El Sindicato Unificado de Policía (SUP), mayoritario en el Cuerpo Nacional de Policía (CNP), denuncia la escasa importancia que el gobierno de España continúa otorgando a la seguridad pública y alerta sobre las graves consecuencias de su falta de inversión y la política de austeridad a este respecto.
Esa es la primera conclusión que se desprende tras examinar el proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2017.
Según un estudio al que ha tenido acceso CONFILEGAL, los PGE para el año 2017 asignan un total de 5.932,1 millones de euros para financiar el coste de los diferentes Servicios de Seguridad del Estado (Policía, Guardia Civil y Sª de Estado de Seguridad). Dicha cifra supone un incremento del 0,6% sobre la correspondiente a 2016 (5.899,1 mil. €). Pero es todavía un -11,0% inferior a la dotación del año 2010 (6.662,9 mil. €)
La falta de transparencia en diversos órdenes y la grave pérdida de recursos humanos que se ha generado, especialmente en la Policía Nacional cuyo escenario es similar al sufrido a finales de los años 90 y comienzos de la pasada década, suponiendo una decadencia tal de nuestros niveles de seguridad que pone en riesgo, vista la previsión de gasto, nuestra capacidad de respuesta, ya sea frente a las nuevas amenazas o frente a la delincuencia tradicional.
Escasean los recursos humanos
Desde este sindicato policial e l deterioro de la financiación del Sistema de Seguridad del Estado tiene un claro reflejo en la evolución de los recursos humanos disponibles por los dos Cuerpos de Seguridad del Estado: desde los años 2011, la Policía y la Guardia Civil han perdido un total de 13.797 efectivos (el 9,0% de los que disponían a finales de 2011).
En el caso de la Policía Nacional, la pérdida de RRHH disponibles es especialmente grave: A finales de 2016, sus efectivos sumaban un total de 64.522, casi 8.200 menos que en 2011 (-11,3%). Y a finales de 2017 contará con 64.829, a pesar de la incorporación de nuevos 1.650 efectivos
Otra cuestión que SUP advierte es que a pesar de la nueva Oferta de Empleo Público anunciada por el Gobierno, la situación no mejorará sustancialmente. De hecho se piensa que la convocatoria de 3000 plazas para el próximo año, nos deja en la misma situación en la que nos encontramos, es decir por debajo del umbral de los 10.000 policías nacionales menos en activo, algo preocupante
También se advierte desde esta entidad; las inadecuadas e insuficientes dotaciones en materia de formación que no responden a las necesidades de especialización y reciclaje de los policías, y a la duplicidad de gasto en estructuras similares – Policía Nacional y Guardia Civil que genera solapamiento en espacios competenciales y tensiones improductivas.
Desde el SUP se señala que se evidencia, la necesidad de abordar la modificación del modelo de seguridad pública vigente en nuestro país, sin revisar desde que se aprobase la L.O. 2/86, a pesar de la transformación que el mapa de asentamiento poblacional ha experimentado.
Cambio de modelo en seguridad
Este modelo, uno de los más caros de los países de nuestro entorno, precisa en opinión del SUP, de un estudio y una modificación acorde a los cambios geopolíticos, demográficos y delincuenciales que nuestra sociedad ha experimentado durante las últimas décadas, lo que se supondría un ahorro al erario público y la optimización de recursos materiales y humanos de la Administración.
La congelación del presupuesto para la Policía Nacional en materias de seguridad ciudadana, el decrecimiento en la lucha contra la droga, el hecho de que en la memoria y descripción general de objetivos para 2017, se detecte un “corta y pega”, que se repite exactamente el texto para 2016 y, a su vez, el de 2015, llega a producir cierta vergüenza, cuando se evidencia la desidia que supone el hecho de que durante años se sigua ofreciendo como novedad la creación de servicios existentes desde hace mucho tiempo.
Inversiones en Policía Nacional y Guardia Civil
Ahora que se está en época de negociación y cierre de los PGE 2017, desde este sindicato se quiere denunciar un hecho que va en contra de aquellas condiciones de eficacia y calidad de los servicios que debe prestar la Policía Nacional: el total económico que durante los últimos años se ha estado destinando a INVERSIONES para el CNP no sólo es insuficiente, sino que es comparativamente intolerable con las cifras económicas que se destinan a la Guardia Civil.
La justicia de nuestra urgente demanda en materia de Inversiones se resume muy bien en un hecho incontestable: En el período 2012-17, el total acumulado de las inversiones destinadas a Cuerpo Nacional de Policía (CNP) fue de 123,7 millones de euros. En la Guardia Civil (GC ) ascendió a 204,9 millones. Es decir: la GC recibió el 62,3% de las inversiones destinadas a los dos Cuerpos; mientras que la PN sólo recibió el 37,7%.
De nuevo, la seguridad pública se sitúa en un plano secundario para nuestros responsables políticos, obviando la premisa de que sin seguridad no hay libertad ni hay desarrollo. Es por ese motivo que el SUP demanda mayor inversión en recursos humanos y materiales, más formación, y su adecuación a las necesidades que la seguridad pública de nuestra sociedad tiene en el momento actual.
Salarios congelados
Entre los años 2010 y 2016, los salarios de los policías han conocido un deterioro de 11,6 puntos porcentuales en su poder adquisitivo. Tal deterioro se elevará al menos hasta 12,5 puntos porcentuales en 2017, si se confirma que la subida salarial será sólo del 1% para dicho año.
Dicha situación es totalmente inaceptable para el propio SUP , porque sitúa al conjunto de los policías en condiciones muy graves para atender con dignidad tanto su actividad profesional como los costes personales y familiares de una vida acorde con su trabajo y su responsabilidad.
Por tal razón, el SUP urge y exige del ministro del Interior que abra las negociaciones precisas para un Acuerdo Salarial 2017-2020 específico para la Policía Nacional, similar y con los mismos objetivos al celebrado en el año 2005, que supuso un incremento medio salarial extra del 25% en cuatro años. Y cuyos efectos se extendieron a la Guardia Civil.
