Un hombre desconocido, a plena luz del día, en Alcorcón; así ha sido el intento de atraco que ha vivido el abogado Ricardo Aledo en un despacho de abogados en Alcorcón. Una situación ante la que no hubo que lamentar daños personales, pero que aún no ha tenido un cierre. Y es que, tras el «susto», aún se desconoce el paradero del hombre del atraco, que portaba un machete de grandes dimensiones.
Alcorcón. Seis de la tarde de un día de septiembre de 2025. Un bufete de abogados.
«Yo estaba sentado, haciendo un recurso de apelación. Y veo que se acerca un señor a la puerta, y se queda mirando fijamente desde la calle al interior del despacho. Miré, me miró, y se apartó de la puerta», relata el abogado, víctima de un intento de atraco.
Una circunstancia ante la que el letrado pensó que no había riesgo alguno. «Pensé que era alguien que pasaba, sin más».
Tranquilidad que, poco después, se esfumaba de forma repentina. Y es que, apenas unos instantes después de haberse marchado, el hombre de la puerta volvía. Situación ante la que Ricardo Aledo, «extrañado y pensando que era algún cliente», se dirigió a la puerta a ver qué ocurría.
«Cuando abrí, se acercó, y me dijo: «tira para adentro, y dame todo lo que tengas». Me sacó un machete», explica el abogado en conversaciones con Confilegal.
Unos hechos ante los que el instinto del abogado fue decisivo. «Rapidísimo, le cerré la puerta, antes de que le diese tiempo a reaccionar. Pero arrancó el timbre de la puerta con el machete. Yo me metí dentro y llamé a la policía», explica ahora.
Sin embargo, cuando llegaban los agentes a la escena de los hechos, el hombre ya no estaba. Un hombre que ya había provocado, según comentaba la policía, otro aviso más en la comisaría. Pero que no era localizado por la zona ese día. Tampoco ahora. «Que sepamos, sigue suelto».
Un intento de atraco «torpe»
Un hombre que, tal y como explica el abogado a Confilegal, no era cliente del despacho. Tampoco era especialmente hábil en su intento de atraco.
«Yo a ese hombre no le conocía. Cliente del despacho no es. Su forma de proceder fue muy torpe, a cara descubierta, sin guantes, etc. Fue algo más bien improvisado», asegura.
Falta de conexión con el hombre que hace sospechar que este hecho fue algo más «puntual» que relacionado con la actividad profesional de estos abogados. «No tenemos ninguna cuenta pendiente con nadie para que venga con un machete de caza al bufete», asegura.
Atracador que tenía acento español, y «vestía con una sudadera de color verde y gorra de color grisácea, entorno a 1,80/85 metros de altura, complexión normal, ojos marrones, barba canosa», que aún no ha sido identificado. Pero sí fue grabado por las cámaras de seguridad del bufete que, al día siguiente, abrió sus puertas con normalidad.