La bandera separatista catalana, denominada ‘estelada’, ondea en ayuntamientos, plazas e incluso en centros educativos de esa Comunidad Autónoma. En 2016, la Junta Electoral Central ordenó retirarlas de edificios públicos.
Ahora, el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJCat) entiende que esa doctrina se extiende también a otros lugares públicos, en defensa de la «neutralidad institucional».
La Sección Quinta de la Sala Contenciosa Administrativa del TSJCat ha avalado que se retire la ‘estelada’ que el Ayuntamiento de Sant Cugat (Barcelona), gobernado por el PDeCAT, colocó en 2014 en la plaza Lluís Millet del municipio, porque vulnera la neutralidad.
El Ayuntamiento ya fue condenado en julio de 2016 a quitarla; recurrió, pero en noviembre de 2016 el juzgado le ordenó la retirada inmediata.
En total, el Consistorio ha presentado hasta tres recursos y el TSJCat acaba de desestimar el último.
El tribunal rechaza que pueda ampararse en la libertad de expresión, tal y como sostiene la doctrina del Tribunal Constitucional, al indicar que «las instituciones públicas, a diferencia de los ciudadanos, no gozan del derecho fundamental a la libertad de expresión».
El TSJCat afirma que colgar la bandera «supone la privatización del espacio público, de uso común, mediante su ocupación permanente por un elemento que representa una opción partidista, con vulneración de los principios de objetividad y neutralidad institucional».
En la sentencia, el TSJCat condena al consistorio de Sant Cugat al pago de las costas del proceso, hasta un máximo de 2.000 euros.
Quien denunció los hechos fue la plataforma ‘Societat Civil Catalana’, que preside José Rusiñol.
«Todo aquel que se considere un demócrata debería acatar esta sentencia y actuar de acuerdo a su contenido», ha expresado tras el fallo.
Por su parte, el alcalde de Cervera (Lérida) Ramon Royes, también del PDeCAT, reaccionó así:
Bon dia des de la Paeria de Cervera! #estelada #llibertat #marxem #independència #noenscallaran #Cervera pic.twitter.com/kGZWTah2VR
— Ramon Royes ? (@ramonroyes) 25 de julio de 2018
Precisamente, por no descolgar la ‘estelada’ de la fachada municipal en las elecciones autonómicas y generales de 2015, la alcaldesa de Berga (Barcelona), Montse Venturós, de la CUP, fue condenada en junio a 6 meses de inhabilitación para el ejercicio de cargo público, la pena mínima en este tipo de delitos.
Ayer, Venturós recurrió ante la Audiencia de Barcelona la sentencia que le impuso el titular del juzgado de lo penal número 2 de Manresa (Barcelona) por un delito de desobediencia, al entender que desoyó la ley que obliga a proteger la «neutralidad política» de los poderes públicos durante los períodos electorales.
‘FALTA DE NEUTRALIDAD EN LAS ESCUELAS’
‘Societat Civil Catalana’ exige «el respeto al principio de neutralidad institucional tanto de las administraciones catalanas, los medios públicos de comunicación, como de los centros educativos».
También ha instado a quitar las ‘esteladas’ de centros educativos públicos y concertados, y «todos los símbolos partidistas», en particular los promovidos por Somescola.cat, a favor de la inmersión lingüística.
Las fachadas de algunos colegios lucen con orgullo la bandera separatista y en los patios se ha dado la orden de “aquí juguem en català”. Según informan desde la plataforma a Confilegal, sigue habiendo ‘esteladas’ en los centros, pero menos.
¿Adoctrinamiento escolar en Catalunya? NO!!. Esto es una escuela pública de Alcarras en Lleida, donde fluye el amor y el diálogo pic.twitter.com/bhUunOzgaf
— Mon Bosch (@josepramonbosch) 19 de abril de 2018
‘Societat Civil Catalana’ también denunció “presión institucional sobre los cuerpos docentes, sectarismo de los proyectos lingüísticos de los centros y tendenciosidad de los libros de texto».
Aquí tiene un informe de esta plataforma, titulado ‘Déficits de calidad democrática en Cataluña’, con numerosas muestras de adoctrinamiento.
Los andaluces y los extremeños son inmigrantes, ha habido un genocidio cultural catalán, y también una “explotación económica inmisericorde y marginación de los catalanes por parte del Estado español”. Estas son algunas de las falsedades que se enseñan a los chicos de la ESO en Cataluña sobre la historia de España, según se desprende de un informe del Sindicato de profesores AMES (Acción para la Mejora de la Enseñanza Secundaria),
El sindicato de profesores AMES (Acción para la Mejora de la Enseñanza Secundaria) también lanzó un dossier con 25 denuncias de presunto adoctrinamiento político escolar recogidos por los medios de comunicación, y otro alertando de ese adoctrinamiento ideológico partidista en material escolar.
Que los andaluces y los extremeños son inmigrantes, ha habido un genocidio cultural catalán, y también una “explotación económica inmisericorde y marginación de los catalanes por parte del Estado español”. Estas son algunas de las falsedades que se enseñan a los chicos de la ESO en Cataluña sobre la historia de España, según ese último informe.
EXHIBIDAS EN EL CAMP NOU Y EN GRANDES FINALES EUROPEAS
Después de que la exhibición de este tipo de «banderas» se haya producido históricamente en el Camp Nou y en grandes finales europeas por los aficionados barcelonistas sin ningún tipo de incidencia, la UEFA sancionó en 2015 al Barça con 30.000 y 40.000 euros, por la exhibición de ‘esteladas’ en su estadio durante los partidos de Champions.
En 2016 lo volvió a multarlo con 150.000 euros por los expedientes acumulados durante los partidos de la Liga de Campeones de esa temporada.
Finalmente, en junio del año pasado, el Barça y la UEFA firmaron la paz. El club se comprometió a retirar su recurso al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) respecto a la sanción económica por exhibirlas, y el organismo, a revisar su Reglamento Disciplinario en materia de exhibición de banderas de signos políticos en estadios de fútbol.
GUERRA DE BANDERAS
En Cataluña se libra una guerra de banderas entre separatistas y catalanes leales a España. Desde quitarle la enseña nacional al vecino y tirarla a la basura, a reírse del secesionismo enseñando el culo a través de una ‘estelada’ agujereada, como hizo el dramaturgo Albert Boadella, presidente en el exilio de ‘Tabarnia’, la ficticia región autónoma conformada por Barcelona y Tarragona que surgió en respuesta al independentismo catalán.
Boadella se jactó del separatismo enseñando el culo a través de una ‘estelada’ agujereada. Fue en 2013.
Pues yo lo siento mucho, pero leo «estelada» y veo el culo del genio Boadella #EsteladaAlVentUnCritValent pic.twitter.com/qO3IefU5aT
— cabaislois (@cabaislois) 25 de agosto de 2013
«Mi culo era lo más honorífico de la bandera», declaró Boadella, que se concedido el título honorífico de Traidor Nacional de Cataluña y asegura estar «orgullosísimo» de serlo «a esta Cataluña que han montado”.
Cabe recordar también que la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau (Barcelona en Comú), expedientó a un agente de la Urbana por llevar una muñequera de España.
Y ha habido agredidos por portar la enseña nacional. El pasado marzo, en la concentración convocada en protesta por la detención de Puigdemont, agredieron a un menor:
Los separatistas agreden a un menor que hacía frente a los CDR con una banderita de España. ¿Y estos ? son los de la revolución de las sonrisas? pic.twitter.com/RxFEVsmw0j
— Cohesión Social (@CohesionSocial) 25 de marzo de 2018
En octubre de 2012, los Mossos d’Esquadra tuvieron que escoltar a un padre que llevaba en brazos a su hija pequeña y se dirigía hacia una manifestación antiseparatista en Barcelona, portando una bandera de España.
En octubre de 2016 también agredieron a un legionario. “Métete eso por el culo”, le espetó un grupo de radicales al hombre, de unos 40 años, que volvía de la marcha para conmemorar el 12 de octubre. Lo golpearon hiriéndole en la cabeza.
La respuesta no se hizo esperar y el agredido, tratando de defenderse, clavó el palo de la bandera en el pómulo de uno de los atacantes.
El mayor duelo de banderas tuvo lugar a tres días del 27-S, durante las fiestas de la Mercé. El lider del PP en Barcelona, Alberto Fernández, fue atacado por querer desplegar la enseña nacional en el balcón del Ayuntamiento. Ocurrió después de que el líder de ERC, Alfred Bosch, colgara una ‘estelada’.
Además de la ‘estelada’, los separatistas han convertido el lazo amarillo en su símbolo, en símbolo de apoyo a los dirigentes separatistas presos.
Y para reivindicar su excarcelación han colocado cruces y banderas amarillas en las playas catalanas. Su iniciativa que se ha saldado con varios enfrentamientos entre separatistas y constitucionalistas. Esta tuvo lugar en la playa de Canet de Mar (Barcelona):
Tres heridos en un enfrentamiento por unas cruces amarillas colocadas por independentistas en la playa en Canet de Mar (Barcelona) https://t.co/aJTF9yvPqa pic.twitter.com/5QTaPQJDRM
— Europa Press (@europapress) 22 de mayo de 2018
Para protestar por las cruces, las playas también se llenaron de banderas de España el pasado 27 de mayo.
No entiendo por qué al poner nuestra bandera de #España en las playas de #Cataluña ya nos convierte en #FACHAS pic.twitter.com/g8qs54rWGf
— ↑ Francisco Vázquez↑ (@fran199843) 28 de mayo de 2018
Y el pasado sábado los separatistas colocaron 2500 cruces en la plaza Mayor de Vic (Barcelona).
Josep Bou, presidente de ‘Empresaris de Catalunya’, una de las entidades que batallan contra el separatismo, sintió «vergüenza como catalán y vigatano»:
Efecto de los estragos que hace el nacionalismo. Vic ciudad hermosa y digna convertida su plaza Mayor en un cementerio. Como catalán y vigatano siento vergüenza. https://t.co/ZvWPYNZSN8
— Jose Bou Vila (@josebouvila) 21 de julio de 2018
El domingo, un conductor arrolló decenas de ellas. El Ayuntamiento de la localidad denunciará al conductor por un delito de incitación al odio. La defensa ha negado que este tuviera un motivación ideológica y ha asegurado que está en tratamiento psicológico.
El secretario de organización del PSC, Salvador Illa, ha pedido respetar la «neutralidad» del espacio público y ha lamentado que en la plaza de Vic se instalaran cruces amarillas, aunque ha condenado la acción del conductor que las arrolló.
La diputada de Ciudadanos en el Parlament Sonia Sierra ha condenado «sin paliativos» el incidente, pero ha pedido al separatismo que no se «apropie» del espacio público.
Por su parte, el presidente del PPC, Xavier García Albiol, ha dicho que es «comprensible» el incidente del domingo, aunque ha asegurado que no lo comparte.
«Sin compartirlo, puedo llegar a entenderlo. No lo comparto pero sí que puedo entender que la gente esté harta«, ha afirmado.
Albiol ha criticado que plantar cruces amarillas en espacios públicos es «una coacción al resto de ciudadanos» que no son independentistas, por lo que entiende que alguien pueda enfadarse y reaccionar como ese conductor.
El ‘popular’ acusa al independentismo de provocar este tipo de reacciones: «Están consiguiendo con campañas como ésta que una parte de la población explote anímicamente».
