De la protesta ciudadana a la Dirección General. José Salvador Tárrega Cervera, de 37 años, no llegó a la Generalitat Valenciana por azar ni por trayectoria partidista clásica, sino desde el asociacionismo, la defensa del interés público y la convicción de que la democracia se fortalece cuando la ciudadanía participa y controla.
Abogado, activista vecinal y hoy uno de los principales responsables del Gobierno Abierto en la Comunidad Valenciana, su perfil rompe con los moldes habituales de la política institucional.
Desde hace más de dos años lidera las políticas de transparencia y participación con un enfoque exigente y poco complaciente: más información pública, más control, más implicación ciudadana y más rendición de cuentas, incluso para quienes gobiernan.
El Gobierno Abierto no le es extraño pues vivió de cerca la importancia de la participación ciudadana como elemento activo del movimiento vecinal valenciano. Capitaneó la respuesta ciudadana a una operación urbanística de recalificación de terrenos públicos del Gobierno de Compromis y del Partido Socialista del Ayuntamiento de Valencia de la legislatura anterior.
Y consiguió ganar en tres ocasiones al Ayuntamiento en el pulso jurídico que le echó en sendos procedimientos contencioso-administrativo. Tiene una amplia base de seguidores que confía en él.
No les ha defraudado. Desde las políticas de Gobierno Abierto ha conseguido implementar el Registro de Algoritmos de la Comunidad Valenciana, crear la Red de Gobernanza Local y la comunidad de aprendizaje «Tú haces democracia».
En esta entrevista repasa su gestión, defiende el papel de las asociaciones como columna vertebral democrática y traza una hoja de ruta ambiciosa para un modelo de gobernanza que aspira a devolver la confianza de la ciudadanía en las instituciones.

Dice el refrán: “quien fue cocinero antes que fraile, lo que pasa en la cocina bien sabe”. ¿Su experiencia en el mundo asociativo le ha permitido entender mejor cuál es su función como uno de los responsables de las políticas de Gobierno Abierto de la Generalitat Valenciana?
Te permite conocer cuáles son las principales necesidades del mundo asociativo y las inquietudes más importantes de la ciudadanía. Empatizas con los problemas porque los has padecido y tratas de aportar soluciones.
Además, creo que los políticos deberían participar alguna vez en el movimiento asociativo para que entiendan mejor que nadie a la sociedad a la que representan.
Por ello impulsé la reforma de la ley de incompatibilidades de la Generalitat Valenciana en el año 2024 para que los altos cargos pudieran participar activamente en las entidades sin ánimo de lucro, siempre que su participación fuera gratuita y se cumpliera con los deberes legales de abstención.
Yo sigo formando parte de asociaciones y entidades cívicas tanto en la Comunidad Valenciana como fuera de ella y no he parado de visitar entidades ciudadanas y asociaciones en estos dos años y seis meses de la legislatura.
Tras dos años y seis meses dirigiendo las políticas públicas de Transparencia del Gobierno valenciano, ¿cuál es su balance de su paso al frente de dichas responsabilidades?
Es positivo. En estos dos años y medio, con el equipo humano de la Dirección General de Transparencia y Participación, hemos conseguido poner en marcha el Registro de Algoritmos e Inteligencia Artificial de la Comunidad Valenciana.
Hemos reformulado la imagen del portal de participación y hemos logrado sobrepasar los tres millones de visitas en el portal, probablemente el más visto del Estado.
Además, hemos logrado la convergencia con el resto de las comunidades autónomas en materia de datos abiertos dentro del índice de ASEDIE, mediante la mayor publicación de datasets de la historia de la Generalitat Valenciana.
Y hemos avanzado en la puesta a disposición de las asociaciones sin ánimo de lucro de portales para favorecer su propia transparencia interna, mediante el sistema de Transparencia en Entidades Privadas (TEP).
Es una apuesta por la democracia y la transparencia. Cuesta creer que en estos tiempos de polarización existan iniciativas como las que me está contando.
Tenemos la legislación autonómica más desarrollada en materia de Gobierno Abierto y también las políticas más exigentes en la materia, como por ejemplo el Registro de Grupos de Interés que hemos puesto a disposición de los ayuntamientos de la Comunidad Valenciana.
O la gestión de altos cargos autonómicos que ofrecen la mayor información pública respecto de la exigida a nivel estatal.
Por ejemplo, nuestros altos cargos deben manifestar las actividades realizadas antes del mandato, durante el mandato y después de su cese para asegurar que no incurren en conflictos de intereses que menoscaben la confianza de los ciudadanos en la integridad de las administraciones públicas.
En estos años hemos logrado la mayor coordinación entre responsables autonómicos de Gobierno Abierto, que pudo verse en la alta participación de las comunidades autónomas en el Congreso Internacional de Transparencia que se celebró en Castellón de la Plana en septiembre de 2025, que coorganizamos junto a la Red Académica de Gobierno Abierto.

La Inteligencia Artificial es el mantra de nuestros días. Ustedes han sido pioneros en la implantación de un Registro de Algoritmos en la Administración pública, como se suele decir, la madre del cordero. ¿Es posible? ¿Es viable? ¿O es algo para la venta electoral, cuando llegue?
Le respondo con sus mismas palabras: Es posible, es viable y es una realidad. Nuestro Registro de Algoritmos en la Administración pública es pionero y es mucho más completo y garantista que todas las experiencias previas. Sin duda, es un éxito.
Para empezar, identifica los principales colectivos que pueden verse afectados en la aplicación de los sistemas algorítmicos, centrándose en todo momento en el riesgo que para los derechos y libertades puede suponer.
Nació de nuestros estudios de opinión. Detectamos que existía una preocupación en la sociedad valenciana sobre la aplicación de la Inteligencia Artificial en la gestión pública y que era necesario cooperar para la salvaguarda de la apariencia de seguridad en su utilización, algo que creemos que puede conseguirse a través de la transparencia.
«Cuando queda todavía un año y cinco meses de legislatura, hemos cumplido prácticamente el 90 % de los compromisos del Plan de Acción y llevamos una ejecución muy elevada de las Líneas de Acción Estratégica».
¿Cuál es la hoja de ruta de su mandato al frente de Participación?
Pues seguir cumpliendo nuestros compromisos de participación. Se fijaron, primero, como compromisos del Segundo Plan de Acción de Gobierno Abierto por nuestra pertenencia a la Open Government Partnership. Fueron cocreados con la ciudadanía a través de un proceso de participación en el que intervinieron 60 entidades ciudadanas valencianas. Y, después, su desarrollo a través de las Líneas de Acción Estratégica de Gobierno Abierto de la Generalitat Valenciana.
Lo cierto es que nos sentimos muy satisfechos con el grado de cumplimiento de los compromisos porque, a día de hoy, cuando queda todavía un año y cinco meses de legislatura, hemos cumplido prácticamente el 90 % de los compromisos del Plan de Acción y llevamos una ejecución muy elevada de las Líneas de Acción Estratégica.
Entre los compromisos del Plan de Acción se encuentra la Comunidad de Aprendizaje Tú haces democracia, ¿en qué consiste este programa?
Se trata de un dique de contención contra la desafección ciudadana hacia el sistema democrático, pensado a largo plazo.
Los principales estudios hablan de que los jóvenes crecen con cada vez menor confianza en las instituciones. Nosotros queremos combatir esta situación a través de la formación y el conocimiento de las instituciones de autogobierno y su funcionamiento por parte de la juventud. Sin adoctrinamientos, solo con información objetiva.
El programa, que cuenta con la colaboración del Consejo Valenciano de la Juventud, combina la formación a través de fichas y medios audiovisuales dirigidos a los alumnos de tercero y cuarto de la ESO. Culminará con visitas a las propias instituciones estudiadas y entrevistas a los funcionarios responsables de dichas instituciones.
Entendemos que nadie puede rechazar aquello que conoce. Por eso queremos que nuestros jóvenes conozcan sus instituciones y tengan un juicio crítico de ellas. Se ama lo que se conoce y se desprecia, no se aprecia nada, aquello que se desconoce.
Si queremos que la democracia siga siendo nuestro modo de gobierno tenemos que hacer que nuestros jóvenes la aprecien, que conozcan lo que supone para sus libertades y su modo de vida.

¿Cree que la formación en participación es esencial para reforzar el sistema democrático?
Desde luego que lo es. El derecho fundamental a la participación en los asuntos públicos requiere, desde luego, del derecho de la ciudadanía a saber que, a mi juicio, es un derecho fundamental por su afectación intrínseca al derecho fundamental de participación y al derecho fundamental a comunicar y recibir información veraz.
Lo ha dicho recientemente el Tribunal Supremo en el caso Bosco, cuando ha declarado que el derecho a la transparencia es un derecho constitucional ejercitable e inseparablemente unido al Estado democrático y de derecho.
Pero no solo tenemos que ser transparentes en la actividad pública. Hay que informar al ciudadano de cómo puede participar, y eso lo estamos haciendo en la Dirección General a través de la Escuela de Participación con las microcredenciales, desarrolladas en colaboración con universidades públicas valencianas.
Pero también a través de la formación en asociacionismo, que es para nosotros un reto: formar a los interesados en constituir asociaciones y a los responsables de los órganos de gobierno de las mismas para fortalecer el tejido asociativo, sin el que la democracia no sería posible.
Esto no es una ocurrencia. Formar a un tesorero en saber llevar la contabilidad de una asociación o a un secretario en saber redactar las actas de los órganos de decisión y gobierno de una entidad es básico. Lo he aprendido en el seno de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Valencia, de la que he sido muchos años miembro.
Se ha reformado recientemente el Consejo de Participación Ciudadana, ¿por qué?
Para dar más importancia a las asociaciones y entidades valencianas de la Comunidad Valenciana.
El reciente Consejo de Participación Ciudadana tendrá solo nueve cargos políticos, entre los que habrá seis representantes de administraciones locales.
El resto de sus miembros, 28, serán entidades ciudadanas distribuidas conforme al modelo asociativo actual, dándole mucha mayor relevancia a las asociaciones de vecinos, pero introduciendo también a las entidades culturales y festivas, que representan más del 70 % del tejido asociativo español.
Sin olvidar a las asociaciones de consumidores y usuarios, las asociaciones de defensa de pacientes y discapacitados o las asociaciones de defensa de los inmigrantes, las casas regionales y las asociaciones ecologistas.
«Es posible, es viable y es una realidad. Nuestro Registro de Algoritmos en la Administración pública es pionero y es mucho más completo y garantista que todas las experiencias previas. Sin duda, es un éxito».
La Generalitat Valenciana defiende un modelo de participación amplio e inclusivo, dando protagonismo a las asociaciones para que los órganos consultivos reflejen la realidad social. Refuerza la presencia de padres y madres en el Consejo de Participación y apoya tanto las tradiciones valencianas como las de otras regiones de España presentes en la Comunitat.
Mantiene una estrecha relación con las comunidades valencianas en el exterior mediante el reconocimiento de nuevos CEVEX, la participación en fiestas emblemáticas y el apoyo a casas regionales históricas, preservando sus derechos y vínculos culturales.
Asimismo, impulsa las Casas Nacionales y las Fiestas Valencianas de la Hispanidad como modelo de integración para comunidades extranjeras, con especial atención a las comunidades venezolana y cubana por su situación de vulnerabilidad, promoviendo encuentros y acciones de apoyo institucional.
El Gobierno valenciano está siendo especialmente sensible con las comunidades venezolana y cubana, que aglutinan a cerca de 100.000 personas en la Comunidad Valenciana, porque entendemos que su presencia aquí se debe a una situación de supervivencia frente a los regímenes antidemocráticos que tienen en sus países de origen y que ponen en riesgo su vida y su libertad.
Prueba de ello fue el I Encuentro de Entidades Venezolanas Valencianas celebrado el año pasado y que contó con la presencia del presidente de Venezuela, Edmundo González Urrutia.

Pero una asociación no es un ente abstracto, hay personas detrás que las impulsan. ¿Cómo les ayudan?
Estando a su lado y reconociéndoles, como hemos hecho en la Comunidad Valenciana a través de los Premios Autonómicos de Participación, que no solo premian los buenos proyectos de procesos de participación y de educación en la participación, sino también las trayectorias personales dedicadas al asociacionismo.
Este año el jurado ha fallado a favor de entregar el Premio de Participación a Puri Torres, la presidenta de la Federación de Casas Regionales de Andalucía en la Comunidad Valenciana, que aglutina a 40 casas regionales de valencianos de raíces andaluzas que se sienten orgullosos de ser valencianos y de tener su origen andaluz.
Y lo hemos hecho dándole la dignidad que merece con una gala en el Teatro Principal de Valencia con un aforo completo, que demostró precisamente que se equivocan aquellos que todavía dicen que la participación no importa: en la Comunidad Valenciana importa, y mucho.
Pero, además, es que tenemos mucho que reconocer a nuestras asociaciones y a quienes las impulsan, como aquellas que sufrieron la DANA de octubre de 2024 y perdieron sus locales, y que, con la ayuda de la Generalitat Valenciana y mucho esfuerzo, han conseguido superar una situación muy complicada para ponerse nuevamente en pie, levantar la persiana y volver a realizar actividades.
Para mí ha sido enormemente gratificante haber podido reinaugurar el local social de la Casa de Castilla-La Mancha en Alfafar o haber acudido a los actos conmemorativos de las entidades andaluzas de l’Horta Sud, o a la inauguración del documental del Consejo Valenciano de la Juventud sobre la participación de los jóvenes en las labores de auxilio y limpieza tras las primeras horas de la catástrofe.
Porque el pueblo ha salvado al pueblo, pero con la ayuda de los poderes públicos, que hacemos todo lo posible por cooperar en esa autorreconstrucción.
Para terminar, ¿cómo ve el futuro del Gobierno Abierto en España?
Creo que el Proyecto de Ley de Administración Abierta que ha presentado el Gobierno de España es francamente mejorable. Para empezar, merece la consideración de ley orgánica y debe elevar la exigencia mínima en transparencia y participación para todas las administraciones públicas, y confío en que haya un nuevo Gobierno que sea más ambicioso y decidido.
Pero tengo confianza porque, a diferencia del Gobierno de España y sin su ayuda, las comunidades autónomas hemos avanzado mucho más en esta materia y hemos marcado la hoja de ruta que debe seguir España a través de nuestra participación en las principales organizaciones internacionales que buscan profundizar en la democracia y luchar contra la corrupción.
Así que creo que el futuro será positivo para las políticas de transparencia y participación porque hay una masa sólida de entidades ciudadanas que empujan los cambios necesarios que nuestra democracia necesita.
El Gobierno valenciano ha creado un modelo de gobernanza participativa que puede resultar inspirador para el resto de las administraciones públicas españolas, un modelo que cuenta con la opinión de la ciudadanía, que reconoce el valor de las asociaciones y que tiene como objetivo conseguir que los ciudadanos recuperen la confianza en sus instituciones democráticas.