La Policía Nacional está tomando declaración a cuatro personas acusadas de supuestos abusos sexuales en la diócesis de Granada. Entre los detenidos están los sacerdotes señalados en la denuncia.
Entre los detenidos se encuentran el padre Román, de 61 años -el impulsor del colectivo conocido como Los Romanones, escindido de la congregación de los Hermanos Focolares-, Manuel Morales -que en los últimos años ha sustituido al padre Román al frente del grupo- y Francisco Javier Montes. El cuarto es un seglar, un profesor de religión.
Las cuatro detenciones han tenido lugar 24 horas después de la misa dominical en la que el arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, se postró ante el altar mayor de la Catedral -junto a otros religiosos- pidiendo perdón por los escándalos de pederastia que están afectando a la Iglesia. Fue durante la eucaristía, a las 12.30 horas.
“Los males de la Iglesia son los males de cada uno de nosotros”, aseguró el arzobispo, que ha reiterado su perdón por los “daños” que se hayan podido causar y por los “escándalos” conocidos esta semana.
Las detenciones fueron ordenadas por Antonio Moreno Marín, titular del Juzgado de Instrucción número 4, de Granada, responsable de la instrucción del caso.
El arzobispo había retirado del ejercicio a varios sacerdotes que habían sido acusados de supuestos abusos sexuales por el joven que los sufrió cuando era menor de edad. El Papa tuvo conocimiento directo a través del joven, que se puso en contacto con él.
El juez incoó diligencias previas a principios de mes. Hay 12 personas que están siendo investigadas, entre seglares y clérigos.
Según un comunicado del Tribunal Superior de Justicia de Andalucia, el titular del Juzgado ha decretado la incomunicación de los detenidos, que pasarán a disposición judicial en un plazo máximo de 72 horas, una vez que las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado finalicen sus investigaciones.
Además, la causa continúa bajo secreto de sumario.