Mientras que muchos sectores en España han avanzado a la velocidad de la luz (tecnología y digital, energías renovables, transición energética…, el gran aliado del farmacéutico era el cúter.
Sin embargo, el Consejo de Ministros, a través de la petición de Sanidad, ha aprobado la reforma del Real Decreto 1345/2007 para actualizar sistema de verificación de medicamentos y construir las bases para una farmacia plenamente digitalizada.
Con esta nueva regulación, se dejará atrás el cupón precinto (que recortaban los farmacéuticos de las cajas de los medicamentos y pegaban en una hoja para pasarle a la Administración la lista de productos vendidos para obtener un control y así reembolsar el importe) y se abraza un sistema digital que llevará este control entre farmacia y Administración.
El blindaje de la trazabilidad: el identificar única
La reforma adapta el marco normativo a la evolución tecnológica del sistema sanitario. El objetivo es blindar la cadena de suministro frente a falsificaciones y optimizar la gestión pública. La normativa refuerza el uso de dispositivos de seguridad en los envases, destacando el identificar única como la herramienta técnica clave para comprobar la autenticidad de los fármacos en cada etapa de la distribución.
Este sistema permite un control exhaustivo de la trazabilidad, asegurando que ningún medicamento falsificado penetre en el cauce legal del Sistema Nacional de Salud (SNS).
Adiós al celo y al cúter
El cambio de mayor calado es la transición hacia la eliminación del cupón precinto. Históricamente vinculado a la facturación de medicamentos financiados, este elemento físico será sustituido de forma progresiva por el identificador único.
No obstante, la norma establece un periodo de coexistencia de ambos mecanismos. Este periodo de convivencia se debe a las distintas regulaciones que tiene cada Comunidad Autónomo. Así que, hasta que se garantice que las infraestructuras tecnológicas de las comunidades autónomas están plenamente operativas, el cúter aún seguirá cerca de los farmacéuticos.
El objetivo es alcanzar un modelo de gestión que permita la simplificación de los procedimientos administrativos y una mayor eficiencia en el intercambio de información.
El hecho de que aún se trabajara con papel, celo y cúter se debe a que no existía un marco normativo y de garantías. La farmacia necesitaba demostrar que ha dispensado un medicamento financiado y la Administración comprobar que se ha vendido y que no va a volver al comercio de nuevo de forma ilegal.
Ahora el Consejo de Ministros ha dado el primer paso para que este procedimiento sea totalmente tecnológico.