La entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025 de Medidas en Materia de Eficiencia del Servicio Público de Justicia ha obligado a las empresas a replantearse su forma de resolver disputas legales.
Así lo destacaron los expertos de Grant Thornton durante la jornada “MASC: un cambio en la resolución de disputas legales”, donde se analizaron las implicaciones prácticas de la nueva norma, que impone el uso obligatorio de métodos adecuados de solución de controversias (MASC) antes de acudir a juicio en asuntos civiles y mercantiles.
“La intención de la norma es clara: ahorrar tiempo y recursos, tanto a empresas como a particulares. El elemento común de todos los MASC es la búsqueda de una solución pactada, no impuesta”, explicó Joan Saula, socio del área Legal de Grant Thornton, quien insistió en integrar esta cultura desde la contratación y los documentos estándar.
Entre los métodos contemplados por la ley se encuentran la negociación directa, la mediación, la oferta vinculante confidencial y la opinión de experto independiente. Pero no basta con mencionarlos: deben aplicarse con rigor y buena fe.
“Paradójicamente, la negociación directa, que ha sido el mecanismo más habitual, puede resultar ahora la menos recomendable si se utiliza como una simple táctica dilatoria”, advirtió Carlos Portales, abogado de la firma.
Sara Plaza, asociada senior, explicó que la oferta vinculante confidencial es una herramienta eficaz que “cumple con el requisito legal y puede evitar el juicio si la parte contraria acepta”. No obstante, advirtió que si no se detallan correctamente los elementos exigidos, la oferta no será válida y no se podrá demandar.
Modelo de derecho colaborativo
Durante la jornada también se expuso el modelo de derecho colaborativo, presentado por Cristina Saula, quien recalcó que este método busca “un acuerdo duradero, basado en necesidades reales, no en posturas rígidas”.
Como ejemplo ilustrativo, señaló: “No se trata de dividir una naranja por la mitad, sino de entender que una parte la necesita para zumo y otra para repostería”.
Por su parte, Ignacio Ripol, director de Mercanti de Grant Thornton, defendió el uso de la mediación como una vía eficaz y estratégica: “No es sinónimo de debilidad negociadora, sino una forma de maximizar valor si se plantea correctamente”.
La jornada concluyó con una reflexión sobre la figura del experto independiente. “En sectores técnicos como la automoción, la ingeniería o el financiero, su opinión puede ser más determinante que una sentencia”, remarcó Joan Saula, destacando que “un buen informe pericial pactado puede ser la solución más justa, rápida y eficiente”.
El mensaje común fue claro: la nueva legislación no solo impone un requisito legal, sino que abre una oportunidad estratégica para integrar una cultura preventiva y colaborativa en el seno de las organizaciones.
“No se trata solo de evitar un juicio. Se trata de ganar en eficiencia, en confianza y en calidad en la resolución de conflictos”, concluyeron los participantes.