La pregunta ya no es si los departamentos jurídicos de las empresas usarán Inteligencia Artificial (IA), sino quien decidirá cómo, para qué y con qué límites.
En este 2026, según el ‘Legal Tech’s Predictions for Legal Ops and In-House in 2026‘, elaborado por ‘Legaltech News’ del portal Law.com International los departamentos jurídicos experimentaran la «madurez digital real», como ha definido Eugenia Navarro, Socia de LOIS, una consultora estratégica especialista en Firmas de abogados y Departamentos jurídicos de empresa.
El autor del artículo, Rhys Dipshan, tras conocer la opinión de distintos líderes del departamento jurídico de despachos y consultorías de referencia internacional, llega a la conclusión de que la IA dejará de ser una promesa tecnológica para convertirse en el centro de acción a partir de tres vectores: gobernanza de los datos, políticas de IA y Legal Ops —procesos diseñados para optimizar los servicios jurídicos de bufetes y departamentos de empresas—.
Estas «legal operations» (Legal Ops) pasaran de ser una herramienta de urgencia a una de primera necesidad, ya que el cambio que está atravesando el sector legal la eficiencia operativa y la gestión empresarial ya son tan importantes como la excelencia técnica y jurídica.
Avance significativo para 2026
Los expertos consultados para el informe consideran que este año los departamentos ‘in-house’ «avanzarán significativamente en su transformación hacia la Inteligencia Artificial, aumentando el desarrollo interno de la IA y mejorando las habilidades del personal para aprovechar esta tecnología».
Sin embargo, se advierte que este proceso será lento, ya que la adopción de la IA deberá cuidar los tres ejes:
• Los modelos ‘Legal Ops’ redefiniráncómo se planifica, se controla el gasto, se gestiona el conocimiento y se crea valor dentro de los departamentos jurídicos.
• Gobernanza de la IA, que permitirá tanto automatizar flujos de trabajo.
• La capacitación de los profesionales del departamento legal, «para examinar con mayor destreza las tarifas y el rendimiento de los asesores externos», como desarrolla el autor del artículo.
Una de las expertas consultadas fue Jennifer McIver, directora de Operaciones Jurídicas y Análisis del sector de Woltker Kluwer: «2026 será el año en que los equipos jurídicos internos utilicen datos, inteligencia artificial y análisis comparativos para examinar las tarifas como nunca antes. A medida que la transparencia se convierta en la norma, los bufetes de menor nivel que adopten la tecnología y los modelos flexibles obtendrán trabajos que antes estaban reservados para los de mayor nivel», declara la profesional.
Para McIver los ganadores serán aquellos que traten a sus homólogos como socios estratégicos y se adapten a un ecosistema más inteligente y competitivo.
«El reto no es adoptar IA, sino hacerla operativa, segura y estratégica dentro del ecosistema legal corporativo», como escribe Navarro en sus redes sociales.