La Audiencia Nacional ha acordado citar por videoconferencia al expresidente catalán Jordi Pujol en la primera sesión del juicio que comenzará el lunes 24 de noviembre, con el fin de evaluar su estado de salud antes de determinar si está en condiciones de afrontar la vista.
Así lo ha decidido la Sección Segunda de la Sala de lo Penal, a través de una providencia en la que fija como objetivo de la citación el examen de su situación médica.
En esa sesión inicial también comparecerán los médicos forenses que han elaborado el informe sobre la salud del exdirigente catalán, así como las partes personadas en la causa.
La Audiencia ordenó este reconocimiento tras recibir diversos informes médicos aportados por su defensa, entre ellos uno relativo a sus capacidades cognitivas, dado que Pujol tiene 95 años.
Petición de valoración médica
El expresidente fue ingresado el pasado sábado en la Clínica Sagrada Família de Barcelona debido a una neumonía. Su hijo y exdiputado de CiU, Oriol Pujol, afirmó este lunes que su padre se encuentra estable y evoluciona “positivamente”. Explicó que la fiebre “prácticamente ha desaparecido”, aunque mantiene una “insuficiencia respiratoria” que ha calificado de “un poco aguda”. Según indicó, el pronóstico es de estabilidad y es probable que permanezca ingresado hasta el jueves.
El médico personal de Pujol, el doctor Jaume Padrós, apuntó el pasado 31 de octubre en una entrevista en ‘Ser Catalunya’ que es “más que razonable” valorar el estado de salud del expresidente para determinar si está en condiciones de afrontar el juicio del 24 de noviembre. En consecuencia, la Audiencia Nacional encargó a la Clínica Médico Forense del tribunal la realización de un reconocimiento para determinar si puede asistir a la vista.
El desplazamiento, un riesgo
Oriol Pujol declaró el 6 de noviembre que su padre desea acudir al juicio, aunque advirtió de que desplazarse a Madrid durante seis meses “puede ser bastante mortal”. Aclaró que utilizaba la expresión tanto en sentido figurado como literal, aunque insistió en que su padre tiene voluntad de acudir.
Explicó que Jordi Pujol atraviesa días “realmente chungos” y otros “muy buenos”, pero que su principal problema es su cuerpo “castigado, débil y frágil”.
Preguntado por una información de El Periódico de Catalunya que apuntaba que el expresidente tiene marcadores de Alzheimer, confirmó que es cierto, pero subrayó que la petición de inhabilitación no responde a ese diagnóstico, sino a la dificultad que supondrían los continuos desplazamientos a Madrid durante los seis meses que durará la causa. Por ello, la defensa solicita que pueda comparecer de manera telemática.