Maxim Huerta, primera dimisión del Gobierno de Pedro Sánchez forzado por su pasado con Hacienda

Maxim Huerta durante su comparecencia anunciado su dimisión. RTVE.
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Siete días después de haber tomado posesión, el ministro de Cultura y Deporte, Maxim Huerta, ha presentado su dimisión, forzado por la noticia de la existencia de dos sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, dictadas el año pasado, en las que le condenaron a pagar 359.938,1 euros, entre liquidación, intereses de demora y multa, por defraudar a Hacienda entre 2006 y 2008.

“Me voy para que el ruido de toda esa jauría no rompa este proyecto que ha ilusionado a tantas personas en este país, el de Pedro Sánchez, y que la cultura y este país necesita”,  dijo Huerta en la comparecencia que realizó ante los medios de comunicación hoy a las 19 horas.

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Previamente se había desplazado a La Moncloa para informar al presidente del Gobierno de su decisión.

Huerta dijo que se marchaba “sabiendo que soy inocente. Estando al corriente en los pagos con Hacienda, como tantos periodistas, artistas, arquitectos, creadores. Facturé entre 2006 y 20008 con una empresa. Y no era ilegal en ese momento. Hacienda decidió cambiar el criterio de interpretación de la ley”.

“En aquel momento se llegó a decir que aquello eran cazas de brujas contra los críticos contra el Gobierno. Pago convencido de mi inocencia. No es una condena por fraude. Es una multa que porque perdí una demanda que puse contra Hacienda, para reclamar mis derechos”, prosiguió.

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“Vivimos en una sociedad ahogada por el ruido y la información interesada. No importa que no haya cometido fraude fiscal ni haya pagado una multa, lo que importa es el bombardeo, el ataque que va contra mí. No voy a permitirlo. Corren malos tiempos. Los inocentes preferimos irnos”, añadió.

Huerta hizo referencia a su pasado de presentador en Tele 5.

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Sabía que su nombramiento había sido percibido como algo extravagante “por haber trabajado en un medio que todos ven y demonizan”.

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El ya exministro de Cultura más corto de la democracia finalmente afirmó que se iba porque estaba convencido de que se necesita transparencia.

“Seguiré trabajando por la cultura”, concluyó.