Año 2021, Domingo 19 de septiembre, 15:13 horas. En el parque natural de Cumbre Vieja situado en la isla de La Palma, en Canarias, España, tuvo lugar una erupción volcánica del volcán llamado (en el 2024) Tajogaite.
85 días y 8 horas de erupción volcánica, la más larga que ha habido en la isla de La Palma desde que hay registros.
Las coladas de lava ocuparon 1.219 hectáreas de suelo, sepultaron, según los datos del satélite Copernicus, 2.988 edificaciones que quedaron destruidas y 138 dañadas, 70 hectáreas de cultivo, plataneras, viñas y aguacates; quedaron afectados 73,8 kilómetros de carreteras.
Un fallecido, achacable a la erupción directamente; alguno más sin duda, imputable al dolor. Más de 9.000 movimientos sísmicos
EL VOLCÁN
Soy tierra, soy volcán. Hoy me llaman Tajogaite; durante 85 días fui el volcán de la Palma. Me yergo sobre el Atlántico cuyo oleaje me azota y erosiona, moldeando mi forma.
Hace 5 años, (como hace 46, 72 años y cientos de miles de años antes), mi alma se acercó al manto de la Madre tierra, se volvió a hacer ardiente, se fundió, quebró. Lo llaman erupción.
Salgo a la superficie donde están esos hombres que me rompen para cultivar su alimento, esa tierra en la que nacen amapolas, esos animales que con su paso suave me acarician la piel.
Mi lava formó un campo inmenso y he levantado una nueva montaña, mis coladas llegaron al mar. Esta vez he sido yo quien he mandado sobre ese océano que se ha plegado a mi fuerza ganándole 48 hectáreas.
UN PALMERO
Nací en 1943 en La Palma, la tierra que habito y a la que pertenezco. Sé que no es mía porque en su alma encierra un final que espero no padecer. He sido testigo ya de tres erupciones.
A los 6 años, la erupción del San Juan, a los 28 la del Teneguía. Mucho antes hubo otros, el San Antonio, el Martín, el Tajuya… Esta, a mis 78 años, se ha cobrado mi casa y mi platanera.
¿Intuirla? Nosotros, nuestras cabras y hasta los pájaros sentimos esa inquietud parecida a la intuición de esa enfermedad que no avisa y sepulta la vida también, pero no sabremos nunca el lugar en que la tierra romperá, esta vez en la boca de mi casa. Sismómetros, GPS, inclinómetros, cámaras, satélites y hasta drones… nada sirve.
Tras la destrucción, ¿qué pasó? Se inició un “protocolo urgente de ayudas”. Han pasado 5 años. Más de un año dependimos de alojarnos en las casas de los nuestros, el generoso pueblo palmero.
Después, 121 familias recibimos casas modulares, de madera, los más afortunados y contenedores, los menos. Estos duraron hasta 2025, alineados en fila desde una carretera para salir, entra o exponernos como una triste cadena de perdedores en el turismo de catástrofes.
Pero soy palmero, mi alma es también volcán que se rebela en silencio. Desenterré mi casa de las cenizas con ayuda de los míos. Las heridas de las manos me dolían menos que abrir la puerta del contenedor. Rescaté la imagen de la Virgen de la Bonanza y mi foto de boda, hoy que mi mujer ya no está.
He luchado sin esperar ayudas que han tardado -mi edad no lo permitía-. Para acreditar mi derecho a ellas hice un acta notarial (la primera vez que iba al notario a obtener una escritura de propiedad de una finca que ya no existía, un 25 de enero del 2021 en la Casa de cultura de El Paso con una notaria que vino de lejos pero me escuchó muy cerca) un mes después recibí una hermosa carpeta con el título de Acta notarial y mi nombre en su portada, que guardo como el recuerdo más preciado porque describe mi casa, mi finca, la parte de mi vida que recordaré yo que estoy pronto a irme y mis hijos y nietos.
Su original, con mi firma estará en un tomo lujoso de pergamino, lleno de sellos en los Llanos de Aridane, junto con la firma y los nombres de mis vecinos, aquí sí, expuestos juntos para honra nuestra, con letras de oro como las de Cervantes o Quevedo que también están como nosotros en esos tomos notariales.
Como el volcán que ha ganado al mar, yo a los 83 años, después de tres volcanes, he ganado tierra arañada a la lava y he vencido al olvido con esa, mi primera y quizás última escritura de propiedad.
EL NOTARIO
Ante la ausencia de titulación acreditativa de la propiedad de numerosas fincas afectadas el Real Decreto-ley 20/2021 permitió habilitar notarios especiales para autorizar gratuitamente documentos relacionados con la erupción.
Tuve el privilegio de servir en la notaría provisional de El Paso del 24 de enero al 2 de febrero de 2022. Autoricé unas 40 actas de las 1.066 que se han firmado en las que los notarios emitimos juicio de notoriedad de que las fincas, viviendas, plantaciones, terrenos sepultados por lava o ceniza pertenecían a las personas que nos requirieron para ello.
Los documentos generados se incorporaron a un protocolo especial de 40 tomos y más de 43.200 páginas depositado en el Archivo General de Protocolos del distrito de Los Llanos de Aridane.
Este esquema se ha considerado en Europa excelente y se ha consagrado como medio para acreditar titularidades en supuestos análogos.
En Valencia ha servido de base para acreditar los daños y destrucción de las viviendas afectadas por la DANA de 2024.