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Micromachismos, aire acondicionado y otros derechos humanos

El abogado José Luis Sariego Morillo, autor de esta columna.
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Hace muchos años que se habla sobre el aire acondicionado y de cómo afecta negativamente a las mujeres.

Recuerdo la anécdota de hace unos años: Un edificio del gobierno andaluz se inauguró con mucha pompa mediática, ya que era el primer edificio inteligente que se ponía en marcha por aquel entonces.

Lo mágico era que el edificio tenía unos “sensores” en la entrada que detectaban el número de personas que estaban dentro del edificio, y un programa regulaba la climatización del edificio en función de número de personas “detectadas”.

Trabajaban en él muchos funcionarios. Un 75% eran mujeres y el resto hombres.

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Al poco tiempo, por parte de algunas funcionarias hubo una protesta porque pasaban mucho frío en verano y decían que se resfriaban y que eso era culpa del programa que regulaba la climatización, porque éste regulaba la temperatura en base a datos biométricos masculinos.

Vamos, que era un sistema machista.

Así que se decidió contratar a una empresa para hacer un estudio sobre si era verdad o no.

Aquel estudio no salió a la luz pública, dado que encontró la verdadera causa del problema y no era muy aconsejable que se supieran sus conclusiones.

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ESCAQUEO

Lo que concluyó la empresa, era que alrededor del 45% de las funcionarias y el 4% de los funcionarios, se escaqueaban del trabajo para hacer “sus cosas” en la calle. Y se escaqueaban del trabajo una media de 3 a 4 horas diarias.

Resulta que salían y entraban por una puerta del edificio que no tenía sensores, y así el maldito edificio inteligente no se enteraba de nada.

Tras todo aquello, la decisión para “arreglar” este desaguisado, fue poner reguladores manuales de temperatura en cada planta del edificio, y se llegó a contratar a un conserje para que todos pudieran decir eso de “Manolo, baja (o sube) la temperatura”.

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Tras esta anécdota, lo cierto es que hay estudios, como el de la Universidad Utah en 2004, que demuestran que los hombres tenemos una media de 36,55 grados Celsius y las mujeres una media de 36,33 grados. [i]

Pero el problema está en la media de temperatura de las extremidades.

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Los hombres suelen tener 32,21 grados frente a los 30,66 de las mujeres.

Por eso, en un mismo local donde hay mujeres y hombres trabajando, ellos necesitan una temperatura más baja que ellas.

También la ciencia nos dice que tener mayor musculación, hace que se retenga más el calor corporal. [ii]

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La Universidad de Cornell realizó un estudio en el cual se sostiene que la mejor temperatura para rendir mejor en el trabajo, tanto hombres como mujeres, es la de 25 grados Celsius.[1]

Estos datos los corroboran la Universidad del Sur de California y el Centro de investigaciones sociales de Alemania, que nos dicen que el cerebro de las mujeres, necesitan más temperatura que la de los hombres para rendir en igualdad de condiciones.[iii]

LA PIEL DE LAS MUJERES SUELEN PERDER MÁS CALOR QUE LAS DE LOS HOMBRES

Rosa María Fenoll, de la Universidad Rovira y Virgili , va más allá y nos cuenta que la piel de las mujeres suelen perder más calor que la de los hombres, en igualdad de temperatura ambiente. [iv]

Además, introduce dos variables a tener muy en cuenta: la menstruación y la menopausia que producen camios hormonales y por ende fuertes cambios en la termorregulación corporal de las mujeres.

La Escuela de Medicina de Warwick en Reino Unido [v], ya explicaba hace años que la diferencia de metabolismo corporal de hombres y mujeres producen que sus temperaturas medias fueran diferentes y por ende, cada sexo necesita una climatización diferente en su puesto de trabajo, para rendir mejor.

Pero hete aquí, que vuelve el discurso neo-feminista para utilizar un hecho científico y retorcer el discurso para culpabilizar a los hombres porque ellas tienen frío en los puestos de trabajo.

Y a esta idea victimizante la llaman micromachismo[vi]

En los años 60 del siglo pasado, muchas empresas que han tenido en cuenta este tipo de “cosas” ya pusieron en marcha un sistema de trabajo que permitía que mujeres y hombres trabajasen en los mismos espacios.

Hace más de 60 años que muchas empresas tenían en cuenta todo esto, pero a partir de los años 90 comenzó el desastre de nuevo.

Y regresamos de nuevo a provocar los viejos problemas ya resueltos por cientos de empresas, en los años 60.

De nuevo, 60 años después, datos científicamente demostrados, son usados de forma ideológicamente distorsionada, para crear un discurso político que no deja de ser lamentable, por no decir pobre y cateto.

Ahora resulta que, para algunas personas retorcidas, todo esto es un micromachismo donde la víctima siempre es la mujer.

MICROMACHISMO

Para quien lo quiera saber, el concepto micromachismo fue inventado, entre otros, por el psicólogo argentino Jorge Corsi, eminente asesor del primer Ministerio de Igualdad que tuvo España en la época de José Luis Rodríguez Zapatero.

Este psicólogo junto a otros eminentes hombres profeministas que buscaban trabajo en España huyendo de la Argentina del corralito, encontraron en el Ministerio de Igualdad su forma de vivir, como Luis Bonino [vii].

Pero cuál fue mi sorpresa que estos eminentes feministas, en sus charlas de aquellos años del neofeminismo emergente a raíz de la Conferencia de El Cairo [viii]o la de Pekín [ix], donde la ONU se tragó cientos de teorías falsas, y que terminó como el Concilio de Trento [x]: “Si quieres mi apoyo (económico) debes creer en mí y en lo que digo. Si no, eres un hereje”.

Como digo, me llevé una desagradable sorpresa cuando en una charla organizada por el entonces Instituto de la Mujer del Ministerio, las ponencias iban encaminadas a explicar la bondad de tener sexo con los hijos o con los hijos de otras familias.

Se nos decían cosas tales como que éramos “todos y todas” unos enfermos mentales reprimidos, porque cuando cambiábamos el pañal a nuestros hijos, les dábamos besos en todo el cuerpo menos en su zona genital, y que eso era una represión de nuestra sexualidad, porque la sexualidad no tenía género ni edad.

Esta gente y en particular unos de los “padres” del concepto micromachismo, fue condenado por liderar una red internacional de pedófilos y haber abusado de niños [xi].

Estos psicólogos tan influyentes en las “políticas de género” en España, siguen siendo referente de instituciones públicas, donde se les presenta como gurús del neofeminismo. [xii]

Ya desde los años 90, las Naciones Unidas tenían en su agenda el control de la natalidad a cualquier precio [xiii], para evitar la sobrepoblación mundial como había vaticinado Jacques Cousteau en la Conferencia sobre los Peligros del Mar en Mónaco 1978 [xiv].

Hablaba Cousteau de los 3 peligros que había que atajar para poder poner el plantea a salvo: la superpoblación, la escasez de agua potable, y la desforestación.

De estas ideas se nutre una nueva ideología que surge del Foro de Sao Paulo en 1990 [xv] y más tarde en la Conferencia de El Cairo en 1994 de las Naciones Unidas: la ideología de género.

Esta nueva ideología (la de género) podía contribuir mucho a contener la superpoblación, y de camino, al haber menos población, se necesitarían menos recursos naturales (agua potable y leña), teniendo en cuenta que el más de la mitad de la humanidad usa la leña como combustible, según las conclusiones de la Conferencia sobre energía de las Naciones Unidas de Johanesburgo en 2002 [xvi].

La ideología de género parte de la idea de que los hombres y las mujeres no existen en realidad, sino que existe el género, y que éste puede ser elegido a voluntad. Por tanto, los “roles de género” que nos da la naturaleza son una mentira, porque ser hombre o una mujer es una mentira.

Basta ver la Ley 3/2016 de 22 de junio de la Comunidad Autónoma de Madrid de derechos LGTBI en su enunciado (artículo 3, apartados m y p), para comprobar que esto es así. [xvii]

Asimismo, determinados sectores conservadores tomaron como propia esta idea, ya que la ideología de género propicia la destrucción de los valores familiares  y sus estructuras (igual que el sexo masculino y femenino desaparecen, los roles de padre o madre tienden a desaparecer) y ello provoca que más niños crezcan sin referentes educativos que el poder político no puede controlar (familia, tradiciones, credos, etc.), y aquellos niños se convertirán en adultos cada vez más dependientes y sumisos de los “poderes del estado” [xviii]

Y esta ideología de género comenzó a destruir primero a las mujeres.

Sobre todo, a muchas mujeres que han crecido en contextos familiares desestructurados, o que han vivido alguna experiencia traumática en sus vidas, que les ha provocado que no hayan sido capaces de sentir su pertenencia a un grupo.

Ante la inseguridad con la que han crecido, buscan un contexto que creen ellas que les protege.

Estas mujeres encuentran su “familia” en los grupos o ideas neofeministas, donde todas aplauden el credo de sus dirigentes.

El profesor Perlado y otros antes que él, han emitido opiniones sobre que los grupos neofeministas y sus asociaciones usan técnicas que suelen usar las sectas. [xix]

Tanto es así, que desde este neo-feminismo se justifica la discriminación por sexo, cuando hablan de discriminación positiva.

Algo que prohíben los artículos 2 y 7 de la Declaración Universal de Derechos Humanos [xx]

Esto es que, desde esta ideología de género, se están modificando de forma retorcida, los avances en derechos humanos de nuestra civilización. Y lo que es peor, se justifica.

Pero voy más allá: Cuando digo que esta ideología es una ideología contra las mujeres, ya que intentan que ellas se vuelvan contra su propia naturaleza y porque las conminan a rechazar el amor heterosexual, a odiar a los hombres [xxi], rechacen el crear una familia [xxii] o negar la evidencia científica.

Todo ello vulnera el artículo 16 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

LIBERTAD DE PENSAMIENTO

Pero lo que me parece más terrible es cómo esta ideología de género, de alguna forma, induce a las mujeres a dejar de pensar por sí mismas, a tener libertad de expresión o, simplemente, a tener libertad.

Desde esta ideología de género, como todas aquellas que van contra la naturaleza humana (stalinismo, maoísmo, fascismo), se intenta que no haya libertad de pensamiento.

Quieren mujeres que no tengan espíritu crítico y se planteen dudas sobre la ideología de género.

Quieren discípulas ciegas, como cualquier religión de antaño [xxiii].

Basta ver las “puestas en escena” de estas prosélitas de la ideología de género, para comprobar cuánto se parecen sus mensajes a tiempos de intolerancia religiosa. [xxiv]

Les dicen a las mujeres cómo pensar, qué decir, cómo vestir [xxv], etc.

Por todo esto, no llego a comprender que existan mujeres que apoyen la ideología de género, y decidan renunciar a tener libertad de pensamiento y de expresión.[xxvi] Siendo así que, sin darse cuenta, están perdiendo su propia libertad, identidad y dignidad.

Recordemos el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos cuando nos dice que:

“Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.

A pesar de ello, hay mujeres a las que tachan de herejes, que no han renunciado a sus propias ideas y al pensamiento crítico, frente a las dirigentes de esta ideología que quiere imponer a todas las mujeres un pensamiento único.[xxvii]

Algunas de estas nuevas apóstoles (o como dirían ellas, “apóstolas”) del neofeminismo, llegan a justificar la violencia contra los hombres y niños.[xxviii]

Y desde estas mujeres acólitas, a toda la sociedad. [xxix]

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[i] https://koolnova.com/como-afecta-la-climatizacion-a-la-productividad-laboral/

[ii] https://rimacestarbien.com/noticia/cuidate/por-que-los-hombres-tienen-mas-calor-que-las-mujeres

[iii] https://cadenaser.com/ser/2018/11/07/ciencia/1541603856_576748.html

[iv] https://www.clarin.com/buena-vida/fin-discusion-mujeres-trabajan-mejor-ambientes-calidos_0_DDOBmj4d.html

[v] https://es.noticias.yahoo.com/hablemos-de-la-temperatura-corporal-por-qu%C3%A9-ellos-121910719.html

[vi] https://www.abc.es/espana/comunidad-valenciana/abci-concejala-podemos-califica-micromachismo-aire-acondicionado-202007311157_noticia.html

[vii] https://www.laverdad.es/murcia/sociedad/201612/03/micromachismos-lacra-cotidiana-20161202194325-rc.html?ref=https:%2F%2Fwww.google.com%2F

[viii] https://www.un.org/es/events/pastevents/icpd_1994/

[ix] https://www.un.org/womenwatch/daw/beijing/pdf/Beijing%20full%20report%20S.pdf

[x] https://civismo.org/es/la-revolucion-de-copernico/

[xi] https://www.clarin.com/sociedad/jorge-corsi-especialista-violencia-familiar-integro-red-pedofilos_0_a5ykRi7vB.html

[xii] http://www.consejomujeresmadrid.org/wp-content/uploads/2013/08/cuaderno_g25.pdf

[xiii] https://www.observatoriobioetica.org/2015/05/onu-promueve-control-de-natalidad-mientras-muchos-paises-envejecen/7996

[xiv] https://www.diariocolmenar.com/opinion/34-columnistas/3106-mensaje-postumo-de-jacques-cousteau-a-la-humanidad

[xv] https://forodesaopaulo.org/foro-de-sao-paulo-de-1990-a-2019-la-lucha-antiimperialista-continua/

[xvi] https://www.un.org/spanish/conferences/wssd/energia_ni.htm

[xvii] https://www.boe.es/buscar/pdf/2016/BOE-A-2016-11096-consolidado.pdf

[xviii] https://www.larazon.es/espana/20200306/4wihca5r2zampgot2cutbv3344.html

[xix] https://www.elconfidencial.com/espana/2019-02-09/telar-suenos-secta-timo-espana-feminismo_1814146/

[xx] https://www.un.org/es/universal-declaration-human-rights/

[xxi] https://www.eldiario.es/cultura/cine/carlos-saura-preocupa-feminismo-empieza_1_1391830.html

[xxii] https://www.vice.com/es_latam/article/qjdzwb/no-hay-futuro-feminista-sin-abolir-familia

[xxiii] https://www.elmundo.es/espana/2020/03/04/5e5ecc8821efa07f5e8b45aa.html

[xxiv] https://www.clarin.com/sociedad/roxana-kreimer-feminismo-intolerante-autoritario_0_Hyvaj9Ajf.html

[xxv] https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-09-17/solucion-definitiva-juicios-vestimenta-visten-mujeres_1259654/

[xxvi] https://youtu.be/R_wqEQXfgIc

[xxvii] https://www.sinpostureo.com/politica/antonia-maria-carrasco-la-izquierda-el-pp-y-cs-tragan-con-el-feminismo-radical/

[xxviii] https://twitter.com/publico_es/status/1103962830062215168?s=20

[xxix] https://www.esdiario.com/381151159/Podemos-pretende-ahora-obligar-por-ley-a-los-jueces-a-ser-feministas.html

por José Luis Sariego Morillo.

Abogado de familia desde hace casi 30 años. En 1991 fundó junto con otros muchos idealistas la primera plataforma de la promoción de la mediación en España, (AMPE) en Madrid, para promover la cultura del diálogo. Entre 2001 y 2004 fue asesor del CGPJ en prevención de actos de violencia sobre la mujer, niños y otras violencias intrafamiliares. Actualmente es miembro de las Plataformas Europeas de Derechos de la Infancia Colibrí (Italia) y Two Homes (Alemania). Asesor en los 90 de organizaciones de familias con parejas del mismo sexo. Colaborador de diversas universidades, instituciones públicas y privadas, entre ellas los Ministerios de Justicia, Asuntos Sociales, Interior, etc., Junta de Andalucía, Generalitat de Catalunya, CA Galicia, Comisión Europea, Parlamento Europeo, etc. Es autor de varios libros: varios libros: Guía de la separación matrimonial (Tecnos 1998), Familia y Violencia (Dykinson 1999), Guía de la adopción internacional (Tecnos 2004) Guia de la mediación en divorcio (psimatica 2017) y Coautor del Manual del síndrome de alienación parental (Planeta-Paidós 2017).
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