Los siete presuntos yihadistas detenidos este domingo por suministrar dinero, armas de fuego, equipos electrónicos y material para la fabricación de explosivos a las organizaciones terroristas DAESH y Al Nusra pasarán mañana a disposición judicial del magistrado de la Audiencia Nacional Eloy Velasco.
Los acusados, detenidos en Alicante, Valencia y Ceuta, introducían estos materiales en contenedores cerrados que eran enviados desde puertos españoles a Siria e Irak en cargamentos que simulaban llevar material humanitario a las zonas de conflicto.
Según el Ministerio del Interior, el grupo, que se caracterizaba por su «perfecta organización» y la distribución de sus cometidos, estaba liderado por un dirigente que mantenía «constantes relaciones con un integrante de Daesh», que, en alguna ocasión, le solicitó que captase a mujeres para casarlas con miembros de la organización terrorista en Siria.
El jefe de la red, que centralizaba toda la actividad a través de un complejo entramado empresarial que le permitía realizar envíos de materiales en contenedores cerrados, ejercía un «liderazgo permanente basado en la confianza, en intereses compartidos y en un ideario radical afín».
Según Interior, la red desmantelada se ocupaba de las necesidades de abastecimiento de suministros tecnológicos, armamento y equipamiento militar. Estos suministros continuados, por parte del grupo delictivo desarticulado, favorecía directamente la continuidad y el reforzamiento de las estructuras terroristas en Siria e Irak.
Para ello, empleaban la cobertura fraudulenta que utilizaban para estas remesas era la de envío de ayudas humanitarias a las zonas de conflicto, pero realmente lo que viajaba oculto entre enseres varios era material militar, dinero, equipos electrónicos y de transmisiones, armas de fuego y precursores destinados a la fabricación de explosivos.
CAPTACIÓN DE MUJERES
Paralelamente a las labores empresariales ilegales, el líder de la red mantenía constantes y fluidas relaciones con un integrante de la organización terrorista Daesh, quien le solicitó en varias ocasiones que captase a mujeres para que se desplazasen a Siria, con el fin de que se casasen con los yihadistas que combaten bajo su bandera, siguiendo las directrices establecidas por su líder, Abu Bakr al-Baghdadi.
Como viene siendo habitual en los grupos yihadistas, la organización desarticulada en esta operación policial utilizaba las redes sociales como medio principal de comunicación de cara a desarrollar sus actividades criminales, además de disponer de perfiles personales en los que difundían comentarios a favor y en defensa de las actuaciones de los grupos terroristas Jabhat al Nusra y Daesh.
BLANQUEO DE CAPITALES
La Policía Nacional investigaba desde 2014 el aparato logístico de los terroristas, que había actuado anteriormente en «varios países de Europa» hasta asentarse de forma definitiva en España para realizar los abastecimientos de material militar y las actividades de financiación y blanqueo de dinero.
Los detenidos eran cinco españoles de origen sirio, jordano y marroquí, y dos residentes en España de origen sirio y marroquí, de los cuales cinco han sido arrestados en las localidades alicantinas de Crevillente, Muro de Alcoy, Alcoy, Alicante, y Alquería de Aznar, otro en Ontinyent (Valencia), y uno en Ceuta.