El supuesto pederasta mexicano, Diego Gabriel Cruz Alonso, de 21 años, regresará a México esposado después de que la Audiencia Nacional española accediera hoy a la extradición solicitada por el gobierno azteca.
Los magistrados Alfonso Guevara, Clara Bayarri y Ana María Rubio, rechazaron los argumentos de Luis Miguel Gómez, abogado defensor de Cruz Alonso, miembro del clan de los ‘Porkys’, donde está reclamado por un delito de pederastia, rechazando la alegación del acusado de que fue «extorsionado» de reconocer una violación.
Los tres jueces subrayan en un auto que se ha dado a conocer este viernes que corresponde al Gobierno español la última decisión de mandar a Cruz Alonso a su país natal, al igual que será México quien imponga el tiempo de privación de libertad.
Los jueces consideraron también que se cumplían los principios de doble incriminación y mínimo punitivo ya que el delito de pederastia por el que está reclamado Diego Cruz Alonso por el Juzgado Tercero de Primera Instancia del Distrito Judicial de Veracruz podría constituir en nuestro ordenamiento jurídico un delito de agresión sexual, con una pena superior al año de prisión que establece el tratado de extradición.
En un auto de 11 páginas, el tribunal señaló que no da «ninguna credibilidad» al manuscrito que leyó el acusado en el uso de la última palabra» en el que afirmó que había sufrido amenazas, coacciones y extorsión por parte del padre del menor. Según contó al tribunal, el familiar de la víctima encerró a Cruz Alonso y otros tres amigos, acusados también de ser autores de dicha agresión, en un despacho, donde les amenazó con un arma a grabar una «disculpa de algo que no hicimos».
«Estábamos secuestrados y las salidas estaban bloqueadas», aseguró entre lágrimas el joven. «Soy 100 por cien inocente de lo que se me acusa, no hay pruebas en contra (…) el padre de la denunciante dijo que estábamos vivos de milagro y que había investigado a nuestras familias durante semanas», añadió durante su declaración.
Asimismo constató que este hombre ya les advirtió que si no le entregaban «cuatro millones», el grupo de amigos iban a ser «demandados sin ningún fundamento».
LA ÚNICA RELACIÓN CON ESPAÑA SON SUS ESTUDIOS
También, en dicho auto se explica que no se dan razones de «relevancia jurídica» para eludir la extradición y subraya que el acusado no «acredita ninguna otra relación» en España que los estudios de finanzas de la Universidad Europea de Madrid, en los que matriculó.
Asimismo, a pesar de que el juez instructor de la Audiencia Nacional Ismael Moreno señala en un auto que el acusado de violar a la menor tenía pasaporte español, acepta el argumento del procurador general de México de que «ni la entidad, ni la nacionalidad» del reclamado no afecta a que se siga el procedimiento de extradición. Tanto la Fiscalía como el representante legal del país reclamante afirmaron que no les constaba la nacionalidad española de Cruz Alonso.
Por otro lado, el tribunal acepta el argumento de la Fiscalía de que se dan los requisitos para acceder a la reclamación de México, ya que el delito por el que se solicita su entrega es de naturaleza común en ambos países y, por tanto, se da el principio de doble incriminación. Además, indica en la resolución que dada a la fecha de los hechos –enero de 2015– el delito no ha prescrito.Sobre esta decisión cabe interponer un recurso de súplica en el plazo de tres días ante el Pleno de la Sala de lo Penal.
El mexicano se encuentra en prisión provisional desde el pasado 11 de junio cuando fue arrestado al salir de una residencia de estudiantes de una céntrica calle de Madrid acompañado de un grupo de personas.Las pesquisas comenzaron cuando los investigadores tuvieron conocimiento de que uno de los cuatro jóvenes, señalados como presuntos responsables del caso de abuso sexual cometido contra una joven, podía encontrarse en España. En junio se produjo el arresto a pesar de la fuerte resistencia que ofrecieron tanto él como sus acompañantes a que fuera identificado. EP.