En la noche de los Chambers latinos celebrada hace unos días en Miami, la firma regional Philippi, Prietocarrizosa, Ferrero DU & Uría recibió dos prestigiosos galardones. Uno al mejor firma del año y otra al del servicio al cliente en Chile. Uría Menéndez cuenta con un 30 por ciento de su accionariado.
Esta firma regional creció durante su primer año un 15 por cien a nivel de facturación. En la actualidad es bufete más grande de América Latina con 350 abogados.
Eduardo Rodríguez-Rovira es el socio responsable de América Latina del despacho español y uno de los que mejor conoce la evolución de este bufete que engloba a varias culturas diferentes en una única.
“El mercado ha acogido muy bien esta iniciativa a la que llama PPU porque el nombre íntegro es complicado de recordar. Nuestra apuesta es crear una firma regional de prestigio a la que sabemos que le saldrán competidores”, explica Rodríguez-Rovira.
La firma es el resultado de la integración de cuatro despachos latinoamericanos con la participación de Uría Menéndez como socio del proyecto desde el principio.
“Inicialmente los socios del bufete eran el despacho chileno Philippi y el colombiano Prietocarrizosa que deciden integrarse e invitarnos a participar en ese proyecto. En enero del 2015 la firma comienza a funcionar de esta manera”, apunta nuestro interlocutor.
Las negociaciones de estos despachos que formaban parte de su misma red de «best friends» o despachos amigos arrancaron casi un año antes.
“El acuerdo se cristaliza en junio del 2014, se anuncia el mismo en septiembre de ese año y se pone en marcha a primeros del año pasado. Este año hemos integrado dos despachos peruanos para dar continuidad a nuestro servicios en la Alianza del Pacífico “Ferrero Abogados y Delma Ugarte así se incorporan”, subraya.

Rodríguez-Rovira subraya que con este Premio Chambers latino “lo que se pretende premiar a un nuevo concepto de firma de abogados, ahora más de carácter regional. Es el momento que pide este tipo de despachos. Los clientes, empresas, muchos de ellos ya no tienen una visión nacional y apuestan por una estrategia más global donde PPU puede ayudarles”.
Respecto al futuro de PPU como firma regional latinoamericana, nuestro interlocutor no se atreve a señalar que esté cerrada en cuanto a la participación de otros despachos del área del Pacífico.
“Estamos estudiando la posibilidad de situarnos en Méjico con la alianza con un bufete puntero de la zona. Sabemos que en los próximos años el despacho cambiará mucho de lo que es hoy en la actualidad”.
La puesta en marcha de este despacho regional se está haciendo de forma progresiva “no queremos que se piense que es una mera aglomeración de despachos o que Uría Menéndez ha venido a Latinoamérica para hacerse fuerte, nada más lejos de la realidad. Este es un proyecto de integración que requiere su tiempo. Sabemos que el final será la fusión de todos en una única firma pero aún no hay fecha para ello en el horizonte”.
PPU pretende integrar diferentes nacionalidades en una cultura regional fuerte y única de excelencia en la práctica del derecho y del servicio al cliente “Lo más exigente de este proyecto está siendo el trato de los profesionales. Que nadie se sienta desplazado o menos importante en esta iniciativa. Realmente no es lo más complicado sino lo que más tiempo te dedica. Se trata de crear rutinas y procedimientos uniformes para integrar los existentes”.
ESTRATEGIA ORIGINAL REGIONAL DE POSICIONAMIENTO
La aceptación de PPU en el mercado latinoamericano ha sido buena “hay que darse cuenta que cuando creas ilusión, eso ayuda mucho a posicionarte”, aclara Eduardo Rodríguez-Rovira. Sobre los cambios que se han generado en el seno de Uría Menéndez tras esta apuesta internacional recalca que “hemos implementado una estrategia propia de tal forma que el proyecto en Latinoamérica implica a la mayor parte del despacho”.
Su desarrollo, nos explica el director de Uría Menéndez para América Latina, “está posibilitando al contar con despachos de primera fila en los citados países tener acceso más directo a los principales centros de decisión e instituciones tanto públicos como a nivel empresarial y a la propia comunidad de cada país”.
El concepto regional que Uría Menéndez ha desarrollado en América Latina tiene mucho que ver con el que el despacho ha logrado para España y Portugal donde ya es una firma ibérica con sus socios portugueses. “PPU es nuestra apuesta definitiva en este continente y no tenemos intención de hacer más movimientos de este tipo”.
El despacho español ya cuenta con un socio y otro asociado en cada uno de los tres países “En España contamos con tres asociados de PPU que van rotando de forma progresiva. Nuestro despacho participa en todos los Comités que estructural el despacho: tanto de grupos de práctica como de Administración y Servicios de Apoyo”.
En la actualidad PPU tiene dos socios directores Juan Francisco Gutiérrez y Martín Acero.
“El primero es abogado chileno y el segundo es colombiano. Hay un Consejo de Administración de ocho miembros, dividido por nacionalidades donde hay dos abogados nuestros. Del Consejo se estructuran varios Comités donde participamos. La propia Secretaría de este Consejo la llevamos nosotros”, destaca.
De cara al futuro más inminente Rodríguez-Rovira vislumbra modelos parecidos de bufetes regionales al de PPU en el que Uría Menéndez es pieza clave “En los tres países del Pacífico estamos tres despachos, Garrigues, Baker & Mckenzie y nosotros, con presencia propia. De los tres el único que es de origen latinoamericano es el propio PPU del que estamos hablando”.
A juicio de este abogado, experto en América Latina “es fundamental que las firmas españolas se den cuenta que América Latina es un escenario importante. De lo contrario queda muy limitada la oferta de cualquier firma legal. Muchas empresas están en esos países y hay que darles servicio”. En estos momentos PPU supone según estimaciones de la firma un 25 por ciento de la facturación total de Uría Menéndez.