Este jueves, la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha dado la bienvenida a una segunda edición del curso de Alta Especialización en IA y su impacto en el Derecho. En el mismo se ha remarcado la importancia de encontrar un equilibrio entre las nuevas tecnologías, especialmente la Inteligencia Artificial, y el derecho de los ciudadanos a la protección de datos.
«Resulta imprescindible abordar el análisis del nuevo Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (RIA o AI Act) con retrospectiva y con prospectiva estratégica desde el enfoque del riesgo, poniendo en valor el alcance imperativo y los principios y códigos de conducta que consoliden una IA confiable y segura, donde se analicen las obligaciones y garantías que ha positivizado con rigor y eficiencia».
Así se presenta, desde la Escuela de Práctica Jurídica de la UCM, un nuevo curso de Alta Especialización en IA y su impacto en el Derecho. Una inauguración que ha tuvo lugar en las madrileñas instalaciones de la Escuela, a apenas unas decenas de metros del Ministerio de Justicia, y que ha contado con tres padrinos de renombre: Lorenzo Cotino, presidente de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), Moisés Barrio, letrado del Consejo de Estado y uno de los grandes expertos reconocidos en el derecho y la tecnología, y Carmen Muñoz García, ambos codirectores.
Los tres protagonistas, ante los alumnos, lanzaron un claro mensaje: Es importante encontrar un equilibrio entre el uso de las nuevas tecnologías, y la protección de datos de los ciudadanos españoles y europeos.
La IA, una oportunidad que debe ser «encauzada»
«Es difícil pensar en un uso de la IA que no utilice datos personales» ha explicado, por su parte, el presidente de la AEPD. Algo que hace necesario un equilibrio entre la Inteligencia Artificial y el Reglamento de Protección de Datos. También una acción de vigilancia por parte de los organismos ante esta nueva realidad; una función que, tal y como ha lamentado, «en España es a coste cero», debido a la falta de financiación para esto.
Una idea de Inteligencia Artificial, y el cumplimiento de su reglamento, que comparte Carmen Muñoz, codirectora del Diploma. No sólo entre los países que conforman la Unión Europea, sino también entre las diferentes materias en las que se introduce la IA. Entre ellas, la protección de datos, o la responsabilidad civil.
«No podemos hacer un estudio del reglamento de la IA de forma aislada. Tenemos que ponerlo en conexión con el resto de normativas que existen, crear interconexiones. Porque la IA es una materia que impacta en todo», ha asegurado a los nuevos alumnos del Diploma.
Moisés Barrio, por su parte, recordaba que «Construir un modelo digital en la Unión Europea es complejo». Una dificultad centrada, especialmente, en el hecho de que la UE es un organismo internacional en el que confluyen países con diferentes estrategias legales en cuanto a la digitalización.
«En el proceso de la digitalización en Europa, hay dos tendencias: criticar a la UE por el liderazgo tecnológico. Y a la vez, criticarla por la regulación de su modelo digital», explicaba el experto.
Una situación en la que, para el letrado del consejo de Estado, existen tres principales retos. El primero de ellos, garantizar que esta digitalización cumpla con los fundamentos de la UE. El segundo, equilibrar estas nuevas tecnologías con los riesgos evidentes de cada estado miembro. Y por último, establecer la soberanía digital de la Unión Europea frente a competidores como Estados Unidos o China.