«Hay que reconocerlo públicamente, la Comunidad de Madrid ha hecho, y está haciendo, un gran esfuerzo en materia de edificios judiciales. Un esfuerzo importante. El proyecto de concentración de sedes ha sido un éxito».
Así de tajante se pronunció el nuevo presidente de la Audiencia Provincial de Madrid, Juan Pablo González, recientemente elegido, tras su encuentro de ayer con el presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido -exconsejero de Presidencia y Justicia- y la consejera de Justicia, Yolanda Ibarrola, que tuvo lugar en el edificio de la Puerta del Sol, en el centro de la capital.
«La Audiencia Provincial que yo presido ahora se ha visto beneficiada por esa política de concentración», añadió González.
«Aunque mi visita ha sido protocolaria, mi intención es seguir manteniendo unas buenas relaciones con la Comunidad. Porque es la administración prestacional, la que nos tiene que proveer de todos los recursos materiales a los que servimos en la Justicia», precisó.
Antes las Secciones Penales estaban en el norte de Madrid y las civiles al oeste de la ciudad. Sin olvidar la Sección de lo Mercantil, que estaba en el centro.
Todas ellas quedaron concentradas en un edificio adyacente al de las Secciones Penales.
Aunque no lo parezca, la Audiencia Provincial de Madrid es el tribunal más grande de toda España.
Se compone de 30 Secciones. 15 en la jurisdicción penal y 15 en la civil. En total, prestan servicios 146 magistrados titulares, 12 magistrados suplentes, 31 letrados, 3 médicos forenses y cerca de 550 funcionarios.
Sin contar el personal adicional. Léase el médico asistencial, los agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, los empleados de la vigilancia privada, mantenimiento, limpieza, etc.
Casi 900 personas, en números redondos.
Una “mini” ciudad de la Justicia en toda la regla. Desde hace un año y medio se la puede llamar así.