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La reconstrucción debe contar con el impulso de la digitalización de la economía y las políticas públicas

Comisión para la Reconstrucción Social y Económica de España tras el Covid-19, presidida por el socialista Patxi López. Foto: Congreso de los Diputados.
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Ante el proceso de desescalada que vive el país resulta clave definir bien cuál va a ser el plan de reconstrucción de la economía española y poder salir de la recesión que se avecina.

La Asociación Española para la Digitalización (DigitalES), patronal del sector tecnológico, ha publicado una serie de propuestas bajo el nombre ‘La digitalización en la era post-COVID19. Hacia una reconstrucción y transformación real’.

En este documento se ofrece un análisis de los factores que determinarán la situación post-pandemia y medidas a corto y medio plazo que ayuden a la recuperación del país y a estar mejor preparados para afrontar riesgos y situaciones como la actual.

DigitalES propone soluciones digitales IoT y ‘big data’ basados en redes móviles para controlar la pandemia, incentivos fiscales para facilitar el despliegue de redes y la inversión en infraestructuras, evitar la imposición de nuevas figuras fiscales.

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Junto a ello plantean la puesta en marcha de ‘Programas de Talento Digital’ con el objetivo de impulsar la formación de personas desempleadas o en situación de ERTE y facilitar su acceso al nuevo mercado laboral emergente, basado en la tecnología y las competencias digitales.

Se propone asimismo una modernización de las políticas públicas, con tres grandes Planes Generales para la E-Salud, la E-Educación y la E-Administración, acompañados de un Plan General de Ciberseguridad.

En este con texto, como medida innovadora se aboga por el uso de la tecnología para promocionar dentro y fuera de España el turismo, uno de los sectores más afectados.

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Apunta, además, que es necesario impulsar la aplicación de la Ley 39/2015 y aprovechar las ventajas de las tecnologías más innovadoras como Blockchain y facilitar a los ciudadanos trámites con las Administraciones Públicas permitiendo llevarlos a cabo de manera telemática. Por ejemplo, pagos electrónicos en la Administración.

Las medidas a corto plazo se completan con un Plan General de Ciberseguridad, promocionando la concienciación y la adopción de medidas de ciberseguridad tanto para pymes como particulares.

Nuestra publicación ha pedido la opinión de varios expertos sobre la aplicación de la tecnología a la reconstrucción del país tras la pandemia de coronavirus. Estas son sus opiniones:

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Una iniciativa valiente y necesaria

Francisco Pérez Bes, socio de Derecho Digital de Ecix Group, cree que esta iniciativa de la patronal DigitalES, “es valiente y necesaria, y recoge las inquietudes que, desde hace tiempo, se vienen identificando como claves y prioritarias para una verdadera transformación digital. Ojalá el Gobierno la tenga en cuenta”.

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Señala que “el Covid-19 ha acelerado todo lo que tiene que ver con esta transformación, porque la sociedad no solo se ha dado cuenta de que es imprescindible, también se ha dado cuenta de que es posible”.

Pérez Bes señala que “esta propuesta permite concluir que la empresa española y las políticas públicas han sido excesivamente conservadoras a la hora de adoptar y de regular una revolución digital real. Quizás hemos desaprovechado una buena oportunidad como país”.

“Ahora se exige impulsar una I+D+i fuerte, donde se fomente y se retenga el talento. Lo que requiere formación especializada de nivel y buenas condiciones laborales. Un círculo vicioso que no hemos sabido romper”, apunta.

Francisco Pérez Bes, socio de Derecho Digital de Ecix Group.

Sin embargo, cree que “tenemos una oportunidad única para cambiar esta tendencia y aprovechar, de una vez por todas, las oportunidades que el nuevo horizonte vislumbra, donde la única certidumbre es la de que nada puede seguir siendo como hasta ahora”.

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“La necesidad de una estrategia para una transformación total debe incluir a lo tecnológico a lo económico, a lo social y a lo humano. Un enfoque holístico, como ahora se llama”, indica.

Y a estos efectos distingue un triple enfoque “un relativo a aspectos globales, entre otros, las infraestructuras, fiscalidad y educación (en su sentido de capacitación de competencias digitales). En este primer bloque, las telecomunicaciones han demostrado una gran capacidad y resiliencia, lo que ha reforzado la confianza de los usuarios en Internet”.

En su opinión “de no haber sido así, esta revolución no tendría lugar. Ha llegado la hora de prepararse para la nueva era de cosas conectadas (Smart cities, robótica, y superordenadores), pero también para la Inteligencia artificial, la realidad virtual y el teletrabajo. Tecnologías que serán sostenibles y respetuosas con el medio ambiente, o no serán”.

Otro bloque es el compuesto por los aspectos sectoriales. “Es necesario abordar la transformación digital en la educación, la sanidad, la hostelería, la industria, etc. La propuesta destaca que las empresas deben encontrar las menores trabas posibles para desarrollarse rápido y basarse en proyectos sostenibles y viables”.

Dentro de este campo, Pérez Bes incide en que “el desarrollo de una formación en línea deja de ser una opción y se convierte en un recurso imprescindible para lograr el resto de los objetivos que la propuesta plantea y que la sociedad reclama”.

Sobre el último bloque destaca que estaría relacionado con los aspectos transversales a todos ellos. Aquí encontraríamos la ciberseguridad y la privacidad, como elementos que componen una imprescindible cultura de seguridad de la información”.

“Respecto a este punto, España es ejemplo en iniciativas formativas y de concienciación en ciberseguridad. Sirva el ejemplo del desarrollo de una Estrategia Nacional de Ciberseguridad, gracias al Departamento de Seguridad Nacional. Y donde otros agentes también han sido claves, como el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), la Agencia Española de Protección de Datos, el CNPIC, Fiscalía, Policía y Guardia Civil, el Centro Criptológico Nacional, y el propio ejército”.

En su opinión, “lo que la situación exige es acelerar el alcance e impacto de estas acciones. Todo ello deberá, sin duda, de acompañarse de unas políticas públicas adecuadas, que favorezcan el desarrollo empresarial y tecnológico, y el desarrollo de herramientas con las que los empresarios puedan actuar en el mercado internacional y ser competitivos”.

Pérez Bes cree que estamos ante “todo un reto para la sociedad y para los profesionales del sector digital. Y una responsabilidad para nuestros jóvenes y las generaciones venideras, que nos juzgarán por los aciertos y los errores que cometamos en los próximos 5 o 10 años”.

La colaboración público-privada, clave

Para Ingrid González, mánager del área de Tecnología, Innovación y Economía Digital en Ceca Magán, “con el inicio de las fases de la desescalada toca construir, la que será, nuestra nueva realidad. La era post-Covid19. Una realidad que debe pasar indudablemente por la digitalización -esta vez real y sin excusas-, de prácticamente todos los sectores y ámbitos de nuestra sociedad”.

“Para lograrlo es esencial la colaboración público-privada y la creación de grupos de trabajo formados por representantes del sector público y de la industria capaces de idear servicios innovadores y de valor añadido, apoyándose en la tecnología y en todo lo que ésta puede aportar con el objetivo de incrementar la confianza digital de los ciudadanos”, apunta.

En este sentido, “la Asociación Española para la Digitalización (DigitalES) aboga por el establecimiento de un conjunto de medidas que, a corto y medio plazo debieran implementarse en sectores estratégicos de nuestra sociedad como son, la salud, la educación y la administración pública”, advierte.

“Son tres de los pilares fundamentales, pero no son los únicos. Tal y como propone el grupo de Trabajo de Reactivación Económica constituido en el Congreso, el turismo, el comercio, la hostelería, la automoción o la cultura, son claves en nuestra economía por lo que deben incorporarse de forma efectiva en todos los planes de digitalización. La existencia de proyectos o planes tractores en estos ámbitos es crucial”.

Para González, “otro de los sectores que deben ser tenidos indudablemente en consideración es el de la energía, ya que afronta una transformación sin precedentes. La transición ecológica y mejora de la calidad medioambiental, empleando recursos digitales, puede implicar la culminación de proyectos como el de las ciudades inteligentes, la movilidad sostenible y el autoconsumo”.

También cree que “de manera análoga, y con respecto a los centros de datos, debe haber un cambio de paradigma, puesto que, se configuran como una infraestructura crítica en la era digital”.

Ingrid González, mánager del área de Tecnología, Innovación y Economía Digital en Ceca Magán.

En lo que respecta al sistema laboral, junto a la formación y empleabilidad “requieren de medidas prácticas y ajustadas a la nueva realidad. Parece estar cocinándose una futura ley de teletrabajo que, para que sea efectiva, debería superar con creces la mentalidad del presentismo telemático. De poco serviría la digitalización del entorno laboral, si se heredan aspectos como el del registro horario. El cumplimiento laboral en la era digital debería vinculares a objetivos, no a horas”.

En su opinión, “debemos canalizar el aprendizaje de estos meses, analizar los cambios aplicados y mantener aquellos que en la práctica han demostrado ser eficaces”.

Y señala el ejemplo que “si durante el estado de alama, y de conformidad con la modificación de la Ley de Reguladora de las Bases del Régimen Local, se pueden celebrar los Pleno de las Corporaciones Locales de forma telemática, ¿tiene algún sentido que éstos se restrinjan a situaciones excepcionales de fuerza mayor, de grave riesgo colectivo, o catástrofes públicas? desde mi punto de vista no”.

Para González, “si se ha conseguido poner en marcha este sistema en medio de unas circunstancias totalmente adversas, qué problema habría en mantenerlo en nuestra nueva realidad”.

Asegura que ahora es el momento de la digitalización plena y no con un carácter coyuntural, “los acontecimientos así lo han demostrado”.