El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, ha defendido este lunes la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LeCrim) propuesta por Félix Bolaños. Ello, apostando por un cambio de modelo que permita que la instrucción de los procesos penales la asuman los fiscales. Unas declaraciones en las que el FGE también ha defendido una justicia enfocada en ser «solucionadores de problemas y no creadores».
Pocos días después de la finalización de su juicio por presunta revelación de secretos, Álvaro García Ortiz ha participado en el acto de toma de posesión de la nueva fiscal superior de Galicia, Carmen Eiró. Un acto en el que el FGE no ha dudado en poner en relieve la importancia del Ministerio Fiscal. Y, con ello, mostrar su apoyo al planteamiento de la reforma de la LeCrim realizada desde el Ejecutivo nacional.
Una reforma que busca poner en manos de la Fiscalía de García Ortiz la instrucción de los procesos penales, y que ha sido duramente criticada.
«Es ineludible un cambio, la única forma de perseguir las nuevas maneras de delincuencia es que la investigación la asuma la Fiscalía, no porque los jueces de instrucción no sean capaces sino porque tenemos que dar respuesta a fenómenos que tienen que trascender lo local», ha recalcado.
Del mismo modo, el FGE también ha apelado durante su intervención, ante miembros de la carrera judicial y fiscal, así como representantes políticos, la necesidad de promover la «colaboración institucional»..
El papel de la Fiscalía, según García Ortiz
Así pues, García Ortiz ha defendido que el valor de la Fiscalía es «servir a los ciudadanos«. Ello, «llegando a cada rincón». Un papel para el que el FGE considera necesario avanzar en la modernización del Ministerio Fiscal, pese a las críticas y las negativas basados en «perjucios» que en ocasiones, ha asegurado, afectan a los pasos de esta institución.
Un planteamiento ante el que ha defendido la unión y colaboración institucional de cara a la ciudadanía. Y, especialmente, recalcando la necesidad de centrar el papel de los profesionales de la Justicia en ser «solucionadores de problemas», y no sus creadores.
«Necesitamos despojarnos un poco de algún ropaje que nos aleja de la ciudadanía, de la gente, necesitamos acercarnos y ser los solucionadores de problemas no los creadores de problemas, ese debe ser nuestro empeño», ha asegurado.
Una afirmación que ha realizado pocos días después de su intervención en el Supremo. Alto tribunal que será quien determine el futuro del FGE tras las acusaciones de revelación de secretos.