La magistrada del Juzgado de Instrucción 5 de Pamplona, Rebeca Esther Alonso Adrián, ha archivado, finalmente la investigación abierta por el fallecimiento del ciudadano senegalés, Elhadji Ndiaye, en los calabozos de la Comisaría de la Policía Nacional, en Pamplona, que tuvo lugar el 25 de octubre de 2016.
La autopsia que se le practicó al cadáver concluyó que, aunque presentaba erosiones superficiales, éstas no eran determinaantes del fallecimiento.
Los análisis toxicológicos e hispatologicos, contenido en el informe forense que recibió la magistrada, afirman que la causa de la muerte se debió a un ataque al corazón.
«La etiología medicolegal es de muerte natural», se puede leer en dicho informe, que lleva por fecha 21 de junio pasado.
En el resto de las diligencias de averiguación que se practicaron -incluyendo la verificación de las grabaciones en la comisaría- se pudo concluir que no hubo ningún tipo de maltrato hacia el detenido.
Por todo ello, la juez afirma que de lo investigado “no resulta debidamente justificada la perpetración de delito alguno con relación al fallecimiento de Elhadji Ndiaye”.
En el auto, que es recurrible, la magistrada concluye que, según el informe complementario de la autopsia, el fallecimiento se debió a “una muerte súbita de etiología cardíaca” con un corazón estructuralmente normal.