El ministro de Justicia, Rafael Catalá, impuso ayer la Gran Cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafort a la exfiscal general del Estado, Consuelo Madrigal, en el curso de un acto solemne que se celebró en los jardines del madrileño Palacio de Parcent, y al que asistió su sucesor, José Manuel Maza.
Madrigal agradeció la concesión del galardón -el más alto que puede recibir un jurista en España- y alabó la generosidad del ministro.
En el mismo acto también se hizo entrega del título de concesión y de la placa de la Cruz de Honor de la Orden de San Raimndo de Peñafort a título póstumo a Luis Barroso González -que recogió su hija, Mónica Barroso Pérez-, y Blanca Rodríguez García -recibido en su nombre por María del Prado Villanueva-.

De la misma manera, a los fiscales Fernando Sequeros Sazatornil, Luis Carmelo Andrés Martínez, Jesús Bello Gil, Francisco Manuel García Ingelmo, María del Carmen Launa Oriol, Ignacio Miguel de Lucas Martín, Santiago Mena Cerdá, Ángel Javier Muñoz Marín, María Esther Pérez Jerez y María del Pilar Rodríguez Fernández, el ministro de Justicia les impuso, a cada uno de ellos, la Cruz Distinguida de Primera Clase de la Orden de San Raimundo de Peñafort y les hizo entrega del consiguiente título de concesión.
Lorenzo López Rubio, recibió, por su parte, la Medalla de Oro del Mérito a la Justicia y Ángeles Cárdaba Rubio la Medalla de Plata del Mérito a la Justicia.

