El primer presidente del Tribunal Superior de Justicia de Baleares, Ángel Reigosa, falleció ayer a los 84 años, en Palma, según ha informado hoy el TSJIB mediante un comunicado.
Gallego de nacimiento, Reigosa desarrolló su cometido profesional en las islas, inicialmente en Ibiza desde 1964, en un Juzgado de Primera Instancia e Instrucción y, posteriormente, en un Juzgado de Peligrosidad y Rehabilitación Social.
En 1980, se incorporó a la sala Contencioso-Administrativa de la Audiencia Territorial de Baleares y seis años más tarde fue nombrado presidente de la Audiencia Territorial de Baleares, hasta la constitución del TSJIB en 1994, del que fue nombrado primer presidente, hasta su jubilación en 2004.
Los miembros de la sala de Gobierno del TSJIB, en representación de los jueces de las islas, han manifestado en un comunicado su pesar por el fallecimiento de Reigosa.
Han destacado su labor como «defensor de la independencia judicial frente a cualquier intento de influencia indebida» así como que creía en el Derecho «como medio para solucionar los problemas concretos de los ciudadanos» y dar respuesta a la demanda social de Justicia.
De Reigosa, la sala de Gobierno del TSJIB ha alabado también que era «exigente en el trabajo, abierto al intercambio de opiniones y a la charla amistosa con sus interlocutores».