El Consejo General de la Abogacía Española pisa el acelerador en su apuesta por la capacitación digital. El programa UPRO (Programa Formativo en Competencias Digitales) —la gran iniciativa formativa del sector— entra en su fase final con cifras que ya marcan tendencia: 22.000 abogados han completado la formación teórica «online» y cerca de 1.000 están a un paso de terminar.
Así lo anunció el presidente del CGAE, Salvador González, tras el último Pleno: “22.000 ya han terminado todo el online y les faltan las prácticas, casi 1.000″.
El problema era conocido: la fase presencial. Y el Consejo ha decidido eliminarlo.
Un cambio clave: formación sin desplazamientos
El Pleno ha aprobado un sistema bimodal que permite seguir las clases presenciales en tiempo real desde cualquier lugar. Esa conexión telemática computará como asistencia efectiva.
Traducido: ya no será necesario desplazarse al colegio profesional para completar el programa.
Una decisión con impacto directo en la operatividad del sistema. Sobre todo para quienes ejercen en partidos judiciales alejados o con agendas incompatibles con la formación presencial.
Más que un curso: una estrategia de adaptación
González enmarca UPRO en un cambio estructural de la profesión. La digitalización ya no es una opción, es una condición de ejercicio: “Velar por la ciudadanía también es adquirir y actualizar conocimientos. UPRO no es solo una oportunidad formativa, es una iniciativa transformadora.”
El mensaje es claro: quien no se adapte, puede quedar fuera.
Qué es UPRO (y por qué importa)
UPRO es la respuesta institucional a esa necesidad. Está impulsado por el CGAE junto a Red.es, dependiente del Ministerio para la Transformación Digital.
Se financia con fondos europeos Next Generation, dentro del Plan de Recuperación, con una dotación global de 200 millones de euros canalizados a través de Unión Profesional.
El programa ofrece: 150 horas de formación, 110 específicas del ámbito jurídico; modalidad híbrida («online» + presencial); acceso 24/7; y coste cero para los colegiados.
Los datos reflejan su alcance: 70.000 profesionales inscritos, de los cuales unos 20.000 son juristas.
El punto de inflexión
Con la barrera de la presencialidad eliminada, el programa entra en su fase de cierre operativo.
Lo que empezó como una iniciativa formativa se consolida ahora como un instrumento de política profesional: homogeneizar competencias digitales en la abogacía.
La inscripción sigue abierta a través de la web de Upro. El Programa se posiciona como un recurso imprescindible para quienes quieren estar a la vanguardia en el entorno legal de un futuro, con cada vez más tintes de presente.