La Fiscalía del Principado de Asturias pide cuatro años de prisión para un individuo acusado de dar una paliza a su madre, de 80 años, a la que presuntamente metió un puño en la boca para que no gritara y dejó inconsciente por los golpes.
Lo acusa de un delito de lesiones en el ámbito familiar, en persona especialmente vulnerable, en el que concurre la circunstancia agravante de parentesco.
También reclama que se le prohíba aproximarse a menos de 500 metros a la madre, su domicilio o cualquier otro lugar de ocio o recreo en el que pudiera encontrarse, durante 5 años, así como de comunicarse con ella.
Por vía de responsabilidad civil, solicita que el acusado indemnice al Servicio de Salud del Principado de Asturias con la cantidad que se acredite en ejecución de sentencia por los gastos derivados de la atención médica prestada en el hospital a la mujer, más los intereses legales correspondientes.
La vista oral está señalada para hoy, a las 10,00 horas, en el Juzgado de lo Penal número 2 de Oviedo, al encontrarse entre los supuestos autorizados durante el estado de alarma, ya que el acusado se encuentra en prisión provisional.
La Fiscalía informa que la mujer se ha personado en las actuaciones, pero ha renunciado a cualquier indemnización que pudiera corresponderle por estos hechos.
Según relata el Ministerio Fiscal en su escrito de acusación, los hechos ocurrieron el 4 de febrero de 2019, sobre las 23,30 horas.
Señala que el acusado, que convivía desde hacía un año con su madre, en Oviedo, regresó a la casa después de haber estado por diversos bares.
Una vez en la cocina, comenzó una discusión con la mujer, durante la cual la cogió y arrojó debajo de la mesa y le propinó puñetazos y patadas en la cabeza, brazos y piernas, de acuerdo a la Fiscalía.
Según explica, llegó a golpearle la cabeza contra el suelo y a meterle un puño en la boca para apagar sus gritos de auxilio.
También expone que la Policía acudió a la vivienda alertada por los vecinos, que oyeron gritos, golpes y peticiones de ayuda. Dice que los agentes encontraron a la mujer tendida en el suelo, inconsciente, sangrando por la nariz, la boca y la parte posterior del cráneo y con un charco de sangre en el suelo.
Fue trasladada inmediatamente al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA).
A consecuencia de la agresión, la mujer sufrió lesiones consistentes en hemorragia subdural, hemorragia subaracnoidea y fractura de huesos. Tardó en curar 90 días, de los cuales 6 permaneció hospitalizada.
Le quedaron como secuelas un empeoramiento del déficit cognitivo leve que le había sido detectado en octubre de 2018 y que se vio agravado por las lesiones y shock emocional secundario.