El exmagistrado Luis Sáenz de Tejada comparecerá este miércoles, a las 10.30 horas, en la Audiencia Nacional. Lo hará en calidad de investigado ante Santiago Pedraz, el magistrado que instruye el ‘caso Leire Díez’, por su presunta participación en una serie de acciones dirigidas contra Beatriz Biedma, la magistrada de Badajoz que investigó a David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno.
Los delitos que se le atribuyen en esta fase son tres: organización criminal, calumnias y contra la integridad moral. Su citación responde a la petición de la propia Biedma, que tras declarar como perjudicada relató haberse sentido perseguida y angustiada por el supuesto hostigamiento del exjuez.
La hipótesis de la Guardia Civil sitúa a Sáenz de Tejada dentro de una presunta trama orientada a desactivar causas judiciales que afectaban al PSOE y al Gobierno. Según los investigadores, esa estructura habría estado dirigida por el exdirigente socialista Santos Cerdán y coordinada por la «fontanera» del PSOE, Leire Díez.
Un contacto en Badajoz
La Unidad Central Operativa (UCO) fija el origen de la línea de actuación contra Biedma en agosto de 2024. Ese mes, según su informe, el empresario Javier Pérez Dolset preguntó a otro empresario, Joaquín Parra, “si disponía de algún contacto en Badajoz”, petición que, para los agentes, se concretó en la figura del exmagistrado.
Ese mismo agosto nació un grupo de WhatsApp bautizado como ‘Vacaciones y viajes’. Lo integrarían Dolset, Díez, Parra y Sáenz de Tejada. Los investigadores lo describen como “la principal vía de comunicación empleada en lo que respecta a esta línea de actuación”.
El atestado incorpora además la declaración testifical de Cintia Rocho, a quien la UCO relaciona con un grupo de Badajoz dedicado al narcotráfico.
Rocho afirmó que Sáenz de Tejada le dijo que Biedma “era un puto grano en el culo y había que eliminarla”. Se trata, por ahora, de un testimonio único que el investigado niega frontalmente.
La tesis de la acusación
La representación legal de Biedma considera la declaración del exjuez “nuclear para esclarecer su rol, sus contactos, la finalidad de sus actuaciones y su participación en la presunta organización criminal”.
Su argumento central es la enemistad previa. Según la magistrada, esa animadversión fue “el motivo por el que Díez lo reclutó”.
esde que arrancó el procedimiento contra David Sánchez, sostiene, la actuación del exjuez se dirigió “de manera directa y sostenida” contra ella, “reproduciendo exactamente los objetivos fijados por el grupo y las anotaciones manuscritas intervenidas”.
La versión del investigado
Sáenz de Tejada rechaza el relato en su totalidad. En un escrito remitido a Pedraz, acusa a los agentes de la UCO de haberle atribuido una “imputación falsa de hechos sin investigación alguna” y niega haber acosado a la jueza.
Califica de “rotundamente falso” haber contactado con Rocho o haberle hablado de “eliminar” a Biedma. Va más allá: imputa a los investigadores un presunto delito de falsedad en documento público, y extiende esa misma acusación a los testigos, en concurso con delitos de calumnias e injurias.
.