El TS rechaza que una confidencia anónima sea suficiente para colocar un GPS en un vehículo en una investigación antidroga
La Sala de lo Social ha estimado el recurso de la empresa contra la sentencia del TSJ de Andalucía, que consideró nulo el despido. Foto: Carlos Berbell

El TS considera lícitos los datos del geolocalizador GPS en un vehículo de empresa si el trabajador está informado de su instalación

Declara procedente el despido disciplinario de una empleada por uso del coche de empresa fuera de la actividad laboral, lo cual tenía prohibido

5 / 10 / 2020 14:05

Actualizado el 05 / 10 / 2020 14:15

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El uso de los datos obtenidos por un geolocalizador GPS instalado en un vehículo de empresa es lícito en los casos en los que el trabajador esté informado de su instalación, tenga restringida la utilización del coche a la actividad laboral y sólo recojan información sobre el movimiento y localización del vehículo.

Así lo establece la Sala de lo Social del Tribunal Supremo (TS) en una sentencia conocida hoy, en la que unifica doctrina.

El tribunal, compuesto por los magistrados María Lourdes Arastey Sahún (presidenta y ponente), Sebastián Moralo Gallego, María Luz García Paredes, Concepción Rosario Ureste García, y Juan Molins García-Atance, dictó esta resolución, el pasado 15 de septiembre. Es la número 766/2020. 

El Supremo ha estimado el recurso de casación interpuesto por una empresa dedicada al comercio al por menor de equipos de telecomunicaciones, Tiendas Conexión.

Considera procedente el despido disciplinario de una supervisora, acordado por la compañía ante la “utilización intensa” del coche de empresa que tenía asignado en un periodo en que ella estaba de baja médica y el fin de semana inmediatamente anterior, pese a la prohibición del uso del vehículo para fines ajenos a la actividad laboral.

Dicho uso fue registrado por el sistema de localización por GPS del coche, de cuya instalación fue informada en su día la trabajadora.

Los magistrados señalan que “la trabajadora conocía que el vehículo no podía ser utilizado fuera de la jornada laboral y, junto a ello, que el mismo estaba localizable a través del receptor GPS».

«De ahí que no apreciamos ninguna invasión en sus derechos fundamentales con la constatación de los datos de geolocalización que permiten ver que el indicado vehículo es utilizado desobedeciendo las instrucciones de la empresa en momentos en que no existía prestación de servicios”, explican.

Además, afirman que no se aprecia invasión de la esfera privada de la trabajadora, al afectar exclusivamente a la ubicación y movimiento del vehículo del que, eso sí, ella era responsable y debía utilizar con arreglo a lo pactado”.

El tribunal recuerda que la utilización de los datos de localización del vehículo en los términos indicados en la carta de despido de la empresa “no refleja –ni tiene capacidad para ello- ninguna circunstancia personal de la trabajadora.

Señala que lo que pone de relieve es que ésta lo utilizó –o pudo permitir que otros lo hicieran- con incumplimiento manifiesto de las instrucciones al respecto, dado que en los periodos de descanso laboral de la actora, así como durante su situación de baja el GPS debería haber reflejado la inmovilización del vehículo”.

Por ello, el tribunal ha estimado el recurso de la empresa contra la sentencia dictada en octubre de 2017 por el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Andalucía, que consideró nulo el despido por entender que no era correcto usar los datos del GPS que correspondían a tramos horarios ajenos a la jornada laboral.

El Supremo ha confirmado íntegramente la sentencia inicial, del Juzgado de lo Social número 4 de Almería, que desestimó la demanda de la trabajadora al entender procedente el despido.

La empresa presentó un recurso de unificación de doctrina contra la decisión del TSJ de Andalucía planteando como sentencia contradictoria una dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que consideró procedente el despido de una trabajadora de Cruz Roja cuya función consistía en la observación y tratamiento de tuberculosis y VIH, para lo cual se desplazaba en una unidad móvil de la empresa a atender a los usuarios asignados en distintos puntos de la Comunidad de Madrid.

El vehículo estaba dotado con GPS, lo que la trabajadora conocía. La empresa detectó que el mismo se hallaba detenido durante la jornada laboral y ello sirve de justificación a la decisión extintiva por razones disciplinarias.

El TSJM valoró también la licitud de ese medio de prueba y señaló que no estaba afectado el derecho a la intimidad de la trabajadora, dado que conocía la permanente transmisión de datos sobre su posición en las rutas de trabajo y limitándose ese dato a constatar únicamente cuándo arrancaba y se detenía el vehículo asi como cuál era su localización.

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