En un escenario donde la transparencia y el buen gobierno ya no son una opción, sino una exigencia social, la Asociación Española de Compliance (ASCOM) y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) han sellado un acuerdo que promete marcar un antes y un después en la Administración Local.
El encuentro entre Luis Martínez-Sicluna (FEMP) y José F. Zamarriego (ASCOM) simboliza un compromiso real por llevar la cultura ética a la institución que más cerca está del ciudadano: el ayuntamiento,.
El Compliance como escudo del servidor público
Para el profesional del ‘compliance’, este acuerdo no es solo un marco de colaboración; es una respuesta a una necesidad técnica y humana.
Como bien señaló Martínez-Sicluna tras la firma, el objetivo es dotar de conocimiento experto a las entidades locales para resolver incertidumbres críticas sobre las responsabilidades de empleados públicos y cargos electos.

Cámara y D. Daniel Fernández Rodríguez) y ASCOM (D. José F. Zamarriego, D. Alonso
Hurtado y miembros del Grupo ASCOM Sector Público). Foto: Confilegal.
El acuerdo se materializará en herramientas tangibles: estudios, proyectos y acciones formativas que buscan transformar la teoría normativa en una práctica diaria de integridad institucional.
ASCOM se integra así en los grupos técnicos de la FEMP, aportando su ‘expertise’ para fortalecer la seguridad jurídica de quienes gestionan lo público.
Un impacto en el 50% de la economía
La relevancia de este paso se entiende mejor con las cifras sobre la mesa. Zamarriego recordó que el sector público representa la mitad de la economía nacional.
Sin embargo, su mensaje fue más allá de lo macroeconómico: integrar el ‘compliance’ en la Administración local tendrá un «impacto en la vida de los ciudadanos de vital importancia».
Este «espacio colaborativo» que ahora nace busca, en última instancia, que la ética deje de ser un concepto abstracto en los despachos para convertirse en la garantía de que cada recurso municipal se gestiona bajo los más altos estándares de buen gobierno.
Para los profesionales del sector, se abre una ventana de oportunidad para profesionalizar y difundir las mejores prácticas en un terreno, el público, que hoy más que nunca necesita de su mirada técnica y humana.