PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Sólo el presidente socialista de Aragón defendió al Rey frente a los ataques de Iglesias, Garzón y Echenique

Javier Lambán fue el único socialista que ayer se salió de la tónica del silencio de su formación y contestó a Iglesias, Garzón y Echenique.
|

Sólo el presidente socialista de la Comunidad Autónoma de Aragón, Javier Lambán, salió en defensa del Rey y del sistema constitucional monárquico frente a los ataques frontales del líder de Unidas Podemos, y vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, el líder de Izquierda Unida y ministro de Consumo, Alberto Garzón, y el portavoz de la formación morada en la Cámara Baja, Pablo Echenique.

“Sin entrar en polémicas concretas sobre las que tengo mi propia opinión, manifiesto mi apoyo total a la Constitución de 1978 y, en consecuencia, a su expresión máxima, el Rey Don Felipe VI”, aseguró Lambán a través de Twitter.

“Desestabilizar la monarquía constitucional es desestabilizar irresponsablemente la Constitución”, añadió.

Fue el único. Todos los ministros socialistas en el gobierno de coalición que preside Pedro Sánchez mantuvieron silencio.  

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Antes, Iglesias, Garzón y Echenique habían aprovechado la percha de la llamada del Rey al presidente en funciones del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes, al mediodía de ayer, para arremeter contra el Jefe del Estado y contra la monarquía.

Iglesias, que repetidas veces se ha declarado públicamente contrario a la monarquía, declaró ayer, a través de su cuenta de Twitter, –mezclando todo– que “Respeto institucional significa neutralidad política de la jefatura del Estado, renovación de los órganos judiciales en tiempo y forma, actuaciones de la fuerza pública proporcionales. Art.1.2 CE: La soberanía reside en el pueblo español del que emanan todos los poderes del Estado”. 

Porque la neutralidad política nada tiene que ver con la renovación de los órganos judiciales, que depende de los dos principales partidos de la Cámara Baja, el PSOE y el PP, sin cuyo acuerdo no se puede proceder a cambiar el CGPJ.

Ni siquiera con los 32 votos de Unidas Podemos.

PUBLICIDAD

El ministro Garzón, por su parte, subió un escalón la tensión con otro tuit, escribiendo, también en Twitter, que “La posición de una monarquía hereditaria que maniobra contra el Gobierno democráticamente elegido, incumpliendo de ese modo la constitución que impone su neutralidad, mientras es aplaudida por la extrema derecha es sencillamente insostenible“.

Garzón se refería a la llamada telefónica que hizo Felipe VI al presidente del CGPJ, Carlos Lesmes, al término del acto de entrega de los diplomas a los componentes de la 69 promoción de jueces, que tuvo lugar ayer por la mañana en la Escuela Judicial que el órgano de los jueces tiene en Barcelona.

A través de dicha conversación, el Jefe del Estado le hizo saber que le hubiera gustado estar en la ceremonia.

PUBLICIDAD

Su no asistencia fue decidida por el Gobierno, que consideró que podía haber problemas para la seguridad del monarca, dado que la Escuela Judicial se halla en una zona muy intrincada de la sierra de la Collserola, muy cerca del Tibidabo, donde las medidas de protección hubieran sido complicadas.

Al término del acto, uno de los vocales del CGPJ, José Antonio Ballestero, se levantó y dijo: “¡Viva el Rey!”, a lo que los jóvenes jueces contestaron, “¡Viva!”.

PUBLICIDAD

Este hecho, junto con la llamada telefónica de Felipe VI a Lesmes fue considerado como una “provocación” por los dirigentes de Unidas Podemos, que forman parte del Gobierno de la Nación.

Echenique, el portavoz de los morados en el Congreso, cerró el círculo con otra de sus declaraciones provocadoras afirmando que “El Rey (no le ha votado nadie) llama a Lesmes (mandato caducado hace dos años) para quejarse juntos del gobierno de coalición (fruto de la mayoría parlamentaria tras elecciones generales)”.

PUBLICIDAD