Ayer miércoles por la tarde falleció en Barcelona el catedrático de Derecho Penal, Santiago Mir Puig, de 73 años, referente en este campo para juristas de España e Iberoamérica.
«Su muerte se ha debido a la conjunción de varias enfermedades crónicas e irreversibles, en las que la Covid-19 poco o nada seguramente ha tenido que ver», explica su colega y amigo, el catedrático Joan Queralt en su columna de Nacional.cat.
Mir Puig fue decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona y director del Departamento de Derecho Penal y Ciencias Penales de esa misma institución educativa, donde ejerció como profesor, primero, y catedrático, después.
«Santiago Mir cambió el Derecho penal español, todavía en la dictadura franquista, de arriba abajo. La genialidad de su obra, Introducción a las bases del derecho penal [1976, 1982 y 2002], una obra sin la cual no se entiende la evolución jurídica contemporánea, no hace más que brotar y rebrotar. Es la lectura obligada de todos aquellos que se quieren dedicar al derecho penal, ya sea académica o profesionalmente», sintetiza Queralt.
«Pero la obra fundamental de Mir, conjunción con la más pulcra dogmática jurídico-penal pensable y la política criminal que fuera también un planteamiento político profundamente democrático, se manifiesta en la imprescindible Función de la pena y teoría del delito en el Estado social y democrático de derecho [1979, 1982], libro corto, pero intenso, que reformularía más tarde en El Derecho penal en el Estado social y democrático de derecho [1994]», añade.