El Patronato del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) ha decidido en la reunión extraordinaria que ha mantenido este miércoles destituir a su directora científica, la alicantina María Blasco, y a su director gerente, Juan Arroyo, para «iniciar una nueva etapa».
Fernando Peláez, director del programa de Biotecnología del CNIO será el nuevo director científico manera interina y y encarga a la Comisión Delegada del CNIO, presidida por el Instituto de Salud Carlos III, la gestión administrativa y contable de forma interina.
María Blasco, se encontraba cercada por las polémicas por su gestión en las últimas semanas y las acusaciones de abuso de poder. Su continuidad estaba pendiente de la decisión del órgano de gobierno del Centro, que había exigido el pasado mes de diciembre la presentación de una «explicación exhaustiva» que justificase la situación actual del centro, tanto económica como laboral.
El patronato presidido por Eva Ortega, también por unanimidad ha decidido el cese del gestor del CNIO, Juan Arroyo, que lleva en cargos económicos en el centro desde 2002.
Con esta decisión, el órgano rector del CNIO quiere zanjar la polémica
María Blasco, hasta ahora directora científica del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) desde 2011, no continuará en el cargo por decisión del patronato.
En los últimos tiempos, la científica se encontraba cercada por las polémicas por su gestión en las últimas semanas y las acusaciones de abuso de poder. Su continuidad estaba pendiente de la decisión del órgano de gobierno del Centro, que había exigido el pasado mes de diciembre la presentación de una «explicación exhaustiva» que justificase la situación actual del centro, tanto económica como laboral.
El patronato presidido por Eva Ortega, Secretaria General de Investigación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, ha decidido también por unanimidad el cese del gestor del CNIO, Juan Arroyo, que lleva en cargos económicos en el centro desde 2002.
Los enfrentamientos entre ambos directivos y la «bicefalia» ha sido una de las críticas recurrentes por parte tanto de los investigadores como de las instancias colaboradoras. Ahora, el órgano rector pone fin a esta situación.
En su comunicado, el patronato ha reconocido «la necesidad de iniciar una nueva etapa en el CNIO«, entendiendo que existe «un clima de trabajo incompatible con el que debe darse en un centro de referencia y excelencia».