PFS Legal ha cerrado esta semana su separación definitiva de PFSTECH. Lo ha hecho a través de una operación de management buyout (MBO), en la que el equipo directivo —José Manuel Jiménez, Raimo Kesti e Isabel García— ha tomado el control de la sociedad.
Desde ahora, la firma jurídica operará como una entidad totalmente independiente.
El movimiento culmina un proceso iniciado hace más de dos años. Durante este tiempo, ambas compañías ya habían seguido estrategias distintas. La operación, respaldada financieramente por Santander Smart y otros inversores, supone un punto de inflexión para las dos.
La marca PFS, para PFS Legal
El acuerdo incluye un elemento clave: PFS Legal conservará en exclusiva la marca “PFS”.
PFSTECH, por su parte, deberá redefinir su identidad y reposicionar su marca y su oferta tecnológica, un proceso que desplegará a lo largo de 2025.
Con esta decisión, PFS Legal refuerza su posición como despacho líder en España en la prestación de servicios jurídicos para grandes corporaciones y entidades financieras.
Su especialidad: la gestión procesal y la relación con los tribunales.
La nueva etapa permitirá al despacho ampliar su capacidad innovadora, diversificar sectores y seguir desarrollando soluciones jurídicas inteligentes basadas en datos, automatización e inteligencia artificial.
PFSTECH: tecnología con acento global
Para PFSTECH comienza un ciclo distinto. La compañía tecnológica, ahora independiente, trabaja bajo un modelo SaaS escalable y tiene presencia en 27 países.
Su cartera: más de 500 clientes corporativos y 5.000 pymes, con el grueso de su negocio fuera de España.
PFSTECH se ha consolidado como uno de los líderes en Europa y Latinoamérica en soluciones tecnológicas aplicadas al ciclo del crédito. Varias integraciones recientes apuntalan su plan de unificación global de marca y producto, acelerando su expansión internacional.