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Cani Fernández, exsocia de Cuatrecasas, ahora asesora jurídica en Moncloa, presidirá la CNMC

Cani Fernández ha sido socia de Cuatrecasas en competencia durante más de 25 años.
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Cani Fernández, socia en excedencia de Cuatrecasas en materia de competencia durante más de 25 años y desde este mes de febrero asesora jurídica en Moncloa, será la nueva presidenta de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC).

Esta jurista será propuesta por el Gobierno para presidir la CNMC en sustitución de José María Marín Quemada, cuyo mandato venció el pasado septiembre, según avanzó el diario El Pais este lunes.

Fernández fue abogada del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) y ha llevado asuntos para empresas como Telefónica, Acciona, Coca-Cola, Caixabank o Uber por citar algunos de los más destacadas.

Se da la circunstancia de que Cani Fernández fue la cabeza visible del equipo de trabajo de Cuatrecasas y su socio el despacho Gide francés para la defensa de los intereses de Uber ante el TJUE.

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Curiosamente este planteamiento pro plataforma chocaría con la visión de Unidas Podemos que desde el primer momento en este conflicto entre los vehículos VTC y el taxi, defendió los intereses de este último colectivo.

Los expertos dan por hecho que tendrá que inhibirse, como abogada que fue de alguna de las partes, de algunos de los temas que lleguen a este regulador.

Hace dos años, con otras profesionales, puso en marcha un grupo transversal de mujeres expertas en derecho de la competencia para lograr más visibilidad de este colectivo en esta práctica.

El Ejecutivo también planteará el relevo de los cuatro vocales cuyo mandato ha expirado. Está previsto que el Consejo de Ministros de hoy apruebe la propuesta del Ministerio de Economía para iniciar la renovación pendiente en la institución.

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Además de Marín Quemada, también ha vencido el mandato de la vicepresidenta, María Fernández y de tres vocales: Clotilde de la Higuera, Benigno Valdés y Josep Maria Guinart.

Su mandatos vencieron en septiembre, si bien los cinco han continuado ejecutando sus tareas.

En cuanto al resto de fuerzas políticas, PSOE, PP, Ciudadanos y PNV mantienen representación en el consejo a través de los consejeros que aún no han agotado su mandato.

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De este modo, el PSOE conserva dos perfiles próximos a sus líneas, Bernando Lorenzo, expresidente de la antigua CMT y Mariano Bacigalupo, marido de la vicepresidenta cuarta, Teresa Ribera.

El PP mantiene a María Ortiz y Ciudadanos a la jurista Pilar Canedo, nombrada en 2018. Por su parte, el PNV tiene a Xabier Ormaetxea, exmiembro de la CMT.

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Una experta en competencia para la CNMC

La comunidad jurídica valora mucho el papel de esta abogada experta en competencia. Al parecer antes incluso de incorporarse a Presidencia como asesora jurídica ya se barajaba su nombre para la CNMC.

Mucho trabajo le espera para profesionalizar un órgano del que aún las empresas recelan en su actuación, sobre todo a nivel sancionador.

Almudena Arpón, socia de Gómez-Acebo & Pombo y Secretaria General de la IBA, mayor organización de abogados del mundo, destaca la notable trayectoria de esta jurista, “la elección es muy oportuna”, afirma.

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“Conozco a Cani desde el principio de su carrera en la oficina de Bruselas y después como socia en Madrid. Estoy segura de que hará un gran trabajo al frente de la CNMC”.

Para Arpón “es la primera vez que un profesional de este alto perfil en el ámbito de la abogacía privada pasa a presidir la CNMC, siguiendo la línea de la presidencia de la CNMV, con Sebastián Albella que procedía de Linklaters. “Es  un movimiento interesante y positivo”.

Al mismo tiempo recuerda que “ha tenido una carrera importante en la International Bar Association, primero en el Comité de Competencia y después en el Consejo de la Legal Practice Division, la División responsable de todos los temas de derecho sustantivo”.

“Desde ese Consejo internacional, Cani participa en la dirección de la División identificando las líneas de actuación y siguiendo su ejecución con una visión global”, aclara Arpón.

El reto de renovar la CNMC

Para Juan Jimenez Laiglesia, socio de competencia de Pérez-Llorca, “la CNMC tendrá que que contar con un equipo conocedor de la materia en profundidad. Gente experimentada con un perfil técnico”.

A su juicio, “como expertos en el asesoramiento a empresas en materia de competencia, se agradece que el regulador esté presidido por alguien con amplísima experiencia, que puede comprender perfectamente ambos lados, tanto el de las empresas como ahora el de la Administración”.

Al mismo tiempo cree que otro reto pasará por “la adaptación de la normativa y la aplicación del Derecho de la competencia a las nuevas tecnologías y a la aparición de nuevos mercados en constante cambio y evolución”.

Para este experto “el uso de la inteligencia artificial, los algoritmos, etc. como una herramienta para infringir la competencia o la correcta comprensión y definición de los denominados market places serán algunos de los aspectos clave en los próximos años”.

En su opinión, la CNMC “debería continuar con la vía que parece haber iniciado en los últimos años de mantener un contacto mayor, mejor y más estrecho con las empresas”.

Laiglesia revela que “es fundamental dar audiencia a las partes implicadas en los procedimientos, tanto en materia de procedimientos sancionadores como en control de concentraciones, para comprender correctamente los mercados, su funcionamiento y el modo de proceder de las empresas”.

Además considera que “a pesar de los esfuerzos realizados en los últimos años desde la derogación de la Comunicación de multas tras la conocida sentencia del Tribunal Supremo de enero de 2015, para dotar al sistema y a los operadores de una mayor seguridad jurídica y transparencia, sería muy recomendable y útil la publicación de una nueva comunicación de multas que describa de manera clara, comprensible y detallada los criterios seguidos por la CNMC a la hora de calcular sus multas”.

En cuanto a los procedimientos de instrucción, Laiglesia no cree que deban alargarse más de los 18 meses habituales “lo que quizás sí sería conveniente sería regular de alguna forma para dar más visibilidad y transparencia a las diligencias preliminares que, en ocasiones, se extienden enormemente en el tiempo”.

CNMC y licitaciones públicas

Por su parte, Ainhoa Veiga, socia de competencia de Araoz & Rueda, cree que es importante que una experta en derecho de la competencia vaya a presidir por vez primera la CNMC. “Nadie puede poner en duda su capacidad técnica. Su trabajo ayudará a mejorar las resoluciones de la CNMC”.

En cuanto a los retos que tendrá que enfrentarse Fernández, esta experta revela que “la CNMC debe centrarse en los temas que preocupan en los temas que preocupan a las empresas, para los temas de más envergadura ya está la Comisión Europea”.

El tema de las licitaciones publicas seguirá siendo uno de los ejes de actuaciones de la CNMC en nuestro país “junto a ello hay que darse cuenta del papel de algunas administraciones públicas en cuestiones anticompetitivas y de cárteles. Ahí se podría hacer mucho más”.

Respecto a los procedimientos de instrucción, esta experta no cree que sea necesario alargarlo, “dieciocho meses debe ser suficientes porque salvo excepciones no hay expedientes complejos. No deberíamos ir a los tiempos de Europa que pueden llegar a los cinco años”, apunta.

Para Veiga, “el cálculo de las multas en estos momentos, todavía no es demasiado transparente. No hay comunicación formalmente adoptada pese a que hubo sentencia Supremo sobre las multas. La discrecionalidad es importante y falta coherencia y poca certeza para las empresas”.

Preservar la independencia de la CNMC

Por su parte, Rosa Guirado, abogada y economista, fundadora del despacho Legal Sharing, considera que los retos que deberá abordar la nueva presidenta de la CNMC pasan por “reforzar y promover la independencia del órgano; reforzar y fomentar la Promoción de la Competencia, tanto promoviendo el conocimiento y cultura de la defensa de la competencia entre los ciudadanos y las Administraciones Públicas, especialmente las que regulan, como realizando más estudios de interés, como el que en su día se hizo sobre la Economía Colaborativa y los nuevos modelos de negocio”.

Para Guirado hay que revisar “el sistema de multas que impone la CNMC, con el fin de que no sean irrisorias y sean más eficaces, por un lado, y por otro, más proporcionales con la cuantía objeto de colusión o abuso de posición de dominio”.

En su opinión, “el fin no es que sean de mayor cuantía, porque sí, sino para que supongan un verdadero desincentivo para llevar a cabo conductas colusorias o que supongan un abuso de posición de dominio”.

En cuanto a los procedimientos de instrucción que incoa este regulador, Guirado cree que “no es cuestión de que sean largos o cortos, sino que se instruya mejor, aportando mayor fundamentación jurídica y económica y cumpliendo los plazos”.

Se trata de evitar “que las resoluciones de la CNMC sean anuladas, vía recurso de las partes afectadas, por la Audiencia Nacional. Eso es, a día de hoy, del todo inaceptable”.