Los seguros contra abducciones alienígenas existen y José Mota no ha hecho un sketch sobre ello, todavía
Desde mediados de los años 90 se comercializan estos seguros, se manera muy minoritaria porque, en realidad, muy poca gente se cree que los alienígenas abduzcan a humanos.

Los seguros contra abducciones alienígenas existen y José Mota no ha hecho un sketch sobre ello, todavía

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04/7/2021 06:47
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Actualizado: 04/7/2021 06:47
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¿Quién no recuerda el «sketch» de José Mota interpretando a Iker Jiménez, por una parte, y a Gregorio Cañas, un sujeto con gafas de pasta marrones –uno de los cristales opacos–, y voz de pito, que fue a Cuarto Milenio a explicar cómo su novia, allí presente, fue «abducida» por una nave extraterrestre?

Según Cañas, fue un encuentro en «la tercera fase».

Porque su novia y él estaban sentados en un banco del parque de la tercera fase de su urbanización.

«Ví que se ‘acerque’ unas luces, blancas, extrañas, volando a baja altura», explicó Cañas.

«¿A qué altura?», le pregunto «Iker».

«A unos sesenta centímetros del suelo. Más o menos a la altura de los faros de un coche».

«¿Y pudiste ver cómo era la nave?», añadió «Iker».

«Pues venía a ser así como de tres metros de larga. Con el techo redondo. Tenía como ventanillas. De color rojo. Cuatro ruedas. Y le colgaba del espejo una especie de pino extraterrestre. De los olores», le respondió Cañas.

«Y si tuvieras que ponerle un nombre a la nave, ¿cómo le llamarías?», inquirió «Iker».

«Ford Fiesta», contestó Cañas.

A continuación, la nave extraterrestre se posó y bajó de su interior un ser así como de humano y en un lenguaje ininteligible, le dijo a su novia, «¿pero qué haces tú con este mindundi».

«Entonces mi novia fue abducida por el extraterrestre con unas ondas herzianas extrañísimas. La metieron dentro de la nave y lo que me imagino yo que querían hacerle una analítica herziana, extraterrestre», añadió Cañas.

«¿Y dijo algo el alienígena antes de irse con tu novia?», volvió a preguntar «Iker».

«Me dijo, ‘te meto una que no te arrancas ni a llorar'», precisó Cañas.

La novia permaneció «abducida» en una «nave nodriza extraterrestre» durante tres días.

Cuando reapareció no recordaba nada.

«Lo que pasó durante esos tres días quedó ‘emborronado’ en su cabeza. Yo creo que se la llevaron a la nave base», relató Cañas.

«¿Y si tuvieras que ponerle un nombre a esa nave nodriza, cómo le llamarías?», agregó «Iker».

«Hotel por horas», respondió Cañas.

Con esa contestación, Iker termina, mirando a cámara, diciendo: «Ya lo han oído, amigos. Muchas son las preguntas. ¿Podrá seguir Gregorio viviendo de manera normal? ¿Cómo se puede llevar semejante cornamenta? Y aún preguntaría más: ¿cómo se puede ser tan tonto?».

Se suele decir que nunca se dicen las cosas tan en serio que cuando se dicen en broma.

¿Se puede ser tan tonto como para, además, contratar un seguro contra abducciones alienígenas?

La respuesta es sí, de ahí la extrañeza de que Mota no haya hecho un segundo «sketch» sobre el asunto.

De hecho, se vienen vendiendo desde antes de 1987, aunque, es verdad, que con la misma coña que el cómico.

La Saint Lawrence Agency de Florida, propiedad de Mike Saint Lawrence, comercializa, a través de la Compañía de Seguros de Abducción y Accidentes Ovni  lo que describe como «la póliza perfecta para cualquiera que piense que tiene todo cubierto».

Le hace un seguro de 10 millones de dólares (8.428.152 euros) por 9,95 dólares (8,39 euros) si puede demostrar que realmente fue secuestrado. Pero solo hacen pagos de 1 dólar al año; harían falta 10 millones de años para pagarlos por completo.

Ahí está el truco.

El beneficio se duplica a 20 millones de dólares si los alienígenas requieren visitas conyugales, se refieren a usted como fuente de alimento o «la otra carne blanca», o producen cualquier descendencia referida como «el eslabón perdido».

En el caso de ser abducido por extraterrestres y devuelto de nuevo a la tierra, tendrá que aportar una prueba de la abducción (firma del extraterrestre, como mínimo) junto con el formulario de reclamación.

De acuerdo con Saint Lawrence, hasta la fecha ha vendido en torno a 6.000 pólizas de seguro contra secuestros alienígenas.

Como se puede apreciar, hay mucho humor detrás.

Mike Saint Lawrence, comercializa, a través de la Compañía de Seguros de Abducción y Accidentes Ovni  lo que describe como «la póliza perfecta para cualquiera que piense que tiene todo cubierto».

La aseguradora Goodfellow Rebecca Ingrams Pearson, con sede en Londres, vendió pólizas hasta 1996 por una prima de aproximadamente 155 dólares (133,65 euros) al año.

Siempre que el secuestrador no fuera, de hecho, de nuestro planeta Tierra, la póliza pagaría unos 160.000 dólares (134.850 euros).

También había pólizas para protegerse de la posibilidad de impregnación alienígena.

Dado que se desconocen los límites de la tecnología alienígena, los hombres también podían acogerse a la póliza de impregnación alienígena.

En todos los casos, la carga de la prueba recaía en el demandante, que debe demostrar que se ha producido una abducción.

Lloyds of London también ofrece cobertura contra la abducción de ovnis o extraterrestres. Al parecer, ha vendido 20.000 pólizas.

La aseguradora inglesa Budget Insurance también tiene previsto ofrecer pólizas para incidentes con extraterrestres.

De acuerdo con Mila Araujo, corredora de seguros de líneas personales certificado y director de seguros personales de Ogilvy Insurance desde 2007, que ha hecho un análisis a todo este tipo de seguros, todos ellos facilitan cobertura para atención psiquiátrica, «quemaduras por rayo tractor», «embarazo alienígena (tanto para hombre como para mujeres)», lesiones por exámenes alienígenas, lesiones por anomalías temporales, «psicosis del transportador» y exposición a radiación Thoron.

También pueden cubrir exposición por salarios perdidos, sustitución de vehículo (si los alienígenas se han llevado el del asegurado y no lo han devuelto) y otras pérdidas financieras.

Como se puede comprobar, a pesar de que nadie, en su sano juicio, se cree lo de las abducciones de seres humanos por parte de alienígenas, siempre hay gente dispuesta a hacer negocio con ello.

Precisamente, el pasado viernes se celebró el Día Mundial de los Ovnis, fecha promovida por fervientes creyentes del fenómeno, que muchas veces citan personaje de Rusell Casse, interpretado por Randy Quaid, el piloto suicida de «Independence Day», que se sacrifica para derrotar a los alienígenas y que durante toda la película afirma que fue abducido por los extraterrestres, para «demostrar» que las abduciones alienígenas «existen».

Y es que, en la Tierra, como se suele decir, hay gente «pa to».

Russell Casse, el piloto suicida de «Independence Day», afirmaba que fue abducido por alienígenas.

Momento estelar de «Independence Day», el piloto suicida se venga finalmente por su abdución pasada.

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