La Asociación de Fiscales (AF) -mayoritaria y conservadora- ha pedido públicamente a Manuel Moix, fiscal jefe de la Fiscalía Anticorrupción, que ponga «su cargo a disposición del fiscal general del Estado» por «entender comprometida en este momento al imagen de imparcialidad de la institución».
La AF recciona así, a través de un comunicado, a las informaciones relativas a su participación como propietario en un 25 por ciento de una sociedad ubicada en Panamá, que recibió por herencia de sus padres.
«El jefe de la Fiscalía Anticorrupción ha dado las explicaciones pertinentes y ha aportado la documentación acreditativa de la declaración a Hacienda de los bienes recibidos por herencia», dice la AF.
Y añade: «No se cuestiona en ningún momento la legalidad de la actuación de don Manuel Moix, pero sí advierte esta Asociación que las últimas informaciones suponen un menoscabo para la imagen de la Carrera Fiscal».
«Es evidente que se hace necesario exigir una vez más un Código Deontológico, reclamado insistentemente por la Carrera, en el que se empezó a trabajar, llegando a confeccionarse un borrador, al que hizo aportaciones esta asociación, pero que en el presente momento parece haber caído en el olvido», señala.
La AF recuerda que apoyó el nombramiento de Moix, «valorando su trayectoria profesional, en especial la última etapa como Fiscal Superior de Madrid y fiscal de lo contencioso del Tribunal Supremo. Asimismo se valoró especialmente el proyecto de actuación de jefatura que presentó con la solicitud de la plaza; proyecto en el que, pese a no contar con experiencia concreta en la Fiscalía Anticorrupción, reflejaba su profundo conocimiento de la organización de fiscalías de esa relevancia, proponiendo mejoras organizativas que se valoraron redundarían en una mayor unidad de actuación, tales como modificación de los criterios de distribución de trabajo y reforzamiento de otras figuras dentro de la estructura organizativa interna de esa fiscalía, con el fin de dotarla de una mayor eficiencia».
«Con posterioridad al nombramiento se conoce a través de filtraciones en la prensa que existen una serie de discrepancias en algunas decisiones acordadas por el nuevo Fiscal jefe, discrepancias que se encauzan y solventan por los trámites estatutarios, quedando pendiente alguna de ellas todavía de resolución definitiva por el Fiscal General del Estado».
Y después lo de su propiedad en Panamá. Demasiado para la AF, que ahora invita a Moix a que entregue su suerte a la voluntad de José Manuel Maza.
La UPF también solicitó su dimisión
La Unión Progresista de Fiscales (UPF), por su parte, reprochó por la mañana que Moix «no informase a sus superiores» de la empresa ‘offshore’ en Panamá de la que es dueño al 25 por ciento. Y pidió a Maza «que busque a una persona con prestigio» para cubrir el puesto.
Así lo manifestó el presidente de la Unión Progresista de Fiscales, Álvaro García Ortiz, en declaraciones a Onda Cero, así como Sofía Puente, vocal del Consejo Fiscal por esta asociación, en una entrevista en Cadena Ser.
Para el presidente de la UPF, no es «conveniente» que un fiscal Anticorrupción tenga una sociedad en un paraíso fiscal como Panamá .
Según ha defendido, todos los fiscales deben «ser transparentes» de cara a la «credibilidad» de la institución y para que no se «debilite» su imagen. «Necesitamos potencia, fuerza y que nadie dude de nosotros», ha añadido.
Asimismo, ha apuntado que Moix tendría que haber informado a sus superiores sobre su empresa antes de acceder al cargo. En esta línea, Sofía Puente ha pedido a la Fiscalía General que «busque a una persona con prestigio» y que «se gane el respeto» de la plantilla judicial.
Y ha hecho hincapié en la necesidad aprobar un código ético para los fiscales, que actualmente se está elaborando. Durante su diseño, ha explicado Puente, no se había contemplado la posibilidad de que un fiscal Anticorrupción tuviese una empresa ‘offshore’: «La realidad supera la ficción,» ha declarado. CONFILEGAL/EP.