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Josep Borrell: aprobado con nota para ser Alto Representante de la Unión Europea

El ministro de Asuntos Exteriores de España dejará su cargo el 1 de noviembre, para tomar el mando de la Política Exterior de la Unión, tras haber sido aprobado hoy por la EurocámaraEl nuevo Alto Representante de la Unión Europea, Josep Borrell, tomará el cargo el 1 de noviembre.
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Josep Borrell no sólo ha ocupado altos cargos políticos en el Partido Socialista Obrero desde la década de 1970.

También presidió entre 2004 y 2007 el Parlamento Europeo. En 2018 se convirtió en Ministro de Asuntos Exteriores de España.

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Con la nueva presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von Der Leyen, se le ha propuesto un nuevo reto político: convertirse en Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad Común, lo que es, en otras palabras, quedar al mando de la diplomacia europea.

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Hablamos del mayor logro político que el ministro habrá alcanzado: convertirse en «ministro de Asuntos Exteriores de la Unión Europea», coordinar, dirigir y ejecutar la política y acción exterior de la Unión en el seno de la Comisión Europea.

El candidato a suceder en el cargo a Federica Mogherini, fue sometido ayer, ante el Parlamento Europeo, a la prueba que le separaba de este logro.

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Una prueba como tal: un examen, oral y escrito, en el que además del jurado -la Eurocámara- participaba una ciudadanía, expectante por sus respuestas y posturas.

Los nervios eran palpables en Bruselas.

No era el primer comisario en presentarse ante los eurodiputados: antes de él, alguno que otro había sido “enviado a septiembre”, y otros, directamente vetados (el comisario húngaro Laszlo Trocsanyi y la rumana, Rovana Plumb).

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El objetivo no era ganar, sino no perder.

“Me siento feliz de estar de vuelta en el Parlamento Europeo, honrado y humilde”.

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Así abría el candidato a Mr.PESC su comparecencia: técnica perfecta, lenguaje dominado… La intensidad del hearing brilló por su ausencia, lo cual resultó sorprendente y positivo.

Fue la bendición de la monotonía la que ha llevado a Borrell a ser bien valorado por los eurodiputados.

Durante las tres horas sentado ante el hemiciclo europeo, el aspirante a nuevo jefe de la diplomacia europea presentó sus prioridades: la protección de la integridad territorial de Ucrania, un acercamiento entre Serbia y Kosovo, una estrategia europea para África, “resetear” las relaciones con los Estados Unidos, aumentar la cooperación con Latinoamérica…

“Las fronteras son cicatrices que la historia ha dejado sobre la piel de la tierra, grabadas a sangre y fuego” afirmó.

Además, fue sometido a preguntas controvertidas, como el secesionismo catalán -del que Borrell no es muy amigo-. Y después de salir al paso de todas ellas, quedó a la espera de la aprobación del Parlamento.

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Aprobado y con nota.

Finalmente, Borrell ha logrado el apoyo de todos los eurodiputados, con la excepción del grupo Identidad y Democracia (ID), en el que están representados La Liga de Mateo Salvini y Reagrupación Nacional de Marine Le Pen, quienes han votado en contra del mandato.

Así, se ha convertido, hoy, en nuevo Alto Representante de la Unión, pero aunque ha pasado el examen de la Eurocámara, aún le queda el examen más duro, uno que comenzará el 1 de noviembre, fecha en que tomará el mando de la diplomacia europea: el examen de responder a su nueva gran responsabilidad.