Carlos Jiménez Villarejo: “En Cataluña los jueces están sometidos a una presión casi permanente”

Fue fiscal Anticorrupción de CataluñaCarlos Jiménez Villarejo fue fiscal jefe de la Fiscalía contra la Corrupción; hoy es un referente nacional en el mundo legal. Twitter.
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Carlos Jiménez Villarejo, de 83 años. Entre 1995 y 2003 fue jefe de la Fiscalía Especial contra la Corrupción y en las elecciones europeas de 2014 fue elegido eurodiputado de Podemos, aunque poco después renunció a su escaño.

En Jiménez Villarejo la definición de “jurista de reconocido prestigio” encuentra su plenitud. Porque eso es, precisamente lo que es. También un  activo denunciante de la corrupción.

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Afincado hace muchos años en Cataluña, desde Federalistas de Izquierdas, Villarejo se muestra preocupado por la situación catalán.

Aboga por una reforma constitucional que lleve a un estado federal  y explica en esta entrevista concedida a Confilegal que “en Cataluña los jueces están sometidos a una presión casi permanente por aplicar la legalidad democrática” .

En febrero de 2017 usted denunciaba la actitud coercitiva del Gobierno catalán hacia los jueces cuando el Tribunal Superior de Justicia admitió a trámite las querellas hacia diversos dirigentes políticos. ¿Esa situación se ha mantenido?

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El Gobierno de Cataluña siempre ha tenido una actitud desconfiada ante un poder judicial que ha sido un elemento de contención hasta el punto de llegar a considerarlo un elemento de coerción, como sucede ahora.

No hay que olvidar que el de Cataluña fue el primer poder judicial en España que se enfrentó a la delincuencia financiera representada por Banca Catalana y a lo largo de los últimos años se han producido muchos procesos judiciales por corrupción contra Convergencia Democrática, como el del 3 por ciento que denunció Pasqual Maragall.

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Estamos ante un poder judicial que se ha enfrentado abiertamente contra los poderes fácticos y políticos de Cataluña desde 1984.

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No se puede tampoco dejar de lado  el juicio a Artur Mas por la consulta antidemocrática del 9 N que provocó ofensivas y coactivas manifestaciones ante el Tribunal Superior de Justicia.

Todo es una expresión de presión sobre el poder judicial que cumple con las exigencias de la democracia.

Estamos ante un poder judicial que se ha enfrentado abiertamente contra los poderes fácticos y políticos de Cataluña desde 1984

 ¿La presión se ha acrecentado? ¿Cuál es ahora la situación?

La situación es prácticamente la misma.

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Los Comités de Defensa  de la Republica y otras organizaciones vinculadas a la CUP se manifiestan ante los tribunales, incluso violentamente como lo sucedido ante los juzgados de Gavá, donde se veían pintadas que decían: “¡que tiemblen!, ¡esto es la guerra!”.

Están sometidos a una presión casi permanente por aplicar la legalidad democrática.

Carlos Jiménez Villarejo, ex fiscal
Carlos Jiménez Villarejo fue eurodiputado por Podemos en 2014, puesto que abandonó poco después.

¿Qué es lo que jueces y fiscales están viviendo ahora en Cataluña? ¿Hay preocupación?

Puede haber inquietud, pero son profesionales de la función pública y su defensa de la democracia y como poder judicial, ante cualquier ofensiva, se mantienen con serenidad y equilibrio ahora haciendo frente al desafío antidemocrático del gobierno independentista.

Igual que ante otras violencias, como la delincuencia organizada o financiera.

Son dos colectivos que son un orgullo para Cataluña, porque son serenos y firmes.

En paralelo tenemos juicios pendientes de algunos miembros de la familia Pujol. Sobre este tema ¿se expresan los dirigentes catalanes o guardan silencio?

De ese tema no suele hablarse en los medios  de comunicación, y especialmente en los controlados por el gobierno independentista como TV3.

Todo el mundo sabe que Jordi Pujol fue fundador de Convergencia  Democrática y de Banca Catalana. Algunos medios publican noticias durante un par de días y basta.

Es notorio que Convergencia,  por mucho que cambie de denominación es el partido dominante del nacionalismo catalán, que ha sido condenado en los mismos términos que el PP  en el caso Gürtel.

Este silencio sepulcral es muy revelador de la complicidad entre el nacionalismo que creó Pujol y el independentismo que se desarrolló, planteando una concepción idílica de Cataluña, como si sus dirigentes fueran, por serlo, inocentes.

Y no lo son, porque los cimientos de la supuesta república que pretenden implantar están llenos de corrupción.

El poder judicial de Cataluña tiene la fuerza que le da su propia labor, como en el caso Palau de la Música, un juicio excelente y una sentencia ejemplar, incluso describiendo la participación en la trama delictiva de Jordi Turull quien fuera aspirante frustrado a la Presidencia de la Generalitat.

Todo ello se ha omitido deliberadamente.

Destaca la serenidad y fuerza del poder judicial de Cataluña  y su actuación ante cualquier decisión de los independentistas que no se ajuste a la legalidad democrática que brota de la Constitución.

Los jueces y los fiscales son dos colectivos que son un orgullo para Cataluña, porque son serenos y firmes

¿Considera usted que el estado de prisión provisional de los políticos encarcelados podría revisarse? Algunas voces desde el PSOE y el PSC, como Miguel Iceta, han llamado la atención sobre este asunto.

Yo respeto profundamente la decisión del Tribunal Supremo, tanto la referida al juez Pablo Llarena como la de las Salas que han resuelto los numerosos  recursos de apelación interpuestos por los procesados, resoluciones que han argumentado rigurosa y ampliamente el fundamento de las prisiones acordadas.

Fueron hechos muy graves y parte de los implicados huyeron.

Ojalá no hubiera que haberla acordado, pero las leyes que se aprobaron los días 6 y 7 de septiembre del pasado año, los hechos del 1 de octubre y la declaración unilateral de independencia del 27 del mismo mes constituyeron  fueron un atropello al Estado democrático.

Es de desear que el juicio oral se celebre pronto, pero hoy por hoy la situación es la justa.

¿Piensa que debería revisarse el mecanismo de las órdenes internacionales de detención?

Visto lo que se ha producido, creo que habría que reformarlas y adecuarlas a la realidad actual, especialmente tras la ampliación de la Unión Europea.

Además, se dan interpretaciones como la del tribunal alemán, claramente desacertadas y desconectadas con los principios que inspiran a la Unión Europea. Basta estudiar el amplio informe que a este respecto ha formulado el profesor y penalista Luis Arroyo.

En ese sentido, ¿cómo considera el papel de la justicia belga? ¿Se están limitando a aplicar la ley desde su propio Derecho o hay otro tipo de intencionalidad o intereses políticos? ¿Cómo lo valora usted?

Pienso que Bélgica… Si la mayoría de los responsables penales se fugó allí fue por algo, pero me parece de una gran insolidaridad europea que los tribunales de los Estados que la integran no colaboren activamente en la persecución de delitos que, aparte de su gravedad, están quebrando como en el caso del independentismo catalán, los propios principios de la UE.

Cómo percibe en este momento la situación en Cataluña ¿Diría que es una  tensa espera?

Hoy he dado un paseo y he visto carteles en las Escuelas públicas primarias y secundarias que anuncian la celebración del 1-O, en una toma de posición a favor de lo que significó esa ruptura de la legalidad democrática y que expresa, sin duda alguna, un adoctrinamiento independentista en las Escuelas públicas.

¿Hay un impasse de acciones de la administración catalana? ¿Cómo lo vive la población que no es independentista?

Con escepticismo, como corresponde a una amplia mayoría de la sociedad catalana que no controla ni dispone de medios de comunicación tan relevantes como TV3 y otros medios informativos…

Ciertamente, existen asociaciones como Federalistas de Izquierdas, Sociedad Civil Catalana y otras pero tienen sus límites al carecer de los recursos económicos del poder catalán constituido.

Desde esta perspectiva, para  el 6 de octubre se ha convocado un gran acto de federalistas de toda España para dar respuesta adecuada al penoso e ilegal 1-O.

Las leyes que se aprobaron los días 6 y 7 de septiembre del pasado año, los hechos del 1 de octubre y la declaración unilateral de independencia del 27 del mismo mes constituyeron  fueron un atropello al Estado democrático

Cree que hay posibilidad de llegar a algún punto de acuerdo en base a las negociaciones Estado-Generalitat o son imprescindibles las elecciones?

La voluntad de acuerdo es la única salida seria.

El futuro es incierto pero más positivo que antes, en la medida en que se ha iniciado cierta integración del gobierno catalán en las Comisiones bilaterales de  las Autonomías, lo que me parece un paso positivo.

Hay que relajar la tensión, crear un clima de armonía y que las instituciones catalanas recuperen plenamente el Estatuto vigente en la perspectiva de un fortalecimiento de las competencias de las ahora comunidades autónomas hasta transformarlas en estados federados de un auténtico Estado federal.

Exigencia que implica obviamente una reforma constitucional.