El fiscal Anticorrupción, Manuel Moix, ha presentado su dimisión irrevocable al fiscal general del Estado, José Manuel Maza, tras la polémica generada al conocerse que es propietario junto a sus hermanos de una sociedad en Panamá, heredada de sus padres y la falta de apoyos,
El fiscal jefe anticorrupción Manuel Moix ha comunicado esta mañana su dimisión al fiscal general del Estado tras haber permanecido solo 87 días en el cargo. Su gestión ha estado marcada por la polémica y los enfrentamientos con otros fiscales por discrepancias en la investigación de algunos asuntos de corrupción como el «caso Lezo«.
Maza ha anunciado esta mañana en una comparecencia ante los medios en la sede de la Fiscalía General del Estado la renuncia del hasta ahora fiscal jefe Anticorrupción, aunque, según ha explicado, ha intentado convencerle de que permaneciera en el cargo porque «no existen motivos para su cese».
A juicio de Maza no ha existido en el comportamiento de Moix «ninguna clase de ilegalidad o irregularidad, ni siquiera incompatibilidad».
Manuel Moix solo ha durado tres meses al frente de la Fiscalía Anticorrupción, un cargo al que llegó rodeado de dudas y polémica y del que sale envuelto en escándalos por su gestión y -la gota que ha colmado el vaso- por su participación del 25% en una sociedad familiar radicada en Panamá.
Moix fue elegido a finales de febrero por delante de otros seis aspirantes, todos ellos miembros de Anticorrupción. Fue una decisión del fiscal general del Estado, José Manuel Maza, quien justificó esa nombramiento subrayando que esa Fiscalía necesitaba «un impulso» y alguien de fuera que cambiara determinadas dinámicas.
No han sido unos meses fáciles para Moix, quien el pasado 16 de junio fue reprobado por el Congreso de los Diputados junto con el fiscal general del Estado, José Manuel Maza, que fue quien le designó y el ministro de Justicia, Rafael Catalá.
Unos días antes, una mayoría de 9 miembros en el Consejo Fiscal avaló su gestión frente a la petición de los vocales pertenecientes a la Unión Progresista de Fiscales (UPF), quienes plantearon a Maza la «conveniencia» de apartarle ante su «apariencia de parcialidad» y al entender que el trato dado a algunos de los representantes del Ministerio Público en la ‘Operación Lezo’ reflejan un concepto de jefatura que ellos rechazaban.
Ahora Maza convocará el puesto de fiscal jefe Anticorrupción y, tras consultar al Consejo Fiscal, elegirá, «en el más breve tiempo posible», al sustituto. También fue él quien eligió a Moix.
De momento, la teniente fiscal, Belén Suárez, asume provisionalmente las funciones de la jefatura y Manuel Moix queda adscrito al Tribunal Supremo.