El Juzgado de lo Penal 3 de Castellón ha condenado a 18 años y medio de prisión a Tomás Burgos, conocido con el nombre de violador de la Diagonal, por apuñalar a tres mujeres y acosar a una cuarta el pasado mes de agosto en diferentes calles de la ciudad de Castellón.
La sentencia condena al acusado, de 61 años, por coacciones, robo con violencia con uso de armas en grado de tentativa y tres delitos de lesiones con instrumento peligroso, con la agravante de discriminación por razón de sexo. Además, el procesado deberá indemnizar a las víctimas con 6.279,56 euros en concepto de daños morales, lesiones y secuelas..
El fallo, contra el que cabe recurso de apelación, considera al hombre autor de tres delitos de lesiones con instrumento peligroso -en los tres casos con la agravante de discriminación por razón de sexo-, un delito de robo con violencia con uso de armas en grado de tentativa y un delito leve de coacciones a una de las chicas.
Según considera probado la sentencia, el 2 de agosto de 2016 el acusado se aproximó a una mujer que andaba por la calle y, tras pedirle un cigarro y ésta responder que no tenía, «movido por su animadversión al sexo femenino», volvió a insistirle con gestos obscenos, impidiendo su movilidad. La víctima empezó a gritar y él huyó
Ese mismo día, según la sentencia, el acusado pasó por el lado de una mujer que caminaba por la calle y le clavó una navaja en el costado sin mediar palabra, para marcharse a continuación. El 6 de agosto, el procesado comenzó a seguir a una mujer por la calle hasta que la alcanzó y la cogió fuertemente del brazo. Posteriormente, le hizo un corte en el antebrazo y se marchó.
VERSIÓN «COHERENTE» DE LAS VÍCTIMAS
Tras la prueba pericial practicada, la juez considera acreditada la realidad de todos los hechos objeto de acusación, y asegura que las víctimas de los ataques han ofrecido una versión «permanente, coherente, sostenida en el tiempo y libre de cualquier sospecha de animadversión ante quien ni tan siquiera conocían con anterioridad».
En relación a las atenuantes de la responsabilidad criminal del acusado por afectaciones mentales que reclamaba su defensa, la sentencia indica que, a pesar de figurar un diagnóstico de esquizofrenia y psicosis esquizofrénica que se remonta a un periodo de tiempo superior a los 25 años, ha sido desvirtuado por las manifestaciones del médico forense, quien afirmó que el procesado no es esquizofrénico y que, aunque puede presentar rasgos de personalidad esquizoide, en absoluto afectan a su imputabilidad y comprende la distinción entre el bien y el mal.
Burgos, ya cumplió varias condenas por agresiones sexuales en Barcelona en los años 80.