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El magistrado Eduardo de Urbano deja la judicatura y ficha por la firma Kepler-Karst

El nuevo director del Departamento de Penal y Económico de Kepler-Karst, el exmagistrado Eduardo de Urbano Castrillo, es uno de los grandes especialistas en este campo en España. Foto: Kepler-Karst.
| | Actualizado: 08/09/2021 11:32

Eduardo de Urbano Castrillo, hasta ahora magistrado de la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia Provincial de Madrid, ha colgado los trastos de juzgar y, como otros compañeros de la carrera judicial antes –como Javier Borrego, Joaquín Huelin o Javier Gómez Bermúdez–, o de la fiscal –José Javier Polo– se ha pasado al ejercicio libre de la abogacía.

Una nueva firma con gran proyección, Kepler-Karst, lo ha fichado para dirigir su nuevo Departamento de Penal y Económico –delitos fiscales, falsedades, apropiaciones, insolvencias punibles, propiedad intelectual, industrial, etcétera–, creado especialmente para si persona.

El ya exmagistrado es uno de los grandes especialistas nacionales en este campo por lo que su marcha deja un gran vacío en la Audiencia Provincial que va a ser muy difícil llenar.

Una prueba de ello fue la publicación, el pasado mes de diciembre, del libro «Derecho penal económico: 101 casos resueltos por el Tribunal Supremo», una valiosa «Biblia», para los que se dedica a este campo, en el que incluye las soluciones jurisprudenciales explicadas de una forma clara y muy didáctica.

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BUEN CONOCEDOR DEL SUPREMO

No en vano, De Urbano Castrillo fue, durante 14 años, magistrado coordinador del Gabinete Técnico de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo bajo las Presidencias de los magistrados Luis Román Puerta Luis y Juan Saavedra, directo antecesor de Manuel Marchena. 

Una responsabilidad que ejerció entre 1999 y 2013, para pasar después adscrito a la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Más tarde recaló en la mencionada Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Madrid, en la que ha estado destinado en los últimos ocho años, bajo la Presidencia de Carmen Compaired. 

Por formación, por experiencia, por trayectoria y por derecho propio, De Urbano Castrillo tenía todas las condiciones para haber culminado su carrera profesional como magistrado en la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo. De hecho, todos los compañeros que lo antecedieron en el puesto de coordinador de la Sala terminaron ocupando puestos en la misma.

El conocimiento de la maquinaria interna del Alto Tribunal y de su jurisprudencia representan una ventaja indudable y una garantía de producción.

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Sin embargo, De Urbano Castrillo se postuló tres veces, sin éxito, como candidato a las vacantes que se produjeron y que resolvió el actual Consejo General del Poder Judicial en funciones.

La política de nombramientos implementada por el CGPJ a lo largo de los últimos siete años ha sido muy criticada por las asociaciones de jueces y por la Plataforma Cívica por la Independencia Judicial porque consideran que no cumplía las exigencias de mérito y capacidad que debía exigirse.

UNA OFERTA EN EL MOMENTO OPORTUNO

La oferta de Kepler-Karst, firma cuya consejera delegada es Davinia Sánchez y que cuenta con Armando Betancor como «alma mater», ha llegado en el momento preciso, según reconoce De Urbano Castrillo, contratado bajo la figura de «Of Counsel».

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«Son 32 años los que llevaba en la judicatura. En la Audiencia Provincial de Las Palmas estuve siete años como presidente de la Sección Segunda, luego estuve en el Gabinete Técnico del Supremo, en el TSJM y la Audiencia Provincial de Madrid. Las posibilidades de llegar a la Sala Segunda eran mínimas. La oferta de Kepler-Karst ha supuesto un chute tremendo de energía y de ilusión», reconoce el ya abogado De Urbano Castrillo.

«También un desgarro, tengo que reconocerlo. Han sido muy emocionantes las despedidas de mis compañeros. Pero no podía decir que no. Kepler-Karst me vino expresamente a buscar. Era el momento. Lo vi claro», añade.

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De Urbano Castillo, además de dirigir su departamento, tiene el cometido, también, de contribuir a la formación de los abogados del despacho.

Además de ser autor de una docena de libros, junto con el citado, de haber participado en 40 obras colectivas, es profesor universitario en la UNIR y en el IEB. En este último dirige un curso de derecho penal económico.

A principios de este año, Kepler Karst fichó a Rodrígo Olivares-Caminal, catedrático de Derecho Bancario y Financiero de la Universidad Queen Mary de Londres, por lo que la incorporación del exmagistrado posiciona a esta joven firma, que tiene su sede en el Edificio Cuzco IV, en pleno Paseo de la Castellana de Madrid, en el sector de asesoramiento integral y de alto nivel a empresas.

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