El presidente de LaLiga, el exseleccionador nacional de fútbol, el alcalde de Madrid y el presidente de la Fundación del Ilustre Colegio de Gestores Administrativos de Madrid (ICOGAM) respaldaron la puesta de largo de la Fundación Red Parkinson, que apuesta por el deporte, especialmente el tenis de mesa, y la fisioterapia activa para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por esta enfermedad neurodegenerativa y sus familias que afecta a 200.000 personas en España.
Los jardines de Cecilio Rodríguez, en el parque del Retiro de Madrid, acogieron ayer por la tarde la presentación en sociedad de esta Fundación.
El acto contó con cuatro padrinos de excepción: el presidente de LaLiga, Javier Tebas; el exseleccionador nacional de fútbol Vicente del Bosque; el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y el presidente del ICOGAM, Fernando Jesús Santiago Ollero, patrono de esta Fundación, junto con Jesús María de Arriaga.
La jornada sirvió para presentar los principales proyectos de la entidad, dar a conocer los beneficios de la práctica deportiva para las personas con párkinson y poner de manifiesto la necesidad de contar con el apoyo de las instituciones públicas, las empresas y la sociedad civil.
Martínez-Almeida anunció el compromiso del Ayuntamiento de buscar espacios permanentes donde instalar mesas de tenis de mesa para que los afectados puedan practicar este deporte de forma regular. También planteó la posibilidad de desarrollar actividades en centros de mayores.
El alcalde agradeció expresamente a Santiago Ollero la donación de 24 mesas de ping-pong a la Fundación, una aportación destinada a facilitar el acceso de las personas con párkinson a una actividad deportiva adaptada a sus necesidades.

Por su parte, Javier Tebas destacó la importancia del deporte como herramienta de integración social y sus efectos positivos sobre las personas con párkinson y sus familias.
El presidente de LaLiga recordó la experiencia de LaLiga Genuine, competición destinada a personas con discapacidad intelectual, como ejemplo del papel que puede desempeñar la actividad deportiva en la inclusión social.
Vicente del Bosque también expresó su respaldo a una iniciativa que busca facilitar la práctica deportiva a quienes, debido a su enfermedad, encuentran dificultades para mantener una vida activa.
El encargado de cerrar el encuentro fue Fernando Santiago Ollero, quien centró su intervención en la necesidad de transformar el apoyo social a las personas con párkinson en compromisos concretos y duraderos.

FERNANDO SANTIAGO OLLERO: «CONFÍAN EN NOSOTROS»
El presidente de los gestores administrativos situó en el centro de su discurso a las personas que padecen la enfermedad y a sus familias. Subrayó la responsabilidad que asumen quienes participan en una iniciativa cuyo verdadero resultado debe medirse por su capacidad para mejorar la vida cotidiana de los afectados.
«Hay unas personas que necesitan que saquemos este proyecto adelante», afirmó, antes de resumir esa responsabilidad en tres palabras: «Confían en nosotros».
Santiago Ollero vinculó esa confianza con la necesidad de garantizar la continuidad de los proyectos sociales, que no pueden depender exclusivamente del entusiasmo de sus promotores o de apoyos puntuales.
«La constancia es una virtud», recordó.
En este sentido, puso en valor el esfuerzo de quienes han participado en el nacimiento de la Fundación, así como la contribución de los profesionales, empresas e instituciones que han decidido respaldarla.
También incidió en la importancia de contar con recursos suficientes para ampliar su actividad y llegar a un mayor número de personas, incluidas aquellas que viven en zonas rurales y encuentran mayores dificultades para acceder a instalaciones deportivas adaptadas. El presupuesto anual es de 250.000 euros.
Asimismo, destacó el papel de los medios de comunicación y las redes sociales para dar visibilidad a la iniciativa y conseguir nuevos apoyos.
Su mensaje final fue un llamamiento a la responsabilidad colectiva para garantizar que las personas con párkinson puedan acceder a actividades que mejoren su autonomía y bienestar.

UNA RED DE AMIGOS, NO SOLO DE PACIENTES
El presidente de la Fundación Red Párkinson, José Antonio Alonso, explicó que la iniciativa nació con el propósito de facilitar la práctica deportiva a las personas afectadas por la enfermedad y contribuir a mejorar su bienestar físico, emocional y social.
«Para nosotros la medalla es compartir un viaje o cualquier experiencia. Salir de casa», señaló, destacando que la competición deportiva no constituye un fin en sí mismo.
La entidad cuenta con participantes que compiten en campeonatos nacionales e internacionales, pero también pretende incorporar a personas que nunca han practicado este deporte.
Su objetivo es que encuentren un entorno en el que puedan relacionarse, compartir experiencias y recuperar la motivación.
El tenis de mesa exige coordinación, reflejos y movimientos constantes, capacidades que pueden resultar beneficiosas para las personas afectadas por esta enfermedad neurodegenerativa. El deporte, está probado, enlentece el avance de la enfermedad.
Además, su práctica favorece las relaciones sociales y proporciona una actividad compartida que contribuye a combatir el aislamiento.
EL TENIS DE MESA, OBJETO DE INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA
La presentación también tuvo una vertiente científica.
Durante el encuentro se expuso un proyecto de investigación destinado a estudiar los efectos del tenis de mesa sobre los síntomas motores y no motores del párkinson.
Una especialista de la Unidad de Trastornos del Movimiento del Hospital Universitario de La Princesa explicó la importancia del ejercicio físico y destacó el interés de estudiar cómo influye esta disciplina en el estado de ánimo, la autonomía personal y las capacidades cognitivas.
El objetivo no es únicamente comprobar si los pacientes mejoran físicamente, sino también determinar si el ejercicio contribuye a que mantengan su autonomía y continúen participando activamente en su entorno.
La investigación contempla asimismo conocer la experiencia de los propios afectados y sus cuidadores para desarrollar programas adaptados a sus necesidades.
Con el respaldo de las instituciones, las empresas y la sociedad civil, la Fundación pretende ampliar sus actividades y llegar a más personas.
Un compromiso que Fernando Santiago Ollero resumió durante su intervención de cierre: detrás de este proyecto hay personas que confían en sus promotores para mejorar sus vidas.