El despacho Dueñas Abogados ha anunciado el fallecimiento de su fundador, Fermín Dueñas Benito, cuya figura marcó durante más de cuatro décadas la identidad y la forma de ejercer la profesión dentro del bufete. Su muerte deja un vacío en la firma y en todos aquellos que lo conocieron, pero también un legado que continúa guiando el trabajo del equipo.
Dueñas creó el despacho en 1982 con una idea que, por entonces, rompía con los esquemas tradicionales: ofrecer un servicio jurídico cercano, honesto y centrado en la defensa efectiva de los derechos de las personas. Esa manera de entender la abogacía impregnó desde el principio la cultura del despacho y se convirtió en su sello distintivo.
A lo largo de su trayectoria, el abogado construyó las bases de lo que hoy es un equipo multidisciplinar con práctica en Derecho Civil, Laboral, de Familia y Sucesiones, Mercantil y Penal. Su profesionalidad, dedicación y capacidad para conectar con los clientes impulsaron el crecimiento de la firma y consolidaron su reputación.
Sus compañeros destacan su disposición permanente a escuchar, su empatía y su habilidad para acompañar a las personas en los momentos más complejos. Muchos de sus clientes —que con el tiempo se convirtieron en amigos— recuerdan especialmente su trato afable y su vocación inagotable de servicio.
Desde el despacho aseguran que su legado sigue presente «en cada caso y en cada decisión», y que el equipo continuará trabajando con los valores que él instauró: profesionalidad, cercanía y un profundo respeto hacia las personas.