El Estatuto de Cataluña dice, en su artículo 6, punto 2, que el catalán y el castellano son las dos lenguas oficiales de la Comunidad Autónoma. Y sus ciudadanos tienen «el derecho y el deber de conocerlas». Sin embargo, la «ONG» separatista -financiada por la Generalitat (4 millones de euros en 6 años)- Plataforma por la Llengua ha creado CanalApp, una «app» -corre tanto en Apple como en Android- que sirve para marcar -y claramente estigmatizar- a aquellos comercios en los que no se atienda en catalán a los clientes.
La «app» hace uso de un geolocalizador, similar al que utilizar otras aplicaciones móviles, como Wallapop, que permite identificar a un millón y medio de comercios de todo tipo no sólo de Cataluña, también de la Comunidad Valenciana, Baleares y el sur de Francia.
«Con la CatalApp, los consumidores podrán saber qué comercios tienen una actitud más responsable con el uso del catalán. Además, también servirá para dar a conocer los establecimientos con peor valoración», dice la Plataforma por Llengua en su página web.
La organización Empresaris de Catalunya (EC), que reúne a más de 400 empresarios, no está de acuerdo con su existencia y ha criticado duramente la mencionada aplicación.
Consideran que «la misión de la Generalitat tendría que ser la de apoyar al comercio para que pueda ofrecer el mejor producto, servicio y precio a los usuarios y no generar conflictos separando establecimientos entre buenos y malos».
Josep Bou, presidente de EC, recordó que «el objetivo de los impulsores de la aplicación, y de los que la financian —el gobierno catalán— no es otro que la imposición del monolingüismo y la erradicación tanto del español como del francés de Cataluña, la Comunidad Valenciana, Baleares y el sur de Francia».
EC lamenta que el gobierno catalán «financie aplicaciones que permiten señalar a comercios por criterios lingüísticos e ideológicos, creando problemas y generando división social».
CatalApp ha sido criticada en las redes sociales como una aplicación «nazi independentista» porque su función es similar -al identificar aquellos comercios que atienden en español- a las estrellas de David que se colocaban a los judíos en la Alemania nazi.