La titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Pamplona ha ratificado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza de un detenido por quebrantar de forma continuada la orden de alejamiento de su expareja.
El pasado sábado, lo envió a prisión el juez de guardia de la capital navarra, Edilberto Esteban Iglesias, titular del Juzgado de Instrucción 4 de Pamplona.
En un auto fechado a 7 de marzo y conocido hoy, la magistrada Esther Fernández Arjonilla imputa al investigado, de nacionalidad dominicana, delitos de quebrantamiento de condena continuada (artículo 468 del Código Penal), daños, maltrato en tentativa y coacciones.
En la comparecencia celebrada el lunes, la Fiscalía solicitó el ingreso en prisión provisional del imputado, mientras que la defensa interesó la libertad provisional sin fianza.
En la resolución judicial, que puede ser recurrida, la juez destaca “la gravedad de los hechos”. Según relata, el delito de maltrato en tentativa se pudo producir en el momento en que intervino la Policía, y el de coacciones cuando el encausado trató de quitarle el móvil a la denunciante cuando ésta trataba de llamar a la policía.
Destaca, asimismo, que todo ocurrió en el domicilio de ella y sus hijos comunes en Pamplona, al que el investigado tenía prohibido acercarse al tener una condena en firme por hechos semejantes, así como otra causa similar en tramitación judicial.
La juez decreta el ingreso en prisión porque “no existe otro mecanismo menos gravoso para que no se pierdan pruebas (dado que la víctima no ha declarado)”, y para evitar que el investigado se sustraiga a la acción de la justicia”, ya que tiene programado un viaje a su país el próximo mes.
Además, la magistrada considera que la prisión provisional protege a la víctima, ya que la orden de alejamiento y la prohibición de comunicación no han podido asegurar su protección.
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