Alberto Cabello es abogado y presidente de la Confederación Española de Abogados Jóvenes (CEAJ). Desde esa doble posición —el ejercicio diario y la representación de los profesionales más jóvenes— observa con preocupación la brecha tecnológica que se abre en el sector legal y reivindica la formación como única vacuna.
Su mensaje es tan directo como una advertencia: quien no se ponga al día ahora con las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial lo pagará caro… en el futuro.
El Consejo General de la Abogacía Española (CGAE), del que Cabello forma parte como presidente de la CEAJ, ha puesto en marcha el programa formativo UPRO, que pueden hacer todos los abogados colegiados españoles de forma totalmente gratuita. Porque está financiado por los fondos Next Generation.
El objetivo del CGAE es capacitar a los abogados en el uso de las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial en el ejercicio profesional diario.
Con esta iniciativa, la Abogacía Española busca que los más de 150.000 abogados ejercientes en España incorporen estas competencias antes de que dejen de ser una ventaja para convertirse en una exigencia.
El programa combina una parte teórica —la evolución y el estado del arte de la IA— con un enfoque eminentemente práctico, que incluye el uso gratuito de distintas herramientas de inteligencia artificial durante un mes para que el alumno pueda compararlas y decidir cuáles encajan mejor en su día a día.
El curso cuenta, además, con el sello de calidad de la Unión Interprofesional.
¿UPRO es una gran oportunidad para que los abogados se pongan al día en el frente tecnológico?
UPRO es la oportunidad de entender todo el ecosistema de tecnología e inteligencia artificial que hoy tenemos a nuestro alcance. Y, sobre todo, de comprender el cambio de paradigma que ha supuesto este salto tecnológico y de las nuevas comunicaciones en el sector, especialmente en el jurídico y en el de la abogacía.
Es algo indispensable. Si quieres ponerte al día, tienes que hacer este curso para saber de qué se está hablando y cómo utilizar las herramientas de forma eficiente y eficaz, de manera que puedas aplicarlas en el día a día del despacho.
¿Lo que ofrece UPRO con este curso tendría que enseñarse en las universidades?
Sin duda. Las universidades deberían enfocar ya esa formación desde un punto de vista tecnológico y, sobre todo, con una capacitación práctica.
Pueden impartir algo de teoría, pero no la práctica que UPRO sí te ofrece y desarrolla a lo largo de todo su programa. Las habilidades que enseña son vitales para un ejercicio eficaz de la abogacía.
El curso, además, ofrece el uso gratuito de diferentes IAs durante un mes. Desde el punto de vista de un abogado como usted, ¿esto es importante?
Es muy positivo. Primero, porque cada herramienta es distinta y no tienes por qué utilizar una sola IA en la redacción de un escrito o en el abordaje de un caso concreto: puedes combinarlas y tener la posibilidad de probarlas, al menos durante un mes.
Eso te da la garantía de saber cuál es más accesible y cuál te interesa más. No es que haya unas mejores y otras peores, sino que muchas veces es una cuestión de usabilidad: saber cuál te gusta más, cuál menos y cuál te da mejores resultados.
¿Está haciendo el curso de UPRO?
Lo estoy haciendo, sí.
¿Y cuál es su opinión?
Es un curso que aborda cuestiones que los abogados nunca habíamos tratado ni conocíamos. Habla de la historia de la inteligencia artificial, que en realidad es muy corta; de cómo está avanzando, de hacia dónde se proyecta y, sobre todo, de la usabilidad de las herramientas.
Al final, en el día a día de un profesional, puedes utilizar un montón de herramientas muy interesantes para ser más eficiente, más eficaz y, sobre todo, para mejorar tu productividad.

¿El abogado de hoy puede permitirse el lujo de no utilizar las nuevas tecnologías y la IA?
Puedes permitirte el lujo de trabajar sin ella, pero irás siempre a remolque, en la retaguardia del sector. En la vanguardia están los abogados que utilizan la IA, que saben aplicarla en el momento oportuno. La IA es esencial para ser más eficiente y para aprovechar tu tiempo de manera eficaz.
Usted es presidente de la Confederación Española de Abogados Jóvenes. ¿Hablan entre ustedes de este cambio de paradigma y de cómo encararlo?
Es uno de los puntos transversales en todas nuestras reuniones, comunicaciones y formaciones. La tecnología, y en este caso la IA, es algo transversal y esencial, al que dedicamos un tiempo real en cada jornada y en cada reunión.
Lo hacemos de manera sistemática, porque es importante interiorizar que el abogado del futuro va a tener que contar con esas nociones de tecnología y de inteligencia artificial.
Hay algo que no llego a comprender. En España hay alrededor de 150.000 abogados ejercientes; sin embargo, un curso como este —gratuito, completo y financiado con los fondos Next Generation— ha conseguido movilizar a un buen número de compañeros, pero no a todos. ¿Por qué?
Porque el día a día del abogado nos consume. Vivimos pendientes de los plazos procesales, de lo urgente, de lo que es para mañana. Y es verdad que no le dedicamos al futuro el tiempo que necesita.
Ahí tenemos un hándicap que es, realmente, nuestro talón de Aquiles: la dificultad para visualizar el futuro.
Y es ahí donde todos deberíamos habernos apuntado a un curso como el de UPRO que, además de ser gratuito, tiene el sello de calidad de la Unión Interprofesional. Creo que era el momento preciso y esencial para hacerlo y, al menos, lanzarse al vacío del paradigma de la inteligencia artificial y la tecnología en el sector legal.
El que no haga ahora el curso de UPRO va a tener que pagárselo de su propio bolsillo en el futuro.