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Repunta la morosidad de los alquileres, con Madrid a la cabeza de deudores

Madrid encabeza el ranking de morosidad por alquiler según estudio de FIM.
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La Comunidad de Madrid lidera la clasificación de comunidades con impagos más elevados, registrando una media de 9.717,92 euros, un 59% más que la media nacional (6.031,79). Le siguen Baleares (8.234,96 euros), País Vasco (6.950,51 euros) y Cataluña (6.599,83 euros), todos ellos territorios donde la subida del precio de los arrendamientos en los últimos meses ha influido al alza en las altas cuantías registradas según el X Estudio de Fichero de Inquilinos de Morosos (FMI) sobre morosidad en Arrendamientos Urbanos

En dicho informe, el décimo ya de carácter anual, esta consultora realiza una radiografía de los impagos en el alquiler registrados entre el 1 de enero de 2017 y la misma fecha de este año. En el otro lado de la balanza, con menos morosidad se encuentran las CCAA de Extremadura (3.307,29 euros), Castilla y León (3.489,24 euros), La Rioja (3.706,43 euros) y Aragón (3.933,27 euros); regiones con parques de alquiler reducidos y mercados de precios bajos.

Para este experto “hay que darse cuenta que en estos diez años que llevamos con el estudio el alquiler se ha convertido en una realidad. Si en el 2007, solo el 7% de los españoles vivían de alquiler, a día de hoy hablamos más del 20%. Es una opción que utilizan cada vez más los españoles y los jóvenes, especialmente para independizarse señala Sergio Cardona, director de Estudios y Calidad de la consultora Ficheros de Inquilinos de Morosos (FIM).

A su juicio “todavía tiene un margen de crecimiento importante, aunque no creemos que lleguemos al ritmo de países como Alemania, donde hablamos de porcentajes del 50%, pero poco a poco vamos convergiendo hacia las cifras medias europeas”. Para Cardona no es sencillo hacer un retrato robot del inquilino moroso por su diversidad de perfiles aunque “España, por otro lado y salvo excepciones es un país de pequeños propietarios de inmuebles”.

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Desde esta entidad, se insiste en la labor preventiva “de cara a ayudar a los propietarios a través de nuestra herramienta predictiva a que conozcan realmente a quien alquilan su piso. Normalmente cualquier inquilino que dedique más del 30% de su salario a pagar el alquiler es posible que en algún momento de esa relación con el propietario tenga problemas de solvencia”. FIM cuenta con una amplia base de datos donde puede consultarse si ese inquilino tiene antecedentes por morosidad. “Recibimos 4.000 consultas diarias sobre la solvencia de estos inquilinos”, apunta.

En este X Informe sobre morosidad de arrendamientos se señala que en 2017 los inquilinos morosos adeudaron de media en España más de 6.032,79 euros, según las inscripciones registradas por el fichero durante el periodo estudiado, que en ese tiempo aumentaron un 3,96% en el conjunto del territorio español.

Incremento generalizado de la morosidad

La morosidad se incrementó en 2017 en 15 de los 19 territorios analizados por FIM. La mayor subida de los impagos se produjo en Melilla (12,36%), seguida de Cantabria (9,66%), Navarra (8,95%) y Murcia (7,53%). Si bien el crecimiento en la ciudad autónoma se debe al reducido tamaño de su parque de alquiler, donde cualquier pequeña variación se nota en los indicadores globales, los incrementos en las otras regiones se corresponden con el crecimiento de sus mercados de arrendamiento, hasta ahora reducidos.

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Las menores subidas de la morosidad en 2017 se produjeron en comunidades autónomas con escaso volumen de pisos alquilados y precios moderados como La Rioja (0,20%), Galicia (1,84%), Extremadura (2,61%) y Castilla-La Mancha (2,77%).

El ‘X Estudio FIM sobre Morosidad en Arrendamientos Urbanos’ también revela que los impagos se han reducido en cuatro territorios. En Islas Baleares (-6,45%) y Cataluña (-2,76%), las bajadas se deben al progresivo desplazamiento del arrendamiento residencial tradicional en favor de los alquileres turísticos, con apenas casos de impago. Desciende la morosidad también en Asturias (-2,02%) y Ceuta (-2,08%), aunque en este caso debido a sus pequeños mercados de arrendamiento, donde las rentas son bajas.  “Al haber menos viviendas alquiladas, la propia morosidad ha bajado por ese motivo”.

La morosidad, un problema a resolver

Los impagos en los arrendamientos urbanos continúan, un año más, suponiendo uno de los principales problemas en el mercado del alquiler español, ya que, en la mayoría de las provincias, la tendencia de los impagos continúa siendo alcista. “La cuantía media registrada supera los 6.000 euros y, si tomamos como ejemplo una vivienda con una renta de 600 euros, supone estar entre 8 y 10 meses sin percibir las mensualidades”, resalta Sergio Cardona, director de Estudios y Calidad de Fichero de Inquilinos Morosos.

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“Es necesario que, antes de formalizar un contrato, el arrendador tome medidas preventivas, para tener conocimiento de qué tipo de inquilino se ha interesado por la vivienda”, destaca Cardona. En este sentido, el director de Estudios y Calidad de Fichero de Inquilinos Morosos apela a la “utilización de herramientas que ayudan a cerrar el cerco a los inquilinos morosos”. “En FIM disponemos de un score que te permite conocer a tu inquilino, dónde quieras y cuándo quieras, en muy poco tiempo”, finaliza Cardona.

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Nuestro interlocutor revela que los fallos judiciales sobre estos temas, que algunos acaban en desahucios, son “ una pequeña parte del problema de la morosidad en nuestro país. Hay ciudadanos que están tres o cuatro meses sin pagar y ese asunto no llega a los juzgados. Esta es la parte más importante de la morosidad”, aclara.

Según algunos datos sobre este tema, un  problema con un inquilino moroso que acaba en juicio puede tardar alrededor de un año en resolverse satisfactoriamente para el demandante.

En este escenario también señala que “existe el moroso profesional. No es una leyenda urbana. Son personas que acumulan más de una incidencia de morosidad aunque el porcentaje es menor que la morosidad sobrevenida por problemas económicos. El moroso profesional es el que más daño ocasiona. Es una persona que está mucho tiempo en una vivienda, agota los plazos y normalmente la morosidad va unida a un deterioro de la relación entre inquilino y propietario, a daños en la vivienda, e incluso mala fe”.

Respecto a los propietarios Cardona cree que “no todos conocen sus derechos a la hora de alquilar una vivienda.  Esta claro que el propietario no tiene porque ser un experto en la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU). Y en la mayoría de los casos no lo es.  También hay que entender que en el día a día de una vivienda es complicado que una normativa regule todo tan al detalle. Para eso hay que ir a la jurisprudencia y contar con expertos que expliquen a quién le corresponde pagar en cada caso y cómo llevar la relación con tu inquilino”.

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