La Sala Capitular del Ayuntamiento de Toledo, ese espacio donde los regidores de la capital tomaron decisiones durante siglos, ha sido el escenario de un desembarco institucional: la Academia de Historia y Geografía Militar del Paraguay plantó bandera en el corazón histórico de España.
Y lo hizo con todos los honores.
Autoridades civiles, militares, eclesiásticas y un público que desbordó las previsiones llenaron el recinto para asistir a una ceremonia que, según sus organizadores, marca un hito en las relaciones académicas entre ambos países.
El escribano Juan José Benítez Rickmann, presidente de la Academia, eligió bien sus palabras: Toledo no fue un escenario casual, sino el símbolo perfecto de lo que pretendía transmitir.
Benítez Rickmann recordó que la ciudad fue la primera capital del reino visigodo y el epicentro desde el que se forjó la unidad territorial y religiosa de Hispania.
Desde esa premisa histórica construyó su argumento: España y Paraguay comparten una herencia de fe, cultura y tradición que justifica vínculos institucionales como el que la Academia pretende consolidar.
La ceremonia incluyó el nombramiento de cinco académicos honorarios: Carlos Velázquez Romo, alcalde de Toledo; Ricardo Alba Benayas; S.A.R. Luis Alfonso de Borbón; Fernando de Castro García Rubio; y Miguel Esteban Barranco Solís.
También asistieron el representante diplomático de Taiwán, Francisco Chan, y Antonio Rivas, encargado de la Academia en España y académico correspondiente.
El presidente de la institución paraguaya fue explícito al definir el acto: representa la «plena integración de Paraguay en el ámbito académico e histórico español» y consolida a la Academia como puente entre continentes.
Los asistentes valoraron tanto la solemnidad del marco toledano como el simbolismo de una institución que aspira a convertirse en plataforma de estudio y cooperación internacional.
Un acto que tuvo más de declaración de intenciones que de protocolo rutinario. Y Toledo, como siempre, prestó su peso histórico para darle relevancia.
De izquierda a derecha, Luis Alfonso de Borbon, Ricardo Alba Benayas, Juan José Benítez Rickmann, Carlos Velázquez Romo, Francisco Chan, Lauro Ramírez, Fernando De Castro, Miguel Esteban Barranco y Antonio Rivas González.