En una carta dirigida al ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, Álvaro García Ortiz ha presentado formalmente su renuncia al cargo de fiscal general del Estado tras conocer el fallo del Tribunal Supremo que lo inhabilita dos años por un delito probado de revelación de secretos.
García Ortiz considera este hecho determinante para dar un paso al lado.
En la misiva, explica que su decisión nace del “profundo respeto a las resoluciones judiciales” y de su voluntad de proteger a la institución y a sus miembros.
Por ello, afirma, no ha esperado siquiera a conocer la motivación completa de la sentencia para formalizar su renuncia, que presenta como un acto debido «no solo al Ministerio Fiscal, sino a toda la ciudadanía española» .
A pesar del impacto de la resolución judicial, García Ortiz reivindica en su despedida el trabajo realizado durante su mandato, que describe como guiado por el servicio público, el sentido del deber y la lealtad institucional.
Amparándose en lo establecido en el artículo 31 del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal, solicita al Consejo de Ministros la aceptación de su cese a petición propia.
«Por ello, a través de esta carta, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 31.1 a) y 3 de la Ley 50/1981, de 30 de diciembre, por la que se regula el Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal, solicito a petición propia que el Consejo de Ministros acepte el cese de mi mandato como Fiscal General del Estado», afirma.
García Ortiz aprovecha también para agradecer al Gobierno la confianza depositada en él desde su nombramiento en julio de 2022. «La confianza depositada entonces es la misma que ahora devuelvo al entender que, una vez conocido el fallo, es el momento de abandonar el desempeño de tan alta responsabilidad», añade.
La carta cierra con un saludo afectuoso al ministro.