El Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) ha puesto en marcha un dispositivo especial para echar una mano a los profesionales que estén sufriendo las consecuencias de los incendios que azotan varios municipios de la Comunidad de Madrid.
La idea es sencilla: si eres abogado y te has visto obligado a evacuar tu casa, estás confinado, no puedes llegar a tu despacho, has sufrido daños materiales o simplemente no puedes cumplir con una guardia, un juicio o un plazo por culpa del fuego, el Colegio quiere ayudarte a resolverlo.
¿Qué ofrece el ICAM?
Mientras dure la emergencia, el Colegio ha activado una atención prioritaria que incluye:
Guardias por teléfono. Las guardias y asistencias a personas detenidas se harán, siempre que sea posible, por vía telefónica, para evitar desplazamientos innecesarios en plena crisis.
Ayuda con plazos y vistas. Si un abogado no puede presentarse a una vista, comparecencia o guardia por la situación de emergencia, el Colegio gestionará la incidencia.
Espacio para trabajar. Para quienes no puedan usar su despacho, habrá lugares alternativos con los medios básicos para seguir trabajando.
Ayudas económicas. El Colegio canalizará las ayudas urgentes que estén disponibles para los afectados.
Apoyo psicológico. Se ofrece acompañamiento emocional a quienes lo necesiten.
Orientación práctica. Información sobre seguros, daños materiales, papeleo y cómo mantener el despacho en funcionamiento.
A quién llamar
Para contar su situación, los colegiados pueden usar el Servicio de Atención al Colegiado, en los teléfonos 914 369 900 y 917 889 380, o por correo a [email protected].
Si surge una urgencia profesional que no puede esperar, existe una línea de guardia específica —el teléfono de Defensa de la Abogacía— que funciona las 24 horas del día: 91 788 10 70.
Para quien necesite hablar con alguien porque lo está pasando mal emocionalmente, hay una línea de apoyo inmediato disponible también las 24 horas, todos los días del año: 91 171 93 29.
Además, existe un servicio de atención psicológica gratuito y confidencial en el 900 90 34 36, de lunes a viernes (no festivos), de 10:00 a 20:00 horas.
Sobre los plazos judiciales: ojo, no se suspenden solos
Este es un punto importante que el ICAM subraya especialmente: el hecho de que haya una emergencia por los incendios no significa que los plazos judiciales queden suspendidos automáticamente.
Si un abogado tiene un plazo o un señalamiento cerca, debe avisar cuanto antes tanto al juzgado como al propio Colegio, para que quede constancia de la situación y se puedan buscar soluciones.
Lo primero es la seguridad
El Colegio insiste en un mensaje claro: hay que seguir únicamente las indicaciones del 112 y de las autoridades que están gestionando la emergencia.
No se debe volver a las zonas evacuadas para recoger documentos, ordenadores u objetos personales mientras no haya autorización expresa y esté garantizada la seguridad.
Como resume el propio ICAM, ningún expediente, juicio o compromiso profesional justifica desobedecer una orden de evacuación o confinamiento. La prioridad absoluta es la vida y la seguridad de los abogados y sus familias.