Cuatro mujeres nigerianas condenadas a penas de 6 y 4 años de prisión por obligar a una joven prostituta a abortar
La "testigo protegido número 2" fue traída con engaño desde Nigeria para ejercer la prostitución en España; aquí se quedó embarazada de un cliente y fue obligada a abortar. RTVE.

Cuatro mujeres nigerianas condenadas a penas de 6 y 4 años de prisión por obligar a una joven prostituta a abortar

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17/6/2017 04:55
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Actualizado: 17/6/2017 00:42
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6 años de prisión para Evelyn Martins, de 42 años, alias «Mama Ame», y 4 años y 6 meses de prisión para Sonia Omorose, de 40 años, alias «Mamá Princesa» o «Lizzi», Marcelina Omokpro Edobor, de 39 años, conocida como «Mama Osato» y Asantesaa Yaa Nana, de 30 años, «Doris»; las cuatro son nigerianas.

Esta ha sido la sentencia que el tribunal de la Sección 6 de Las Palmas de Gran Canaria ha emitido contra las cuatro mujeres por obligar a abortar a una joven, identificada como «testigo protegido número 2» -también de la misma nacionalidad- quien se había quedado embarazada cuando ejercía la prostitución.

Dicha «testigo protegido número 2» había sido traída a España, engañada, por Omokpro, para ejercer la prostitución. 

Al conocer su estado, Omokpro, Somorose y Yaa Nana la golpearon y la insultaron en varias ocasiones, frustradas porque, debido a su embarazo, tendría que dejar de trabajar y, por lo tanto de producir y «pagar su deuda».

Las cuatro tuvieron muy claro que no podría dar a luz a su hijo y que tendría que abortar, y le dijeron que estaba obligada a abortar. «Sin perjuicio de que siguiera prostituyéndose hasta que llegara ese momento».

Aumento de «la deuda»

Además,  le aumentaron «la deuda»  que tenía con ellas en 15.000 euros, como castigo.

La joven manifestó su deseo de dar a luz a su hijo, pero no la hicieron caso.

«La testigo protegido nº 2 era para las acusadas una mera ‘mercancía’, de forma que fue llevada el día 3 de marzo de 2010 por la acusada, Marcelina Omokpro Edobor, a la clínica Gara de Telde [Gran Canaria] a fin de que le practicaran allí el aborto. Sin embargo, la clínica se negó a realizar el aborto, porque el estado de gestación de la chica era de 18 de semanas, y la clínica no está autorizada para la realización de abortos con ese nivel de gestación por ser considerados de alto riesgo», dicen los hechos probados de la sentencia rubricada por los magistrados Salvador Alba, como presidente y ponente, Carlos Vielba y María Auxiliadora Díaz, de fecha 12 de junio.

Frente a esa negativa, «la testigo protegido número 2» fue entregada a Evelyn Martins para que se encargara del asunto.

Martíns tenía antecedentes penales por este mismo crimen. El 19 de noviembre de 2007 fue condenada a 6 meses de prisión por un delito de aborto por el Juzgado de lo Penal 1 de Móstoles, Madrid; condena que quedó en suspenso durante dos años por no tener antecedentes penales.

Evelyn Martins o «Mama Ame» se llevó a la joven embarazada a Madrid. A la Clínica Isadora.

Fue el 16 de marzo de 2010.

Amenazada con ritos vudús

«Una vez allí, la testigo protegido nº 2 firmó los documentos para la realización del aborto, pero sin que realmente prestara su consentimiento libremente, puesto que ya había sido golpeada previamente por las acusadas, así como amenazada con causarle a ella o a miembros de su familia males físicos tal y como le recordaban las acusadas constantemente, pues antes de salir de Nigeria, la testigo protegido nº 2 había sido obligada a realizar a un rito de vudú para someterla psicológicamente a las acusadas, a la par de atemorizarla ante cualquier acto que la testigo pudiera hacer y que pudiera desvelar las acciones que las acusadas obligaban a realizar a la testigo protegido nº 2″, dice la sentencia.

El aborto se llevó a cabo y el 17 de marzo de 2010 fue dada de alta.

El precio del aborto, fue abonado por las acusadas Sonia OmoroseMarcelina Omokpro Edobor y Asantesaa Yaa Nana

«Los gastos incluían también el billete de avión a Madrid, así como la estancia en la casa de Evelyn Martins. El precio que la testigo protegido nº 2 tuvo que pagar fue de 1600 euros», prosigue el fallo.

Toda una familia

Durante el juicio, Sonia Omorose reveló que Evelyn Martins y Asantesaa Yaa Nana eran hermanas suyas y que Marcelina era su cuñada. 

Negó que obligara a la testigo protegida número 2 a prostituirse, ni que tuviera nada que ver con su aborto.

Evelyn Martins afirmó que se limitó a acompañar a la chica. Y las otras dos que lo único que hicieron fue ayudarlas.

«La testigo protegido nº 2 ha declarado que en el año 2009, 2010 vivía en Gran Canaria, y vivía con su Madame, con la persona que la obligaba a prostituirse. La obligaban a prostituirse Sonia, Doris (Asantesaa) y Marcelina. Ello porque debía pagar el dinero de una deuda que había contraído con ellas para venir a España. Cuando quedó embarazada, las acusadas se enfadaron bastante, y ella quería tener al niño, pero ellas se enfadaron porque no podía tener al bebe y continuar con la prostitución», relata el fallo.

A la Clínica Gara la acompañó Marcelina. En esa época, la joven no sabía hablar español ni lo entendía.

Juan Reyes Rodríguez, medico ginecólogo, director de la Clínica Gara, a donde acudieron con la joven para practicarle el aborto, afirmó que el embarazo superaba las 14 semanas pero no llegaba al límite de las 22, por lo que remitió el caso a la Clínica Isadora, en Madrid.

Luego la llevaron a Madrid.

«Fueron las acusadas las que compraron el billete de avión, la llevaron al aeropuerto y fue a Madrid forzada. En Madrid se alojo en la casa de Evelyn Martins. Allí había estado con anterioridad , y cuando llegó a Madrid mantuvo su pasaporte con ella. Ella estaba forzada a abortar porque no podía tener al bebe y seguir trabajando en la prostitución, y además temía por su integridad porque , incluso, había sido sometida a un rito de vudú», prosigue.

Aborto practicado sin el consentimiento de la embarazada

«Según la testigo protegido y víctima de estos hechos, las acusadas, cada una en su papel, la obligaron a prestar su consentimiento, a firmar todos los documentos que le exigieron firmar en la clínica Isadora de Madrid para practicar el aborto , y ella niega de forma  contundente que consintiera aquel aborto. Estamos, pues, ante un aborto legal practicado sin el consentimiento de la mujer embarazada a la que se le practica».

Un supuesto tipificado en el párrafo segundo del artículo 144 del Código Penal, que castiga al que practique el aborto habiendo obtenido la anuencia de la mujer mediante violencia, amenaza o engaño .

«Es evidente , que la víctima prestó su consentimiento por la persistente amenaza de causarle daño, incluso habiendo realizado previamente en su país de origen un rito de vudú, que si bien puede parecer una nimiedad para un creyente en estos rituales constituye una auténtica amenaza», prosigue la sentencia.

En el caso de Evelyn Martins, por ser reincidente -agravante contemplada en el artículo 28 del Código Penal-, le sumaron dos años más.

Los tres magistrados impusieron, además, a las 4 condenadas una indemnización de 4.000 euros para la «testigo protegido número 2», por el daño moral causado por la pérdida de su hijo. Dinero al que hay que sumar el interés legal más dos puntos.

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