Recuerdan que «en el propio artículo 123.1 de la Carrera Militar permite que en casos para la necesidad de la defensa nacional se movilicen a los reservistas de especial disponibilidad que son aquellos que salen cuando cumplen los 45 años según la normativa actual”, indica Mariano Casado, secretario general de AUME.Esta propuesta viene dada ante la situación de excepcional gravedad de estos profesionales y que al mismo tiempo “la escasez de plantillas en las unidades, la necesidad de combinar experiencia y preparación específica, la mayor exigencia de rotación de personal militar para contribuir a compromisos y misiones internacionales, y la necesidad presupuestaria de rentabilizar así importantes gastos en materia de personal, podría ser resuelta de una manera eficaz para la defensa nacional y para los legítimos intereses de los miles de militares afectados” apunta nuestro interlocutor.
Desde AUME esta medida es compatible con las iniciativas para definir un nuevo sistema de carrera profesional para los militares de Tropa y Marinería dentro del análisis general del modelo de Fuerzas Armadas que necesita España. “Se trata, por lo tanto, de resolver el problema de miles de militares que están abandonando las Fuerzas Armadas sin haber recibido apoyos, formación y titulación adecuados. AUME propone la puesta en marcha del mecanismo establecido en la actual Ley de la Carrera Militar”, afirma Casado.
Aprovechar la experiencia de estos profesionales
A juicio de este experto “se trataría de poner en valor su experiencia y sus altas capacidades para contribuir a la defensa de España. Las Fuerzas Armadas no pueden desaprovechar un potencial humano perfectamente formado, con una notabilísima experiencia y que han demostrado un compromiso intenso con su País.” Esos reservistas cobrarían 600 euros al mes estando en su casa y sería parte de la retribución que cobrarían en el futuro sin tener que abandonar a su suerte a estos profesionales”
Desde AUME se va a trasladar esta propuesta a los diversos actores políticos y sociales que pueden contribuir a que la misma sea una realidad inmediata. “La activación e incorporación de estas personas sería casi inmediata. Se podría incluso rentabilizar su experiencia de años como profesionales en diferentes puestos del ejército. Sería una salida muy digna a su situación y al mismo tiempo continuarían sirviendo a su país como hasta hace poco”. Con esta iniciativa los intereses de todas las partes quedarían satisfechos.
La Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) es la asociación profesional mayoritaria en las Fuerzas Armadas y advierte “que al movilizar a estos profesionales se les daría algo más que seiscientos euros para que no cobrasen el paro. El ahorro sería importante”. A corto plazo, afectados por esta medida del despido de 45 años hay quinientas personas que podrían beneficiarse de dicha medida que plantea este colectivo profesional.
Para Casado no tiene sentido despedir a la gente “cuando no hay personan en las unidades. No podemos minimizar las plantillas como se está haciendo. Si tenemos que asumir más necesidades internacionales con la necesidad de una defensa europea más patente, es necesario contar con más efectivos. No tiene sentido formar a gente nueva cuando tenemos a estos profesionales y su experiencia, además de su compromiso indudable con nuestro país”.
La idea de este colectivo es mantener una próxima reunión con la titular de Defensa, María Dolores de Cospedal, próxima a comparecer en las Comisiones de Defensa del Congreso y Senado en los próximos días. “Esperamos esas reuniones para conocer su punto de vista sobre esta cuestión que afecta a gran parte del ejército y conocer qué soluciones puede aportarnos desde el propio Ministerio de Defensa”.
Desde esta entidad, se habla de “voluntad política para poner en marcha este tipo de iniciativas que no son obras de caridad lo que planteamos, sino de trabajar desde la eficacia y el reconocimiento a estos profesionales que tienen una experiencia y hay que aprovecharla para el futuro a corto y medio plazo que nos espera tanto para las Fuerzas Armadas como para la Defensa del país”.
Le preguntamos a este experto en Derecho Militar, presidente de la sección de esta actividad en el ICAM, como se organizan estos asuntos en otros países de nuestro entorno “En otros países de nuestro entorno hay estructuras de apoyo que permiten que estos profesionales puedan hacer la transición del mundo militar al civil e integrarse en otros trabajos. El tránsito entre la vida militar y la civil es claro y está previsto con certeza y las empresas lo asumen. Esto no se ha hecho en España”.
Aunque la propia Ley de la Carrera Militar habla de apoyo a la formación y la titulación de estos profesionales “lo cierto es que hay carencias importantes en este tipo de actividades. Hay que darse cuenta que cualquier apoyo que se quiera dar a estos profesionales en materia laboral deben ser individualizados, elementos que no existen en nuestro país para estos profesionales. Las estrategias de empleo brillan por su ausencia”. A día de hoy el empresario español no conoce que existe la posibilidad de contratar a estos profesionales porque campañas institucionales sobre este tema no se han hecho hasta la fecha.